La exposición 'Cuerpos que huyen. Paisajes de Barbarie', de Isabel Oliver. - CONSORCI MUSEUS/FUNDACIÓN CHIRIVELLA SORIANO
VALÈNCIA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -
La creadora Isabel Oliver "libera" a las mujeres de la "violencia" que contra ellas ha ejercido la historia del arte en una amplia exposición que ocupa las tres plantas de la Fundación Chirivella Soriano de València.
Con el título 'Cuerpos que huyen. Paisajes de Barbarie', la fundación y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana (CMCV) repasan la trayectoria de esta artista pionera en el arte contemporáneo valenciano.
La selección está dividida por etapas. En el tercer nivel se exhibe la nueva serie 'Paisajes de Barbarie', que se centra en los conflictos armados internacionales, a través de representaciones como 'La Mercantilización del arte' o 'Secuencias del Mediterráneo'.
Tanto en la primera como en la segunda planta se puede observar la serie 'Cuerpos que huyen', con cuadros desde los años setenta hasta la actualidad, principalmente enfocados en la representación violenta de la mujer en la historia del arte y en la rectitud del arte más normativo. Entre ellas: 'La mujer', 'De profesión sus labores' o 'Paseos por el museo'.
Oliver ha explicado, durante la presentación de la muestra, que la primera vez que vio el recinto de la Fundación Chirivella Soriano pensó en "estar allí", porque "es un espacio magnífico". "Me sentía identificada y quería exponer aquí, por lo que cuando salió la propuesta, la acepté aunque tuve que retrasarla un poco", ha revelado.
MUSAS VIOLADAS, MALTRATADAS Y RAPTADAS
La artista ha indicado que las piezas de la serie 'Cuerpos que huyen' responden a la representación sexualizada de las mujeres en la historia del arte. "La historia del arte se ha construido en contra de las mujeres, quienes suelen ser prisioneras de unos cuadros maravillosos donde son musas, pero son violadas, maltratadas y raptadas", ha lamentado.
Así, Oliver ha representado a las mujeres --musas y diosas-- de los cuadros clásicos como si estuvieran huyendo del museo. "Estas obras no especifican que se trata de un maltrato, por ejemplo en 'Leda y Zeus', no se dice que es una violación de Zeus hacia Leda y estamos allí tranquilos diciendo qué bonito, mientras que nos están contando una barbaridad", ha denunciado.
En este caso en concreto, la autora ha explicado que utilizó la misma obra 'Leda y Zeus', pero cambió el matiz: "Saco al cisne, curo a Leda con un paño y mato al cisne y lo dejo en el suelo del museo". "Así hago con todos los cuadros, es decir, cuento otra historia con una narración diferente y por eso me encantaría que se expusieran en el Museo del Prado", ha reclamado.
Según la opinión de la artista, sus piezas son una "reinvención del arte, aunque suene pretencioso". "Es muy necesario que esto se cuente en las escuelas, no solamente de arte, sino también en los colegios, para que se sepa lo que significan estos cuadros", ha recalcado.
Con respecto a su serie nueva, 'Paisajes de Barbarie', ha dicho que "era necesario pintar sobre las guerras y el entorno desolador que rodea a la gente". Así, la serie 'Secuencias del Mediterráneo' representa este mar que, según ha explicado, "en algún momento fue fuente de cultura, pero se ha convertido en color rojo sangre, por todas las víctimas que siguen muriendo en esta barbaridad".
Oliver también se ha recordado de su comisaria, Isabel Tejeda, a quien ha agradecido "haber accedido a comisariar la exposición". "Es una persona a la que quiero, respeto y admiro muchísimo", ha declarado.
La comisaria de la exposición, Isabel Tejeda, ha recordado el día que conoció el trabajo de Oliver y la impresión que le generó: "Conocí la obra de Isabel en el 2011 cuando tenía una beca de investigación del Reina Sofía y me acerqué a ver su trabajo a la facultad y, apenas lo vi, llamé al museo y dije: acabo de encontrar una cosa absolutamente increíble".
Tejeda también ha manifestado que la obra de Oliver "estuvo opacada por la historiografía" y, en su criterio, este ocultismo "no solamente afectó la obra de las artistas mujeres, sino también de las artistas feministas de los años 70, como Oliver".
En relación a la exhibición vigente ha revelado que han seleccionado "algunas de las series más importantes de Oliver, sobre todo aquellas que han llegado a participar en exposiciones importantes a nivel internacional".
Por su parte, la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, ha calificado a Oliver como "una de las grandes artistas valencianas" y ha insistido en "la importancia de sentirse orgulloso de las artistas valencianas que tienen una proyección en el ámbito nacional e internacional".
El director-gerente del CMCV, Nicolás Bugeda, ha subrayado la "historia de amor" la colaboración continua entre su consorcio y la Fundación Chirivella Soriano. "Deberíamos cambiar de fundación y consorcio y, en su lugar, podríamos decir fundición, porque estamos fundidos y unidos en una relación totalmente recíproca, equilibrada y sana, ya que compartimos los mismos principios fundacionales", ha afirmado.
Bugeda, asimismo, ha expresado su admiración por la obra de Oliver y ha subrayado que esta exposición "es la muestra de una gran trayectoria con cinco décadas de inmenso trabajo y práctica artística que ha ido evolucionando".
ANA MARCHANTE Y LA MATERNIDAD
En paralelo, la fundación ha inaugurado también en la Sala d'Arcs la exposición 'Matrescencia', de la artista Ana Marchante, ganadora de la 13 edición de este programa, desarrollado en colaboración con la Universitat Politècnica de València.
La presentación ha contado con la participación de la artista, quien ha señalado que el proyecto "surge de la necesidad de contar la experiencia en la maternidad y todo el cambio que supone, tanto a nivel mental como identitario".
Se trata de un proyecto que narra en primera persona sus vivencias. A partir de la fotografía escenografiada, Marchante construye un relato visual articulado en cuatro fases simbólicas --la Bruja, la Madre, la Diosa y la Doncella-- que recorren la experiencia del embarazo y la crianza.