Las diócesis de la Comunitat acusan a Educación de "negligencia" por no cubrir plazas de profesores de Religión

Imagen de archivo de un aula
Europa Press - Archivo
Publicado 05/11/2018 15:55:31CET

CASTELLÓN, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los delegados diocesanos de Enseñanza de las diócesis de la Comunitat Valenciana han criticado las "graves incidencias" que, según han dicho, se están produciendo desde el inicio del presente curso escolar al no cubrirse todas las plazas de profesores de Religión en los centros de titularidad pública, y han pedido a la Conselleria de Educación que deje de actuar de forma "negligente, arbitraria y discriminatoria".

Así, los delegado diocesanos, reunidos con el obispo de la Diócesis Segorbe-Castellón y delegado de los obispos de la Provincia Eclesiástica Valentiana para la enseñanza, Casimiro López, han denunciado que, "por tercer curso consecutivo", la Administración educativa "incumple" lo previsto en sus propias instrucciones, que --según ha explicado-- establecen que la plantilla del profesorado de la asignatura de Religión ha de estar configurada antes del inicio del curso escolar.

Sin embargo, --han añadido-- muchos alumnos que han elegido libremente cursar la asignatura de Religión no tienen asignado profesor de religión por la administración meses después desde el inicio de las clases "pese a contar la Administración con suficientes profesores presentados por las Diócesis".

Las diócesis han señalado que, a fecha de hoy, en Infantil y Primaria, la Conselleria no ha asignado profesor de religión para 20 colegios y no ha sustituido a otros 7 profesores que están de baja en la Diócesis de Orihuela-Alicante; mientras que en la de Segorbe-Castellón son 6 los centros sin profesor designado, además de no haber cubierto varias puntas horarias en otros tantos centros. En la Diócesis de Tortosa tampoco tiene asignado profesor 1 centro educativo, según han apuntado.

En Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato, según los delegados diocesanos, la situación en este curso es "aún más sangrante". En primer lugar, porque, según afirman, el Consell, mediante el Decreto 51/2018, "dispuso que se dejaba de ofertar la asignatura de Religión y Moral Católica en segundo curso de Bachillerato a pesar de que una sentencia del Tribunal Supremo del mes de marzo ya había establecido jurisprudencia haciendo obligatoria su oferta también en segundo de Bachillerato".

MEDIDA "UNILATERAL"

Añaden que esta medida "unilateral" de la administración fue recurrida ante la justicia, y la sala del contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana estableció medidas cautelares "obligando a la Conselleria a abrir un plazo extraordinario de matrícula para que se ofertase la asignatura de Religión también a los alumnos de segundo de Bachillerato".

Los delegados diocesanos consideran que el "sentido común y las propias instrucciones de la Conselleria requerían que se hubiera adaptado la plantilla de secundaria existente a las necesidades del curso 2018-19 y que después se hubieran hecho las modificaciones necesarias por el esperado incremento de matrícula en Bachillerato".

Sin embargo, -han lamentado- la administración educativa decidió "inexplicablemente" paralizar toda la plantilla "provocando un inicio de curso totalmente irregular, con horas de religión no atendidas, con alumnos sin profesorado, con alumnos matriculados en Bachillerato a los que después de dos meses de clases se les dice que deben cambiar de asignatura porque no pueden seguir cursando Religión, dado que la Conselleria ha eliminado unilateralmente el grupo de los que habían pedido clase de Religión".

Esta situación en Educación Secundaria Obligatoria y el Bachillerato es "incomprensible" para los delegados diocesanos, dado que consideran que la Conselleria tiene en plantilla suficientes profesores de religión contratados para impartir las horas de la materia. "Sin embargo, no ha realizado en tiempo y forma el trabajo administrativo necesario para asignar a cada profesor la nueva carga horaria para este curso escolar y firmar la correspondiente adenda al contrato laboral con su nuevo destino".

Así las cosas, a fecha de hoy, han denunciado que en la Diócesis de Orihuela-Alicante se han detectado más de 15 institutos con problemas no resueltos, en la Diócesis de Segorbe-Castellón son 8 los centros con problemas por no reconocer la administración la matrícula real de alumnos y en uno de ellos los alumnos están sin profesor desde el 1 de octubre pasado.

Además, han criticado que en la Diócesis de Tortosa hay otro instituto donde no se están reconociendo los grupos de segundo de bachillerato y en la Diócesis de Valencia se han detectado 2 institutos sin profesor asignado y en más de 20 centros la administración no reconoce los grupos de alumnos matriculados en segundo de bachillerato "con las más peregrinas excusas".

"MALESTAR"

Ante esta situación, los delegados han expresado su "malestar" por "la falta de transparencia, de previsión y de medios adecuados con los que viene actuando la actual Administración educativa autonómica", y han lamentado que detectan "no sólo una mala gestión de los recursos de todos los ciudadanos, sino también una clara voluntad de perjudicar a la asignatura de Religión y Moral católica al provocar todos los años graves anomalías que impiden a alumnos y centros educativos comenzar y desarrollar con normalidad el curso escolar".

Además han manifestado su "preocupación" ante la "ausencia de voluntad de diálogo" de la administración educativa, "como evidencia la falta de respuesta durante estos dos meses desde el inicio de curso a las llamadas telefónicas y correos electrónicos de los delegados diocesanos de enseñanza en los que transmitían la gravedad de las situaciones que denunciaban padres, alumnos, profesores y centros".

Han recordado que esta actuación de la Conselleria de Educación afecta "directa y negativamente" a los padres, a los alumnos, a los centros, al propio profesor de Religión y a la propia asignatura de Religión y Moral Católica que, "lejos de ser tratada como una asignatura equiparable a materia fundamental, queda discriminada de facto cuando a otras asignaturas no se les aplican las mismas restricciones y ratios".

Por todo ello, Casimiro López los delegados diocesanos de Enseñanza de Valencia, Orihuela-Alicante, Tortosa y Segorbe-Castellón han pedido a la Conselleria que deje de actuar de esta forma "negligente, arbitraria y discriminatoria" en relación con la asignatura de Religión y Moral Católica y que respete y garantice el derecho fundamental de los padres que la han elegido libre y voluntariamente para sus hijos, "puesto que la calidad democrática de nuestras instituciones queda en entredicho cuando se vulneran bases fundamentales de nuestra Constitución o de los Derechos Humanos".

MEDIDAS NECESARIAS

Además, han exigido a la administración que agilice los trámites de asignación del profesorado y trate la asignatura de Religión conforme a la legislación y en igualdad de trato con el resto de materias, "tomando las medidas necesarias para solucionar las numerosas incidencias".

Finalmente, animan a las familias que detecten incidencias relacionadas con la asignatura de Religión que lo denuncien públicamente y presenten por escrito ante la Conselleria la correspondiente reclamación "para hacer valer sus derechos", y expresan a la Conselleria de Educación su disposición al diálogo y su colaboración "para que no se vuelva a repetir esta lamentable situación"