Inspección de Trabajo levanta 3.000 infracciones contra plataformas digitales por 'falsos autónomos' en 6 meses

Publicado 04/12/2019 16:06:30CET
Presentación informe sobre el trabajo en las plataformas digitales en la Comunitat Valenciana
Presentación informe sobre el trabajo en las plataformas digitales en la Comunitat Valenciana - GVA

Un informe de Labora y la UV rechaza el 'Trade digital' por fomentar la "competencia desleal, precariedad e inseguridad jurídica"

VALÈNCIA, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comunitat Valenciana cuenta con entre 40.000 y 60.000 trabajadores en plataformas digitales, un ámbito donde la Inspección de Trabajo ha levantado más 3.000 infracciones durante el primer semestre de 2019 por 'falsos autónomos'.

Así lo ha dado a conocer el secretario autonómico de Empleo, Enric Nomdedeu, durante la presentación del informe 'El trabajo en plataformas en la Comunitat Valenciana', elaborado por la Cátedra de Economía Colaborativa y Transformación Digital de la Universitat de València (UV) con el apoyo del servicio valenciano de empleo y formación, Labora.

El estudio aborda la transformación que las plataformas están provocando en el mercado laboral y los nuevos desafíos legislativos que conlleva la digitalización del trabajo. En España, más del 11,6% de la población ha recibido ingresos por parte de las plataformas digitales, siendo el segundo país de Europa, por detrás de Reino Unido, en el que más población utiliza estos servicios.

Ante esta nueva realidad, hace una serie de recomendaciones normativas y se posiciona contra de la propuesta de creación de subcategorías de autónomos como el 'TRADE digital', una figura sobre la que el codirector de la Cátedra y profesor de Derecho del Trabajo de la UV, Adrián Todolí, augura un aumento de la "competencia desleal, precariedad laboral e inseguridad jurídica" y "un conflicto entre la normativa española e internacional que aumentaría la judicialización".

Por el contrario, el experto aboga por "regularizar la utilización incorrecta por parte de algunas plataformas digitales de la figura del trabajador autónomo y reconocer el carácter laboral de las personas trabajadoras allá donde la ley lo indique".

En este sentido, apuesta por reducir las diferencias en materia Tributaria y de Seguridad Social entre autónomos y laborales mejorando la protección de los autónomos, ya que dichas diferencias pueden incentivar el uso de la figura del 'falso autónomo' y la pérdida de los derechos de las personas trabajadoras clasificadas como autónomas.

"Es necesario poner el foco en esta cuestión porque algunas empresas están abusando de la figura del autónomo, como estamos viendo en varias sentencias", ha recordado.

Así, propone una normativa que declare como laboral a las personas trabajadoras que presten servicios offline a través de plataformas digitales y que les otorgue pleno derecho a la elección de sus horarios y jornadas con el objetivo de "reducir su precariedad y permitir, con más facilidad, acceder a la negociación colectiva y tener una mayor seguridad jurídica".

"La tecnología no puede ser una razón para incumplir la legislación. Es posible que la tecnología demande un cambio normativo, pero esto no puede ser decidido por una empresa, sino que requiere debate social y político", ha remarcado.

EL PERFIL DE LOS TRABAJADORES DIGITALES, MÁS ALLÁ DEL ESTEREOTIPO

Entre las conclusiones de este informe, el profesor Adrián Todolí, ha destacado que "esta forma de trabajar es utilizada principalmente por aquellos que no tienen alternativa para obtener ingresos, como último recurso".

En contra del estereotipo, esta nueva economía "no solo afecta a trabajadores poco cualificados". Por el contrario, la mayoría son profesiones liberales (arquitectos, abogados,...), seguidos de trabajo creativo, traducción, informática, otros servicios profesionales, administrativo, microtaks, ventas y marketing, transporte, limpieza y seguridad. Y es que "la realidad es mucho más compleja, Glovo y Deliveroo son solo la punta del iceberg", ha apuntado Todolí.

El informe señala que la mayoría de las personas trabajadoras de plataformas digitales son jóvenes: el 70% tiene menos de 45 años. Además, uno de cada tres trabajadores tiene más formación de la que requieren las tareas que ejercen, por lo que está sobrecualificado.

RIESGOS ESPECÍFICOS

Las plataformas digitales, apunta el informe, están "cambiando la forma de organizar y distribuir el trabajo en todo el sector" pero no crean nuevas ocupaciones o sectores productivos sino que "se limitan a cambiar la forma de ofrecer servicios en el mercado y organizar el trabajo de profesiones preexistentes, y muchas veces a peor".

De hecho, "más de la mitad de los trabajadores digitales actuales han sido asalariados en trabajos previos" y la precariedad ahora es mayor", ha lamentado el profesor. Como ejemplo, un informe de J.P. Morgan señala que los trabajadores de Uber en 2017 ganaban un 53% menos que en 2013 en ocupaciones previas.

En este sentido, Todolí ha advertido sobre la "trampa de la flexibilidad" en las plataformas, donde el 90% de los trabajadores digitales querría trabajar más "para conseguir una remuneración suficiente para llegar a final de mes", lo que les obliga a estar "siempre disponibles para cuando la demanda aparezca y provoca mayor dedicación".

Las plataformas digitales otorgan más poder al consumidor pero también nuevos "riesgos específicos" para el trabajador como es el tener que rebajar la remuneración de sus servicios por la alta competencia, la necesidad de ir más rápido por cobrar a tarea terminada en lugar de por horas o los efectos psicológicos en la autoestima y para la salud que tiene el depender de una valoración en la red para no perder clientes.

Junto al estudio, se ha realizado un código de buenas prácticas para empresas y un folleto para que las personas trabajadoras de plataformas digitales conozcan sus derechos. Estos materiales, conjuntamente con el informe, se distribuirán de forma digital y física a través de los Espai Labora y de la web y las redes de comunicación de LABORA.

"El objetivo es mejorar la información disponible y ayudar a todas las personas trabajadoras en plataformas digitales hasta que también, obviamente, seamos capaces de mejorar la normativa laboral en el Estado para enfrentar de una manera más adecuada esta problemática", ha explicado por su parte Enric Nomdedéu.

OBSERVATORIO DEL TRABAJO DECENTE

El Consell ha establecido como objetivo prioritario la puesta en marcha del 'Observatorio de Trabajo Decente' para hacer un seguimiento continuo del mercado laboral. Con este organismo se pretende combatir la economía sumergida, la feminización de la pobreza y la precariedad laboral, especialmente en sectores como el calzado o colectivos como el de las camareras de piso o los trabajadores de plataformas digitales, ha recordado el secretario autonómico.

Para Nomdedéu, la Administración no debe limitarse al fomento de la creación de empleo, sino que también debe "garantizar que los puestos de trabajo se creen conforme a la legalidad y permitan a las personas tener una vida digna".

"El trabajo ejercido a través de plataformas digitales modifica y erosiona la concepción tradicional que hasta ahora teníamos de qué era un puesto de trabajo y los modos de vida, derechos y obligaciones vinculados a los mismos", ha advertido Nomdedeu.

Así, "nuestro papel social e institucional, debe ser un papel activo donde toma especial importancia la prospección y el análisis de las problemáticas actuales vinculadas al mundo del trabajo", ha concluido.

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