Hembra grávida de Otodus megalodon junto a su cría. Imagen generada con IA. - UV
VALÈNCIA 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un estudio liderado por el Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universitat de València (UV) demuestra que el tamaño del extinto Otodus megalodon de la cuenca mediterránea es similar al de otras regiones del mundo y que lo que se halló en el noreste de la Península Ibérica fue una "guardería".
Investigaciones recientes sobre la biología del extinto Otodus megalodon, el mayor tiburón depredador que ha existido, habían sugerido que las poblaciones mediterráneas alcanzaron tamaños sensiblemente menores que las de otras regiones del planeta, dando lugar incluso al término "enanismo mediterráneo", detalla la institución académica.
Sin embargo, este nuevo estudio liderado por el Instituto Cavanilles en colaboración con instituciones españolas y portuguesas, aporta datos sólidos que refutan esta interpretación y demuestran que las poblaciones de los ejemplares mediterráneos no fueron más pequeños que los de otras áreas.
El trabajo, que ha arrojado nueva luz sobre la biología y el modo de vida del Otodus megalodon, se centra en el análisis del registro fósil de la Península Ibérica y desmonta la idea de que los ejemplares del Mediterráneo fueran, en general, más pequeños.
El Otodus megalodon vivió entre el Mioceno y el Plioceno y alcanzó longitudes superiores a 15 metros. Gran parte del conocimiento sobre esta especie se ha basado tradicionalmente en fósiles procedentes de América. Esta visión parcial había dado lugar a hipótesis como el llamado "enanismo mediterráneo", según el cual los megalodones de esta cuenca habrían tenido un menor tamaño corporal debido a condiciones ambientales particulares.
ANÁLISIS DE 335 DIENTES FÓSILES
Para poner a prueba esta idea, el equipo investigador dirigido por la UV ha recopilado y analizado 335 dientes fósiles procedentes de museos y colecciones científicas de España y Portugal, lo que constituye el conjunto de datos más amplio reunido hasta ahora fuera del continente americano. A partir del tamaño de los dientes, los científicos han estimado la longitud corporal de los animales y han comparado poblaciones del Atlántico y del Mediterráneo.
Los resultados muestran que los ejemplares de megalodón del Atlántico y del Mediterráneo presentan tamaños muy similares, lo que descarta un enanismo mediterráneo generalizado. En cambio, los ejemplares procedentes de un yacimiento concreto del Mioceno medio, las canteras de Reverté (noreste de España), son claramente más pequeños.
Según explica el equipo, esta diferencia no se debe a condiciones climáticas o geográficas amplias, sino a que Reverté funcionó como una auténtica "guardería" o área de cría. En estos entornos, como ocurre en muchos tiburones actuales, se concentraban principalmente individuos juveniles, que encontraban allí alimento y protección frente a grandes depredadores.
El estudio refuerza así la idea de que el uso de áreas de cría fue una estrategia clave en la historia vital y el éxito evolutivo del Otodus megalodon. Además, al cubrir un vacío geográfico importante, el registro fósil ibérico permite contrastar hipótesis alternativas y comprender mejor cómo se estructuraban las poblaciones de uno de los depredadores más emblemáticos de la historia de los océanos.
La investigación, financiada parcialmente por proyectos públicos del sistema estatal de I+D+i, pone de relieve la importancia de las colecciones paleontológicas y de la colaboración internacional para reconstruir la historia de la vida en la Tierra.