VALÈNCIA, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -
La primera jornada del Debate de Política General en Les Corts se ha saldado con más de diez horas de réplicas y contrarréplicas en las que no han faltado expresiones curiosas como las de discursos a modo de "discos rayados", anuncios que son "reciclaje" o críticas por el "descentramiento mental", junto a otras más innovadoras como "religión climática" o "tocomocho fiscal".
Ximo Puig, 'president' de la Generalitat y líder del PSPV, ha acuñado este último concepto en su réplica a la síndica del PPCV, Mª José Catalá, para rechazar su propuesta de reforma fiscal, pero también ha tenido tiempo en su discurso de recordar a Batiste, el primer valenciano vacunado hace exactamente nueve meses, y de arrancar con unas palabras de solidaridad para La Palma.
Una de sus citas ha estado protagonizada por el verso de Estellés que habla de "tornar a casa", regreso que ha ligado a la "vuelta a la vida mediterránea" con la flexibilización de las restricciones sanitarias en la hostelería o el ocio a partir de esta medianoche.
Otro símil que ha utilizado Puig es el de "elefante en la habitación" para referirse a la salud mental, tras lo que ha coincidido con el compositor John Cage en que lo que le asustan son las viejas ideas, no las nuevas.
Desde la bancada de la oposición, Catalá se ha estrenado en el pleno criticando el discurso del 'president', "un disco rayado, un ejercicio de 'remember' que no esperaba", y le ha espetado: "No es creíble que usted hable de consenso, de unión, del 'Abrazo' de Genovés, cuando los suyos no pueden ni darse un abrazo en la esquina".
También ha señalado a Puig que "da igual que esté él que un palo de escoba en la Generalitat" si fía toda la recuperación a los fondos europeos, se ha preguntado por qué salían "tan redonditas" las cifras de fallecidos durante la pandemia y ha afirmado que "al único autónomo que le ha ido bien con su gobierno es a su hermano", en relación a la investigación judicial a Francis Puig por las ayudas para la promoción del valenciano.
En un discurso con menos citas, la portavoz de Cs, Ruth Merino, ha rechazado el "mundo feliz" y el "reciclaje" de los anuncios de Puig, para exigirle que visite el despacho de "su jefe" en la Moncloa y recomendarle que esté "bien acompañado", aunque también ha tenido tiempo para nombrar a Amancio Ortega en relación a sus donaciones de equipamiento sanitario.
Las críticas de imposición lingüística para educar "borregos", la "religión climática" o los hospitales de campaña "voladores" son algunas de las afirmaciones que ha lanzado Ana Vega como síndica de Vox, además de aseverar que "no hay mayores feministas" que las mujeres que representan a este partido.
Ximo Puig ha ironizado con que critiquen el "malvado valenciano" y se ha preguntado hasta dónde llega su "descentramiento mental", además de rechazar cualquier "discriminación vacunatoria".
"LO QUE HAY QUE ESCUCHAR"
Entre el Botànic, la síndica de Unides Podem, Pilar Lima, ha comenzado su intervención tras el turno de Vox expresando: "Uf, lo que hay que escuchar a veces en este hemiciclo", mientras Fran Ferri (Compromís) ha aprovechado para criticar a este partido, defender la reducción de la jornada laboral --"ellos trabajan 32 horas, pero al año"-- e ironizar con que "parece que solo son autónomos los padres de los portavoces de la derecha".
Como colofón, el socialista Manolo Mata ha cerrado la ronda de portavoces definiendo al Botànic como un gobierno que "está fresco" y llamando a "levantar el pesimismo antropológico". Tras rechazar la nostalgia porque "este país era una mierda hace 50 años", ha pedido tener "cuidado con el aguacate porque se está plantando en sitios insólitos".