Día Mujer.- Teresa Berganza dice que el Premio Isabel Ferrer es el que más le emociona y le llega al corazón

Europa Press C. Valenciana
Actualizado: miércoles, 8 marzo 2006 17:29

VALENCIA 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La intérprete de ópera Teresa Berganza manifestó que el Premio Isabel Ferrer, que recibió hoy por su labor en el ámbito nacional a favor de la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres durante un acto celebrado en el Palau de la Música de Valencia, es, de todos los conseguidos durante su trayectoria artística, "el que más me emociona" y "más me ha llegado al corazón".

Berganza señaló que durante su carrera profesional había recibido multitud de galardones, pero éste "es el que más me emociona porque nunca me han premiado como mujer; y antes que cantante soy mujer, soy madre y soy abuela". Apuntó que no sabía si merecía el premio, "pero es el que más me ha llegado al corazón", insistió.

Destacó el "mérito" de las otras personas e instituciones galardonas --Esther Chávez y Reina Barahona en el ámbito internacional y Sor Aurora Gallego, directora de la Casa Cuna Santa Isabel, y la asociación Cavas en el ámbito autonómico-- y apuntó que le gustaría irse con ellas para ayudarlas.

La mezzosoprano realizó un "elogio" de la mujer, que definió como "un templo de ciencia y de maternidad llevada por el amor", y destacó que la complejidad de la mujer "no puede entenderse más que desde el punto de vista de la pasión con la que ejerce su condición". "Sólo desde el templo del amor que alberga su maternidad puede comprenderse esta fuerza, casi sobrenatural, en aplicarse tanto al hombre como al hijo y a la obra de su propia actividad", señaló, a la vez que manifestó que la mujer es "fuente de conocimiento y ejemplo de todos".

"Desde mi templo cobijo con la música y el canto el homenaje cotidiano a mi condición de mujer que, como tantas otras en un anonimatoma discreto, llevan el trabajo, el amor y la familia en una misma partitura", apuntó Berganza.

Por su parte, la guatemalteca Reina Barahona, fundadora de la Organización de Mujeres Santa Marta, dedicada a formar a los prefesionales de la salud de las zonas rurales de la región de Manabí para atender a las mujeres embarazadas y a sus hijos recién nacidos, expresó su agradecimiento y "alegría" al Gobierno valenciano por "hacer visible nuestro trabajo" y señaló que el galardón suponia "un privilegio".

Defendió que la pugna por la igualdad de las mujeres es la lucha por "la construcción de la sociedad", a la vez que apuntó que es "una gran responsabilidad lograr ese cambio social que es tan necesario" y, al respecto, defendió que si "educamos en la igualdad vamos a tener otro mundo".

Afirmó que la mujer acepta la violencia contra ella "porque no hemos tenido otra educación que nos permita sentirnos personas antes que mujeres" y, en este sentido, insistió en la "necesidad de una educación que nos permita luchar por la dignidad de la mujer".

La luchadora guatemalteca, visiblemente emocionada, manifestó que no es fácil "luchar por la mujer en este mundo" y señaló que en cada mujer de la Organización de Santa Marta "hay una Isabel Ferrer, que lucha por la vida y por los derechos a la educación y la salud".

"Tenemos que creer en nosotras mismas; mientras la mujer pobre no crea en la mujer pobre nos sacaremos los ojos", aseveró, y añadió que todas las mujeres "debemos luchar juntas" porque el objetivo "es el mismo pero en diferentes realidades". "Las mujeres somos luchadoras", indicó Barahona, que acabó su discurso exclamando "¡adelante mujeres y viva el 8 de marzo!", palabras que fueron seguidas por una ovación del público.

Esther Chávez, líder feminista mexicana y fundadora de la Casa Amiga Centro de Crisis de Ciudad Juárez, señaló que ser mujer en Ciudad Juárez "es un reto y un riesgo" y se mostró "muy honrada" por un premio que aseguró recoger "en nombre de las decenas de mujeres brutalmente violadas, torturadas y muertas en la frontera", del "valor de cientos de miles de mujeres golpeadas, humilladas y violadas dentro y fuera de sus hogares", y de "las niñas y niños que han sido violados por sus propios padres, abuelos, tíos y hermanos o por desconocidos".

Afirmó que las mujeres en Ciudad Juárez "luchamos por una sociedad igualitaria; queremos la equidad y no tenemos miedo cuando salimos a la calle de dar voz y rostro a las muchachitas brutalmente asesinadas".

"AGENDA MUNDIAL"

"Hemos logrado poner en la agenda mundial las muertas de Juárez, pero también queremos poner en la agenda mundial la democracia dentro de los hogares", indicó Chávez, quien rechazó que Ciudad Juárez "sea un lugar de tortura de tantas mujeres que callan por una sociedad indiferente y una cultura que les prohíbe hablar sobre estos delitos".

Subrayó la "enorme responsabilidad" del premio y aseguró que llevaría el mensaje de las leyes "para lograr avances a mi tierra, más alejada del centro donde se hacen las leyes, y tan apegada al dolor y la sangre de crímenes injustos".

Por su parte, Encarna Hernández Yuste, presidenta del Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (Cavas), se mostró "gratamente sorprendida" por la concesión del galardón a una entidad "pequeña y modesta", dijo, y aseguró compartirlo con todas las asociaciones de mujeres.

Hernández Yuste también agradeció el trabajo de las instituciones para que la sociedad "sea poco a poco mucho más consciente de la situación de las mujeres víctimas de delitos contra la libertad sexual", a la vez que dedicó el premio especialmente a las víctimas y dijo que conseguir una sonrisa de ellas "nos gratifica tanto que es lo mejor que tenemos".

Asimismo, Sor Aurora Gallego, directora de la Casa Cuna Santa Isabel, expresó su "sincero honor" por recibir el galardón y lo dedicó a "todas las madres que son valientes para luchar por la vida que llevan en su vientre y que tienen todo el derecho a vivir y disfrutar de la hermosura de la vida".

La religiosa alabó la figura de Isabel Ferrer, quien a finales del siglo XVIII creó en Castellón la primera escuela de enseñanza gratuita para niñas de familias sin recursos económicos, por ser una mujer "luchadora y fuerte" que abrió "caminos para la promoción de las mujeres más marginadas a través de la educación".

En este sentido, trazó un paralelismo entre Isabel Ferrer y la fundadora de las Siervas de la Pasión --que rigen la Casa Cuna--, la Madre Teresa Gallifa, que también "rompió muchos de los prejuicios de su tiempo" al ocuparse del cuidado de las mujeres embarazadas que no tenían donde ir, por lo que recibió "pedradas, insultos y mucha incomprensión".

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