Actualizado 01/09/2011 19:32

Un estudio de la VIU destaca que el alcohol está detrás del 24% de los peatones muertos por atropello

VALENCIA, 1 Sep. (EUROPA PRESS) -

El consumo elevado de alcohol está detrás del 24 por ciento de las muertes de peatones por atropello, mientras que el 13,2 por ciento de los fallecidos dieron positivo en psicofármacos y el 9 por ciento habían consumido drogas, según la memoria del IV Congreso Internacional de Prevención de los Comportamientos Viales de Riesgo (PRECOVIR) en el que participa la Universidad Internacional Valenciana (VIU).

La editorial de la memoria ha sido redactada por el vicerrector de la VIU, Francisco Tortosa, y Cristina Civera, de la Universidad de Valencia, sobre datos extraídos de un análisis toxicológico de más de 1.100 fallecidos por accidentes de tráfico realizado por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF).

El estudio revela que el 30% de los peatones atropellados estaban cometiendo algún tipo de infracción cuando tuvo lugar el accidente, ascendiendo hasta el 55% en el caso de los peatones muertos. Por ello, de acuerdo con las investigaciones realizadas, "son las personas quienes con sus decisiones introducen los niveles de riesgo objetivos de sufrir un accidente (por acción u omisión) en las situaciones viales".

En conductores, el 31% de los fallecidos dio positivo en alcohol, el 12,5% en abuso de drogas y el 8,3% en psicofármacos. También en lo relativo a los peatones, un 84% de los fallecimientos ocurrieron en la vía pública y un 16% en el hospital.

El 71% de los fallecimientos tuvieron lugar en día laborable y un 29% en festivo/fin de semana. Un 29% eran mujeres frente a un 71% de hombres. En los peatones de edades comprendidas entre los 21-40 años, el porcentaje de positivos supera el 50%.

El principal psicofármaco detectado corresponde a las benzodiacepinas, seguido de antiepilépticos. Las principales drogas fueron cannabis, cocaína y opiáceos. En los peatones fallecidos con alcoholemias positivas, el 88,2% presentaban una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 g/l y el 43,1% superaban los 2,5 g/l.

La presencia, tanto del alcohol como de otras sustancias psicoactivas en los fallecidos por accidentes de tráfico es una consecuencia lógica de su consumo, según los expertos.