La FSMCV propone un modelo de escuelas de música basado en la práctica amateur y que permita la profesionalización

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Actualizado 29/11/2017 17:57:35 CET

VALÈNCIA, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Federación de Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana (FSMCV) defiende un modelo de Escuela de Música abierto, flexible e integrador, que esté sustentado por la práctica amateur en grupo y que permita la profesionalización, según se ha concluido en el encuentro celebrado este miércoles para elaborar un proyecto con el fin de traslasarlo a la Conselleria d'Educació.

Los cambios en el sistema de estudios propuestos por la federación permitiría a estas escuelas acoger a un 25 por ciento más de alumnos y una economía de costes laborales que la entidad cifra en un 20 por ciento con lo que se obtendría una creación neta de puestos de trabajo que podría dar empleo a 800 profesores, un 5 por ciento más que ahora, según ha indicado en un comunicado la FSMCV.

La federación considera que los centros, al no estar orientados exclusivamente a una enseñanza profesional, es preferible que se estructuren de manera "mucho más abierta" con cuatro niveles: hasta 7 años etapa de contacto o iniciación; a partir de los 8 años, Etapa básica; Etapa de consolidación de cualquier conjunto vocal o instrumental y etapa avanzada, según la federación que considera la pedagogía de grupo y la actividad grupal como base del modelo.

Propone un modelo de escuelas de música que esté apoyado en la práctica amateur, instrumental y básicamente en grupo, y que, proporcionando también la base para la profesionalización de los alumnos, haga que estos disfruten, junto a otros de cualquier edad, de su pertenencia a las sociedades musicales, su entramado social y los valores que las sustentan, ha explicado el presidente de la FSMCV, Pedro Rodríguez.

El objetivo de esta iniciativa es contribuir con las propuestas de la FSMCV al nuevo mapa de las enseñanzas musicales de la Comunitat que está estudiando la conselleria y cuya realización es una de las reivindicaciones históricas junto a la Ley Valenciana de Educación.

AJUSTAR LA PROGRAMACIÓN

El nuevo modelo responde a la finalidad de ajustar la programación de estos centros a la situación real hacia la que ha evolucionado la sociedad, donde la práctica amateur es el objetivo mayoritario que buscan las personas adultas que se acercan a las mismas, así como los padres que buscan actividades extraescolares para sus hijos.

Acutalmente hay más de 500 centros educativos con 4.200 profesores que imparten 45.000 horas de clase a la semana a 60.000 alumnos lo que supone 27,5 millones de euros invertidos en contrataciones.

A nivel económico la FSMCV calcula que de implantarse mayoritariamente este sistema de estudios, las escuelas podrían acoger a un 25 por ciento más de alumnos "por su mayor alineamiento con los gustos de la sociedad actual".

A su vez la práctica grupal permitirá una economía de costes laborales que la entidad cifra en un 20 por ciento con lo que se obtendría una creación neta de puestos de trabajo que podría dar empleo a 800 profesores, un 5 por ciento más

Estos centros de enseñanza no formal que ofrecen formación musical en diferentes disciplinas, "siempre adaptándose a las características del alumnado y ofreciendo integración en un movimiento social, cultural y educativo único en el mundo", según la federación.

Se caracterizan por ofrecer un aprendizaje a lo largo de la vida, desde los cero años hasta los 99, acercar la música a través de su experiencia viva, ofrecer un plan adaptado a las necesidades y aspiraciones de sus alumnos y flexible que permite alcanzar las metas que éstos se fijan.

Asimismo ofrecen la formación necesaria para presentarse a las pruebas de acceso y continuar estudios profesionales en el conservatorio, si es lo que se desea.

Entre las especialidades que se enseñan destacan música instrumental tradicional, instrumental sinfónica, canto, instrumentos polifónicos y otras tendencias como jazz, pop, rock o música electrónica, entre otros.

Las Sociedades Musicales son el principal movimiento asociativo de la Comunitat Valenciana y se trata de entidades, a veces bicentenarias, que se adaptan continuamente al tiempo que les toca vivir y en las que la combinación entre voluntariado y profesionales da como fruto agrupaciones de gran prestigio social, cultural, educativo y artístico, según han detallado.

Han añadido que se trata de "organizaciones que integran socialmente y cuyos principales objetivos son la felicidad y el desarrollo de sus miembros. Son lugares donde se establecen relaciones intergeneracionales y se desarrollan competencias socioemocionales de los que forman parte de las mismas".