Zonas calcinadas tras el paso de un incendio forestal. - Jaime Luján Alarcón - Europa Press
VALÈNCIA, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -
No existe una solución única capaz de garantizar la adaptación de todos los bosques europeos frente al cambio climático. La respuesta pasa por aplicar estrategias específicas para cada territorio, basadas en el conocimiento científico y adaptadas a las características ecológicas, climáticas y socioeconómicas de cada región.
Esta es la principal conclusión del proyecto europeo Informa Forests, coordinado por el Instituto Itaca de la Universitat Politècnica de València (UPV), que durante cuatro años ha trabajado en cinco regiones biogeográficas europeas para analizar cómo aumentar la resiliencia de los ecosistemas forestales frente a amenazas cada vez más intensas, como las sequías prolongadas, los grandes incendios forestales, las plagas o los fenómenos meteorológicos extremos.
"Los resultados muestran que la adaptación de los bosques europeos pasa por combinar soluciones acordes con las características de cada región. La gestión forestal sostenible y basada en el conocimiento científico será fundamental para mantener bosques resilientes, capaces de seguir secuestrando carbono, garantizar la disponibilidad de agua, preservar la biodiversidad y proporcionar bienestar a la sociedad en un contexto de cambio climático", explica José-Vicente Oliver, investigador de ITACA y coordinador del proyecto.
La investigación también pone de manifiesto que las políticas forestales orientadas a mitigar el cambio climático no pueden centrarse únicamente en maximizar el almacenamiento de carbono. "La gestión forestal debe equilibrar múltiples objetivos: la captura de carbono, la conservación de la biodiversidad, la disponibilidad de recursos hídricos, la producción sostenible de recursos forestales y la capacidad de adaptación frente a futuras perturbaciones", señala por su parte Eduardo Rojas, investigador de Itaca participante en el proyecto.
Entre las medidas analizadas, la diversificación de especies forestales destaca como una de las estrategias de adaptación más eficaces. Los resultados muestran que los bosques mixtos presentan una mayor capacidad de resistencia frente a sequías, incendios, plagas y otros eventos extremos que las masas forestales dominadas por una única especie.
Asimismo, los investigadores abogan por reforzar los mecanismos de apoyo a propietarios y gestores forestales mediante marcos regulatorios estables, financiación adecuada y sistemas de compensación por los servicios ecosistémicos que proporcionan los bosques.
En este sentido, el proyecto ha analizado el potencial de instrumentos como los mercados voluntarios de carbono y los sistemas de certificación forestal para impulsar una gestión sostenible, siempre que estén respaldados por metodologías científicas sólidas y transparentes.
El estudio también alerta sobre el aumento previsto de los incendios forestales extremos en Europa y subraya la necesidad de reforzar las políticas de prevención y gestión activa del territorio.
"La mejor forma de apagar un gran incendio forestal es evitar que llegue a producirse. La prevención y la gestión forestal sostenible serán herramientas esenciales para la adaptación climática de Europa", destaca Marta Esteve, investigadora de Itaca participante en el proyecto.
El proyecto europeo Informa Forests (Science-based integrated forest mitigation management made operational for Europe) ha sido coordinado por el Grupo de Investigación en TICs contra el Cambio Climático del Instituto ITACA de la Universitat Politècnica de València (UPV) y ha contado con un presupuesto de 5,3 millones de euros, financiado por el Programa Marco de Investigación e Innovación Horizon Europe de la Comisión Europea.
El consorcio, que ha aglutinado a 14 socios de 8 países de la UE, entre los que se incluyen centros de investigación, universidades y el sector privado, ha desarrollado a lo largo de sus cuatro años de trabajo herramientas, modelos y recomendaciones que permitirán mejorar la toma de decisiones tanto de gestores forestales como de responsables políticos.
"Su aplicación permitirá avanzar hacia bosques más resilientes y multifuncionales, capaces de compatibilizar la conservación de la biodiversidad, la mitigación y adaptación al cambio climático, la producción sostenible de recursos y la protección de las comunidades rurales frente a riesgos cada vez más frecuentes e intensos", concluye José-Vicente Oliver.