Un joven usa una tablet. ARCHIVO. - Ricardo Rubio - Europa Press
VALÈNCIA, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -
El director de la Cátedra de Ciberseguridad de la Universitat Politècnica de València (UPV), Santiago Escobar, ha valorado que la prohibición del acceso a menores de 16 años es "una idea interesante", aunque considera que "no va a solucionar multitud de problemas". En este sentido, cree que es "un error huir completamente de la tecnología porque estos jóvenes ya son nativos digitales".
Escobar ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que la regulación "tiene mucho sentido" en España porque "la sociedad lo estaba demandando desde hace tiempo", si bien ha insistido en que será necesario esperar varios meses para comprobar su efectividad real. También ha defendido que la clave está en la "concienciación" y la "educación", especialmente en los colegios y en el ámbito familiar.
El plan del Gobierno pasa por limitar el acceso a redes sociales a menores de 16 años, medida que se incluye en un paquete de cinco iniciativas destinadas a combatir los abusos de las grandes plataformas digitales.
Al respecto, el experto ha reivindicado que "la cuestión principal es la concienciación" y ha remarcado la "necesidad de formación" en los centros educativos sobre los riesgos asociados al uso de las redes.
Asimismo, ha explicado que existen distintas posturas sobre esta cuestión, desde los que apuestan por reducir las horas de exposición de los jóvenes hasta quienes centran el problema en el acoso entre menores.
Escobar se ha preguntado cómo se va a aplicar la norma. "Es complicado imponer, no porque pongas una ley vas a conseguir el efecto de forma inmediata". Por ello, ha cuestionado la manera en la que las instituciones van a llevar a cabo esta medida: "¿Cómo va el gobierno, la policía o la Guardia Civil a controlar que las empresas controlen a los usuarios?".
Para el especialista, la educación que proporcionan los padres es uno de los factores externos clave. "Hace falta una formación y una educación sobre los riesgos", ha insistido.
Al mismo tiempo, ha señalado la "complejidad" y el requerimiento de muchos actores para ponerla en marcha. "Por poner una ley y unas multas no se va a solucionar todo", ha reconocido y ha recalcado que cabe la posibilidad de que "genere ruido y movimiento social".
MECANISMOS TECNOLÓGICOS
Según el catedrático, las compañías tecnológicas disponen de "muchos mecanismos" para realizar estos controles. Sin embargo, parece que tanto en el caso francés como en el español, "lo que se pretende, es obligar a las empresas a que incluyan estos mecanismos".
El problema que plantea en este caso es que "de esa idea de poner una ley que multe a cómo se va a llevar a cabo, hay una distancia", "veremos qué pasa".
Escobar ha manifestado que implantar este tipo de reglamentos es "muy complejo" y ha puesto como ejemplo el caso de Australia, uno de los países más avanzados en esta regulación, "ya está funcionando y ya hay casos en Internet de jóvenes que se saltan las restricciones". "¿Es esta la mejor solución? pues hombre, no está claro", ha apuntado.
Por último, ha subrayado que, aunque "tecnológicamente se puede hacer", quedan dudas sobre quién asumirá los costes y cómo se comprobará la edad, ya sea mediante autorizaciones parentales, introducción de datos personales o verificación con documentos oficiales.