VALÈNCIA, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -
El equipo técnico de Bioparc Valencia pone en marcha con la llegada del verano una operativa especial para aportar "el máximo bienestar" a los más de 6.000 animales de 150 especies.
Aí, la alimentación se ajusta para reducir el aporte calórico y favorecer una mayor hidratación, se refuerza el seguimiento de los individuos más vulnerables y se mantienen unas condiciones más confortables en los distintos espacios del parque que recrea fascinantes paisajes africanos.
Los protocolos toman especial relevancia y se adaptan al cuidado, actividad y el juego por la presencia de numerosas crías de especies como cerdo hormiguero rinoceronte, chimpancé o elefante.
Cuando las temperaturas son más elevadas, el personal de biología implementa técnicas de enriquecimiento ambiental muy deseadas por los animales, pues resultan una refrescante solución que ofrecen, además, entretenimiento y diversión.
Los helados son los favoritos y se incluyen en la dieta de algunas especies, amoldados siempre a sus necesidades nutricionales y con sabores, texturas y tamaños variados, explican los responsables del recinto en un comunicado.
Para la manada de paquidermos, con los "elefantitos" Makena y Malik, se preparan bloques de hielo gigantes elaborados con verduras y hortalizas que degustan mientras gozan del baño en el lago; los chimpancés, con las crías Cala y Ekon, disfrutan de sorbetes con frutas, semillas o vegetales, así como la familia de gorilas y los diversos lémures; mientras que los leones se deleitan lamiendo "polos" de sangre y carne cruda congelada.
DELICIOSAS "SORPRESAS"
Más allá de enfriar su organismo, estas deliciosas "sorpresas" transforman la alimentación en una actividad conductual ya que manipulan, buscan y trastean para descongelar el manjar, prolongando el tiempo dedicado a la ingesta y estimulando sus instintos innatos. Paralelamente, el agua se convierte en una gran aliada en Bioparc.
Búfalos o sitatungas aprovechan cualquier ocasión para sumergirse en las rías y los hipopótamos pueden contemplarse buceando en la única visión subacuática de España. Otro recurso como es el barro supone un tratamiento natural para proteger la piel y mantener una temperatura corporal adecuada del grupo de facóqueros ("Pumba" en El Rey León) con los tres nacidos recientemente, cebras y rinocerontes, estos últimos con el "no parar" del travieso Kairu de 8 meses.