Guirao recuerda a Alborch, su "jefa y amiga": "La sonrisa de Carmen era como un abrazo"

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Publicado 25/10/2018 14:33:49CET

VALÈNCIA, 25 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Cultura, José Guirao, ha recordado hoy con emoción a Carmen Alborch, quien fue su "jefa" --él formó parte del equipo de la política valenciana cuando fue nombrada ministra en 1993-- y "amiga". La ha descrito como una persona "generosa" y ha destacado que su sonrisa "era como un abrazo".

Así lo ha aseverado Guirao en declaraciones a los medios de comunicación en el Tanatorio Municipal de València, donde ha acudido este jueves a expresar sus condolencias a la familia de Carmen Alborch, fallecida ayer a los 70 años.

Para el ministro, "el mejor legado" de Carmen Alborch es "haber sabido estar en la política de una manera que, desafortunadamente, no se practica: se habla mucho de la sonrisa de Carmen, la sonrisa de Carmen era como un abrazo" que expresaba "aunque no pensemos lo mismo, podemos hablar".

Guirao ha subrayado que la exministra socialista fue "una mujer conciliadora que sabía escuchar, entender al que tenía enfrente compartiera o no sus ideas y siempre buscaba el camino y punto de encuentro".

Igualmente, ha destacado que Alborch era "una trabajadora infatigable, que siempre buscaba el bien, el entendimiento, la empatía para construir algo porque era muy constructiva".

"GENEROSIDAD"

"Y tenía algo --ha proseguido-- que no se encuentra mucho ni en la política ni fuera, como es la generosidad. Si tuviera que decir una palabra de ellas era que era muy generosa".

José Guirao ha evocado el momento en el que conoció a Carmen Alborch, cuando la valenciana dirigía el IVAM y él estaba en la Junta de Andalucía. "Hicimos algún proyecto junto y fue de esas amistades que surgen desde el primer día, como si te conocieras de toda la vida".

"Cuando fue nombrada ministra en 1993 --ha relatado Guirao-- me llamó para formar parte de su equipo; estuve con ella primero en la Dirección General de Bellas Artes y después como director del Reina Sofía".

En este sentido, ha afirmado que "trabajar con ella era una delicia". "Era una mujer muy seria trabajando, incansable pero que entendía también tus carencias y tus fallos. No era una persona de la que sintieras miedo de equivocarte porque sabías que ella lo entendía y buscaba la manera de arreglarlo. Fue mi jefa pero no fue mi jefa, era mi amiga y esa amistad ha durado hasta el último momento", ha concluido.