Enric Chulio, primer presidente de la AVM3J: "La mayoría de las víctimas hemos aprendido a vivir con ello"

Lanza "un mensaje de persistencia" a afectados por la dana y lamenta que en los cargos públicos se repite "la tendencia a no asumir nada"

Enric Chulio Pérez, afectado del accidente del metro registrado en València el 3 de julio de 2006 tras perder a su mujer en el siniestro y primer presidente de la asociación de víctimas que se constituyó tras este suceso.
Enric Chulio Pérez, afectado del accidente del metro registrado en València el 3 de julio de 2006 tras perder a su mujer en el siniestro y primer presidente de la asociación de víctimas que se constituyó tras este suceso. - ENRIC CHULIO PÉREZ
Europa Press C. Valenciana
Publicado: miércoles, 1 julio 2026 14:14

   VALÈNCIA, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Enric Chulio Pérez, afectado del accidente del metro registrado en València el 3 de julio de 2006 tras perder a su mujer en el siniestro, asegura, veinte años después de esta tragedia en la que fallecieron 43 personas y resultaron heridas otras 47, que él y la mayoría de víctimas han aprendido "a vivir con ello", además de subrayar la "acción colectiva" desarrollada por todos ellos a lo largo de todo este tiempo para resistir.

   "Sin eso no hubiera habido manera humana de moverse. Ese esfuerzo colectivo es la clave y aclara por qué resistimos. El apoyo mutuo nos hizo fuertes", ha indicado durante una entrevista a Europa Press respecto a la constitución y la labor llevada a cabo por la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio de 2006 desde su constitución y hasta la actualidad. Chulio fue su primer presidente y estuvo en el cargo desde octubre de 2006 al mismo mes de 2008, aunque después siempre ha seguido en ella.

   En el accidente falleció su esposa, Maribel Sisternas Martínez, que realizaba el trayecto entre las estaciones de Campanar y Patraix de vuelta a casa tras su jornada laboral como enfermera en el antiguo hospital La Fe de València. "Viajaba hacia casa después de trabajar. Era su horario habitual. Tenía jornada reducida porque teníamos un niño de año y medio y regresaba. Tenía turno de mañanas", ha detallado.

   A Maribel "le faltaban dos paradas para llegar a casa". "La parada de Patraix la tenemos al lado de casa. A mi mujer le faltaban dos paradas para llegar" a su domicilio, un piso en ese barrio de la capital valenciana en el que siguen viviendo Enric y su hijo, ha precisado.

   "Esas paradojas las tengo superadas, asumidas", ha apostillado, además de afirmar: "Aprendimos a gestionar nuestro dolor sin necesidad de bloquearlo". Así, ha manifestado que a su hijo "en todo momento" le ha "podido hablar de su madre". "He podido sacar fotos. Eso no te impide que llores, pero no te bloquea", ha agregado.

   Enric ha declarado que para los afectados "fue muy importante el apoyo" recibido por parte "del equipo de psicólogos profesionales que se habilitó en un primer momento" y ha expuesto que "fue todo un acierto" enfocarlo del modo que se hizo desde el colegio profesional, "con personal especializado que sabía como afrontar esas situaciones y cómo atendernos".

   "Lo que consiguieron es que aprendiéramos a vivir con ello en general", ha aseverado porque ha matizado que todavía "hay personas que veinte años después se niegan a subir en el metro o que entran en bloqueo".

   Este afectado ha señalado que "vivir con ello" es "la expresión más acertada" y la que "queda más clara" frente a otras que "pueden resultar engañosas" o "más retóricas como la de rehacer la vida o superar" lo sucedido. "Es aprender a vivir con ello de manera que no te bloquee. Te vienen momentos de tristeza, de evocación, de recuerdo, pero aprendimos a sobrellevarlo", a "hablar sobre ello, a expresarte, a no quedarte bloqueado emocionalmente aunque te lleguen las ganas de llorar", algo que 20 años después, "sigue pasando", ha comentado.

   Este vecino de València ha considerado que esa es una situación que "está en común con otros afectados de otras catástrofes" aunque ha matizado que quizá para quienes "aún la tienen reciente" cueste "visualizar esto", algo que "no borras de la memoria".

   Enric Chulio ha aludido, por "conectar" su experiencia "con lo más reciente en proximidad", a la dana que en octubre de 2024 provocó la muerte de 230 personas en la provincia de Valencia, y ha transmitido a todos los afectados por esa catástrofe "un mensaje de ánimo, de perseverancia, de persistencia".

"VERDAD" Y "ASUNCIÓN DE RESPONSABILIDADES"

   A su juicio, "hay algo esencial" que "va mucho más allá de lo material, de la indemnización económica o de la reparación física que se pueda hacer": "la verdad, el conocimiento de la verdad, de las causas objetivas" del suceso y, al mismo tiempo, "la asunción de responsabilidades".

   "No sé por qué en las personas que están ejerciendo el poder, ocupando un puesto público en el momento que sucede la catástrofe, se repite la tendencia a escaparse de la responsabilidad, a no asumir nada, ni el más mínimo acto de contrición o de perdón aunque sea con la boca pequeña", ha remarcado el afectado por el accidente del metro del 3 de julio de 2006.

   En esta línea, ha asegurado que con ese comportamiento "el daño que se hace es inconmensurable", a la vez que ha reclamado "un mínimo de decencia" a quienes en el momento de una catástrofe están "ejerciendo el poder en posiciones públicas".

   Enric Chulio ha insistido en la labor de la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio de 2006 para mantener vivo lo sucedido y sostener a este colectivo. "No sé cómo lo hicimos", ha apuntado. "El desgaste personal y emocional fue brutal durante una década, fue muy intenso, muy fuerte", ha afirmado, pero ha destacado que la otra alternativa "era quedarse en casa y conformarse con la versión oficial" sobre el siniestro.

   "Y nos indignaba tener que quedarnos así. Eso no podía ser. De ahí sacamos las fuerzas", ha dicho aunque ha reconocido que estas "iban por temporadas". "Todos pasamos por ciclos bajos y nos apoyábamos entre nosotros", ha señalado.

   Asimismo, ha manifestado que como "se puede observar en otras catástrofes", en este caso, "ha sido la presión de los familiares, de las asociaciones de afectados, la que hace lanzar mensajes a la sociedad y decir que hay asuntos no resueltos y responsabilidades que no se han depurado".

PROCESO JUDICIAL

   "Mucha gente daba por sentado que se había cerrado, que se habían pagado indemnizaciones y que había una instrucción judicial realizada. Nadie se cuestionaba que esa instrucción nos hubiese parecido tan lamentable, tan deficiente y tan cuestionable", ha añadido. Veinte años después del siniestro, Chulio asegura tener una "especie de sentimiento ambivalente".

   "Han pasado seis años de la resolución judicial --ha recordado que en 2020 se conoció el resultado de la condena a cuatro responsables técnicos de FGV de los ocho acusados-- y ya se acabaron todos los caminos posibles legalmente", ha dicho.

   El proceso judicial acabó con un acuerdo de conformidad entre Fiscalía, la Asociación de Víctimas del Metro 3 de Julio (AVM3J) y defensas y una sentencia que condenó a 22 meses de cárcel a cuatro exdirectivos de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) y eximió de responsabilidad penal a otros cuatro encausados, entre ellos, la exgerente de la entidad, Marisa Gracia. Se contempló la existencia de dilaciones indebidas y el reconocimiento de culpa.

   Y las víctimas lo consideraron un "final digno" para su lucha, con concentraciones mensuales en la Plaza de la Virgen de València en las que exhibían sus camisetas negras con las letras, en amarillo, de '43 muertos + 47 heridos, cero responsables'.

   Para Chulio, "eso fue una satisfacción solo a medias. Nos quedamos con ganas de conocer las verdaderas causas objetivas del accidente porque no se llegó a analizar eso a fondo. Se enfocó hacia el exceso de velocidad descartando cualquier otra consideración, cosa que me parece muy perversa", ha expuesto.

   En este punto, ha reiterado la necesidad de tener un "verdadero conocimiento" de lo ocurrido. "Un accidente tan grave tiene que tener una concatenación de causas y es lo que nosotros sospechamos en todo momento. Y no se nos permitió ni hacer una pericial por nuestra cuenta", ha apostillado.

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