Archivo - Imagen aérea del Puerto de València - MINISTERIO DE TRANSPORTES - Archivo
VALÈNCIA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Ecologistas en Acción ha publicado este martes su informe 'Banderas negras 2026', donde --como lleva haciendo desde 2005-- la ONG ha entregado seis 'banderas negras' (dos por provincia y/o ciudad autónoma) a los casos "más significativos" de "contaminación" y "mala gestión" de las playas de la Comunitat Valenciana.
En concreto, en Alicante se ha otorgado la bandera a la Playa de la Almadrava por contaminación y por mala gestión, a la Albufereta i Cap de l'Horta. En Valencia, por contaminación a la "contaminación por aguas fecales y deficiencias en el saneamiento litoral" y por mala gestión, a la Autoridad Portuaria de València (APV) por "afecciones graves a las playas del entorno del Puerto de València y de Sagunto por las obras de ampliación del puerto". Y en Castellón, por contaminación a la Playa del Surrach y por mala gestión, Playa La Ribera de Cabanes.
El informe afea que, "como era de esperar, las costas de la Comunitat Valenciana han experimentado una agresión creciente en estos últimos años". A su juicio, "durante el período anterior se produjo una ralentización, e incluso una paralización, de las agresiones en numerosos puntos del litoral valenciano, aunque sin llegar a traducirse en una verdadera recuperación o restauración ambiental". Esto se debió, explica, en parte, a las "tímidas" medidas adoptadas por el anterior gobierno autonómico como el Botànic, a través del Pativel (Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del litoral, 2018).
Esa tendencia, sin embargo, "se ha revertido con fuerza". La actual administración autonómica, "en manos del PP y Vox, y bajo la Presidencia del malogrado Mazón, derogó dicho plan y redujo sustancialmente la protección costera mediante la Ley de Simplificación 6/2024 y el Decreto 54/2025, normas que afectaron a más de 500 artículos y varias leyes de protección ambiental, entre ellas la LOPUT y propio Pativel, tal como expuso Ecologistas en Acció del País Valencià en la comisión previa a su aprobación".
El resultado ha sido, "entre otras consecuencias graves", el "desbloqueo de al menos siete proyectos urbanísticos en primera línea de costa". De entre ellos, Ecologistas en Acción otorgó a varios la bandera negra en años anteriores. "Las repercusiones son tan diversas como preocupantes: cada verano aumenta el número de playas cerradas por vertidos urbanos con aguas fecales sin tratar que acaban en el mar; la sobrecarga urbanística impacta directamente sobre las zonas protegidas y parques naturales; y la apuesta por un turismo masivo y descontrolado amenaza los frágiles ecosistemas marinos del Mediterráneo", concluyen.
48 BANDERAS
Ecologistas en Acción ha publicado este martes su informe 'Banderas negras 2026', donde --como lleva haciendo desde 2005-- la ONG ha entregado 48 'banderas negras' a los casos "más significativos" de "contaminación" y "mala gestión ambiental" de los 8.000 kilómetros de costas españolas.
Un total de 14 banderas --la mayor cantidad de todos los casos identificados por la ONG-- se han otorgado a playas con vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y "graves" problemas de depuración. Otras nueve se han destinado a playas con afeccciones a la biodiversidad.
Asimismo, ocho han ido a parar a playas con urbanización de la costa e invasión del dominio público marítimo-terrestre (DMPT). Siete de las seleccionadas como playas con 'bandera negra' sufren de contaminación química. Otras cuatro registran degradación ambiental derivada de la turistificación y masificación.
Tres poseen obras portuarias o de defensa costera "innecesarias o mal gestionadas". Dos playas tienen acumulación de basuras, plásticos y microplásticos en la costa. Por último, una sufre de daños al patrimonio histórico y cultural en DMPT.
En líneas generales, Ecologistas en Acción ha incidido en que "buena parte de las costas españolas han sido y siguen siendo objeto de un proceso continuado de degradación" por un modelo "que pone al litoral al servicio de intereses económicos". En este marco, ha destacado que algunas de las consecuencias "más visibles" son la regresión de playas, la destrucción de humedales y sistemas dunares, la contaminación marina, la pérdida de biodiversidad y el aumento de la vulnerabilidad frente a temporales e inundaciones.