Archivo - Imagen de archivo de obras en un colegio. - GVA - Archivo
VALÈNCIA, 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Conselleria de Educación ha defendido que actuó "con "responsabilidad" al "fiscalizar" las delegaciones de obra que realizó a los ayuntamientos el antiguo gobierno del Botànic cuando ya estaba en funciones y recalca que su "prioridad" es que las actuaciones se lleven a cabo.
Así se han pronunciado desde el departamento de Campanar después de que la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo haya dictado nueve sentencias en las que desestima otros tantos recursos interpuestos por la Generalitat para declarar lesiva la cesión de competencias de la Administración autonómica en favor de ayuntamientos como Burjassot, Mislata, Senyera o Casinos, entre otros, para realizar obras de mantenimiento en centros educativos, en el marco del Plan Edificant, informa el Alto Tribunal valenciano.
Los magistrados han dictaminado que esa delegación de competencias, que realizó el antiguo Consell del Botànic estando ya en funciones --y que en concreto firmó la exconsellera Raquel Tamarit, de Compromís--, sí podía ser acordada al tratarse de un "despacho ordinario de asuntos públicos".
Al respecto, fuentes del departamento que dirige Carmen Ortí han defendido que "la Generalitat actuó con la responsabilidad que se le exige a cualquier administración pública al fiscalizar decisiones de gasto millonarias tomadas por un gobierno saliente en funciones".
"Nuestra prioridad --enfatizan-- es la ejecución eficiente de las obras. Colaboraremos firmemente con todos los municipios para que las mejoras en los colegios públicos sean una realidad, utilizando los mecanismos de control ordinarios que la ley nos confiere, tras comprobar las necesidades actuales, requisitos y documentación".