Actualizado 25/06/2014 13:42 CET

Economistas piden un modelo de financiación asimétrico y que garantice servicios básicos y ven "corta" la reforma fiscal

Los decanos de los colegios de economistas de la Comunitat en rueda de prensa.
EUROPA PRESS

La economía valenciana obtiene su mejor nota (3,49) con pronóstico de mejora en el próximo semestre, aunque menor que la estatal

VALENCIA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los economistas de la Comunitat Valenciana apuestan por un sistema mixto de financiación autonómica, asimétrico según las necesidades y capacidad fiscal regional y que "garantice una misma financiación de los servicios públicos básicos para todos los españoles", en detrimento de un sistema solidario entre las autonomías, uno idéntico para todas en función de la población o un modelo descentralizado en el que cada comunidad gestione sus ingresos y gastos.

En cuanto a la reforma fiscal anunciada por el Gobierno, opinan que se queda "corta" porque "no se habla del IVA ni se tocan los impuestos especiales ni los tributos locales, probablemente ligados a la financiación autonómica", aunque la ven "bien encaminada" y creen que "pondrá más dinero en manos de pymes y particulares". "Después de las expectativas del informe de expertos, nos sabe a poco", admiten.

Así lo ha señalado este miércoles el decano del colegio de Valencia, Juan Manuel Pérez, en la presentación en rueda de prensa de la encuesta realizada por el Consejo de Colegios de Economistas de la Comunitat a 843 colegiados de las tres provincias entre el 16 y el 30 de mayo, en la que incluyeron preguntas sobre las opciones para un nuevo modelo de financiación autonómica, las medidas de reforma del sistema tributario y el papel de los colegios profesionales.

Entre las medidas fiscales planteadas en la encuesta, se muestran más partidarios de suprimir deducciones en IRPF para lograr la neutralidad fiscal entre vivienda en propiedad y en alquiler, en segundo lugar optan por una devaluación fiscal que suba el IVA para encarecer importaciones y baje las cotizaciones a la Seguridad Social para favorecer las exportaciones y en tercero, con menos aceptación, sitúan la creación de un Impuesto de Bienes Inmuebles nacional.

Al respecto, el decano de Castellón, Jaime Querol, destaca que van encaminadas a que "el ciudadano medio tenga más capacidad de gasto y tribute menos en general", mientras que su homólogo de Alicante, Franscisco Menargues, valora que la "llamada reforma fiscal, que se ha quedado en menos reforma de lo que en principio parecía" incida en la imposición directa, en línea con la respuesta de los economistas.

En cuanto a la situación económica, destaca que "se consolida el cambio de tendencia" de anteriores encuestas y que los indicadores "invitan al optimismo" y dado que, por primera vez, el porcentaje de economistas que ven la economía de la Comunitat igual que hace un año (48,87%) supera al de quienes perciben un deterioro (32,27%), con una puntuación de 3,49 sobre 10, la mejor desde que se hace la encuesta.

La economía española obtiene un 4,21, también su valoración más alta, y nuevamente presenta perspectivas más favorables que la valenciana para el próximo semestre, con un pronóstico de mejora de medio punto (4,71) frente a los 0,44 puntos (3,93) de la valenciana.

"LA COMUNITAT VALENCIANA ES UNA COMUNIDAD POBRE"

Preguntado por esas perspectivas de evolución de la economía de la Comunitat, Pérez ha aludido a su vinculación con las exportaciones y el turismo y ha agregado que "la renta per cápita de los valencianos está por debajo de la española". "La Comunitat Valenciana es una comunidad pobre, tiene un problema de industrialización y la demanda interna no acaba de funcionar, y eso un factor que está pesando mucho en la valoración que se hace de la Comunitat", ha sentenciado.

Según la encuesta, el paro se mantiene como el principal problema que ralentiza la recuperación (81,61%), seguido de la evolución de la demanda interna (68,56%) y la inadecuada dimensión de las empresas valencianas (48,87%). Los empresarios y autónomos se muestran más preocupados por los costes laborales (32,58%) y menos inquietos por el tamaño de las empresas (42,93%) que el resto de economistas.

CREAR EMPLEO, FORMAR Y GENERAR CULTURA DEL ESFUERZO

De hecho, preguntados por las grandes bolsas de pobreza detectadas por distintas organizaciones humanitarias, Menargues recalca que "el objetivo final de la política económica debe ser mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos" y, por tanto, "la preocupación fundamental debe ser crear empleo para evitar que estas situaciones se produzcan", mientras que Querol insta a "dar una formación adecuada y una especialización a los trabajadores y a generar una cultura del esfuerzo y la inquietud por salir a buscarse la vida".

Respecto a su situación personal, el 52,31 por ciento de los economistas cree que es igual que hace un año, un 15,18 por ciento la ve mejor y un 32,15 por ciento peor, lo que muestra que "el deterioro de la situación de los economistas se ha ido frenando y que, a pesar de que siguen siendo minoría, cada vez más profesionales perciben que su situación es mejor que hace un año", apunta Menargues.

Al margen de los economistas en paro, los empleados públicos son los más pesimistas, con un 42,31 por ciento que ve peor su situación, un 48,08 por ciento afirma estar igual y un 7,69 por ciento mejor.

Por provincias, los profesionales de Valencia y Alicante llevan mejor la crisis que los de Castellón, que empeoran datos respecto a la encuesta de diciembre, con un 45,28 por ciento que considera peor o igual su situación y un 9,43 por ciento que percibe una mejoría.

COLEGIOS PROFESIONALES "SON NECESARIOS"

En cuanto al papel de los colegios profesionales, los economistas consideran que "son necesarios" y subrayan su papel como garantes de la prestación de servicios a los ciudadanos, con una utilidad social al mismo nivel que la que prestan a sus colegiados.

A preguntas de los periodistas, el decano de Valencia ha indicado que esta tarde presentará el plan estratégico de la entidad a los colegiados y que éstos lo votarán después en una asamblea.