CASTELLÓN 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
La localidad castellonense de La Mata, ubicada en la comarca de Els Ports, alberga la única fábrica de 'espardenyes' de la provincia de Castellón, que sigue trabajando de manera artesanal para venderlas en el mercado nacional y países como Inglaterra, Holanda e Italia.
Se trata de una empresa familiar pequeña en la que únicamente trabajan cuatro personas. Ramón e Inma, junto con dos empleadas más, elaboran manualmente cientos de modelos al año, tanto para hombre, como mujer o niños, desde las más tradicionales hechas con lona blanca y cintas negras, hasta las más modernas con suela de tacón, las telas lisas o estampadas más actuales y hasta adornos como hebillas o pedrería, aunque todas conservan la misma esencia: la suela de esparto.
Antiguamente, cuando en los pueblos de la comarca muchos de sus habitantes se dedicaban a la fabricación de este producto, cada uno tenía su función dentro de este proceso de producción absolutamente manual. En esta empresa de La Mata se continúa con esta tradición.
"Se puede decir que este proceso es un poco sexista porque los hombres siempre se han dedicado a elaborar la suela de esparto cosiéndola con una gran aguja. El trabajo de las mujeres consiste en coser la tela a la suela. Puede que sea así porque el trabajo de ellos requiere más fuerza y el nuestro más delicadeza", comentó Inma.
Sus productos traspasan la provincia de Castellón, ya que exportan al resto de la Comunitat Valenciana, España y países como Inglaterra, Holanda o Italia. Los grandes diseñadores europeos también se han fijado en esta empresa de La Mata y les proporcionan las telas de sus últimas creaciones para que les fabriquen con ellas las 'espardenyes' a juego con sus vestidos.
"Los encargos más originales que tenemos provienen de las novias que quieren tener las "espardenyes" con la misma tela de su vestido, así después de la ceremonia pueden calzar mucho mas cómodas", añadió Inma.
Actualmente en la empresa se ultiman los modelos que forman parte de la colección de este verano, pero ya se empieza a trabajar en la del próximo otoño. "Mientras haces una 'espardenya' ya estás pensando en un modelo nuevo. Será defecto profesional, pero cuando voy por la calle me doy cuenta de que mi vista se dirige a los pies de la gente con la que me cruzo para captar siempre ideas nuevas", reconoció Ramón.