VALENCIA, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -
Malferida, la cola de Aielo, ha podido llegar al mercado de la mano de la joven Lucía Mompó, que siguió la leyenda de un pueblo, que reclama ser la cuna de estos refrescos innovando en la mejoran y adapatando los procesos para encontrar un nuevo nicho en el mercado.
Mompó considera que innovar no es siempre crear un producto radicalmente nuevo y vió una oportunidad. Mejorar, adaptar, cambiar los procesos para encontrar un nuevo nicho, son señales de innovación para lanzar un producto que, en este caso, se apoya en la tradición y en la leyenda que ha perseguido al pueblo de su madre.
Este refresco está inspirado en una historia local valenciana, de Aielo de Malferit, municipio que reclaman ser la cuna de los refrescos de cola. Cuenta la traición que seis años antes de la aparición de la Coca-Cola en 1886, se comercializaba en este pueblo un jarabe de sabor
parecido y compuesto por la misma base: nuez de cola y hojas de coca de Perú.
Era tal la similitud entre ambas, que the Coca-Cola Company tuvo que comprar la patente de la nuez de cola valenciana para poder comercializar Coca-Cola en España.
Esta graduada en Administración y Dirección de Empresas, sin embargo, lo vio claro y, desde la aceleradora valenciana de startups Lanzadera, donde estaba becada, se sumergió en el laborioso reto de lanzar una marca nueva a un mercado saturado ya de refrescos gaseosos.
Pero esta vez, destacando lo local. Después de conseguir el proveedor --que no fue fácil porque ninguno de ellos estaba acostumbrado a las "humildes" cifras de un producto que acaba de empezar-- y de levantar desde cero una imagen de marca que reflejase los valores sobre los que se inspiraba, nació Malferida, un refresco que se reivindica local, elaborado con productos saludables y sin azúcar.