Publicado 15/12/2021 16:16CET

Las guirnaldas navideñas son más seguras que otros años, aunque algunas tienen riesgo para niños por su tamaño

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Archivo - Navidad, navidades, adorno, adornos, guirnalda, guirnaldas, compras - EUROPA PRESS - Archivo

VALÈNCIA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) -

El estudio anual sobre las guirnaldas de Navidad de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU) y el instituto tecnológico AIDIMME revela que son más seguras que en las últimas fiestas, aunque algunas siguen teniendo riesgo para los más pequeños porque las pueden confundir con alimentos al ser pequeñas.

Como cada mes de diciembre, estas entidades han analizado varias guirnaldas luminosas adquiridas en bazares, tiendas de decoración, grandes superficies y plataformas de internet para comprobar su adecuación a la normativa y determinar los posibles riesgos de seguridad al utilizarlas durante estas fiestas.

En concreto, AIDIMME ha realizado los ensayos a las diez muestras (nueve guirnaldas y un cordón luminoso) aportadas por AVACU, tras lo que todas han presentado algún tipo de gravedad. Ninguna de las muestras ha pasado el ensayo de bola de calor, con lo que se puede producir una deformación de las partes de las guirnaldas y, en caso extremo, deshacerse la parte aislante y quedar al aire, sin protección.

En cuatro casos hay gravedad alta: tres de ellos por la deficiente conexión del cable entre los puntos de luz y una considerada como la máxima gravedad por contener piezas pequeñas atractivas para los niños, que se retiran con facilidad, con el consiguiente riesgo de ingesta.

Por su parte, seis de las guirnaldas analizadas presentan gravedad leve, referida principalmente a errores en el etiquetado (el tamaño de la información de marcado es menor que el mínimo requerido) y, en uno de los casos, en la sección del cableado.

Entre las muestras había una guirnalda con forma de racimo de uvas con un nivel de peligrosidad marcado como grave, ya que además de no cumplir con las obligatoriedades de marcado ni pasar las pruebas de bola de calor y cableado, tiene partes pequeñas que pueden generar confusión con un alimento, ser retiradas con facilidad y ser ingeridas.

Este tipo de guirnalda se encuentra en la red de alerta del Ministerio de Consumo y fue retirada del mercado en varios años, uno de ellos tras el informe presentado por estas plataformas en 2017.

Para los técnicos, los aspectos más preocupantes son los relacionadas con la deficiencia entre las conexiones del cableado, que podrían causar daños, deterioros y otro tipo de accidentes, además de la "incongruencia" presentada en algunos casos entre la información que figura en el embalaje frente al uso al que va destinado.

RECOMENDACIONES

Por todo ello, una de sus recomendaciones es que el producto debe presentar un etiquetado completo y en castellano, como mínimo, en el que se especifiquen instrucciones de uso, tensión, potencia nominal y normas para el cambio de las bombillas (cuando sean reemplazables). También hay que prestar atención al marcado IP (nivel de protección de la guirnalda ante la posible entrada de partículas pequeñas y de agua en ella), que debe ser como mínimo de IP44 para las luces de exterior.

En el embalaje se debe indicar si las luces son para uso interior o exterior y, en el caso de estas últimas, hay que verificar que lleven un recubrimiento resistente a la lluvia y la humedad, representado por un símbolo. Las luminarias que no indiquen expresamente que son aptas para uso exterior no deben instalarse en fachadas o zonas expuestas a inclemencias meteorológicas.

Si se opta por utilizar las guirnaldas de años anteriores, es necesario revisarlas bien, tanto las bombillas como el cable, y comprobar que funcionan correctamente. Si se ha fundido alguna de las bombillas hay que cambiarla por otra del mismo voltaje, nunca con la guirnalda conectada a la red eléctrica.

En ningún caso se deben manipular las guirnaldas o conectar varias, ya que así el producto se convierte en uno diferente al adquirido y puede variar su comportamiento. Antes de encender las luces hay que sacarlas del embalaje, leer bien las instrucciones de uso que deben incluir y asegurarse del buen estado de los componentes.

Si hay niños en casa, lo más aconsejable es adquirir guirnaldas de muy baja tensión (12 V), marcadas como clase III, y siempre situarlas en lugares de difícil acceso para ellos.

En general, se deben adquirir productos con indicación de eficiencia energética, un etiquetado que hace años ya incorporan los electrodomésticos y que es de aplicación desde 2019. Y hay que colocar las luces lejos de fuentes de calor, materiales inflamables y otros elementos decorativos que puedan sobrecalentarse, además de apagarlas cuando la casa esté vacía.

Por último, cabe recordar que es muy importante pedir y guardar el ticket de compra de las guirnaldas navideñas para poder reclamar en caso de que fuera necesario.