Besamanos público en honor a la Virgen de los Desamparados - VICTOR GUTIERREZ
VALÈNCIA, 20 May. (EUROPA PRESS) -
La Basílica de la Virgen de los Desamparados acoge durante este miércoles el Besamanos público en honor a la Mare de Déu dels Desemparats, un ritual que ha comenzado a las seis y media de la mañana y que a mitad jornada ya había visto pasar a más de 10.000 personas que han transmitido "con cariño" peticiones, emociones y "gestos de amor" a la patrona de la ciudad de València.
Así lo ha señalado el presidente de la Hermandad de Seguidores de la Virgen, José Luis Albiach, que coordina la organización del evento. "Todos los años intentamos que se supere pero, realmente, la superación la hace el mismo pueblo, él es el verdadero protagonista, que se pone a los pies de la Virgen para pedir y dar", ha indicado.
"Procuramos que no haya ninguna incidencia, estamos repartiendo agua a toda la gente que la pide, gratuitamente, porque queremos que el día transcurra lo mejor posible, a pesar del calor. Y si ocurre cualquier problema, están disponibles los servicios de emergencia de la Cruz Roja para poder atenderlo", ha apuntado.
El Besamanos concluirá, "como siempre", cuando pase el último devoto. "Nuestra obligación es intentar llevarla, acercarla a todos aquellos que no pueden venir aquí a la Basílica, porque la Virgen siempre está aquí, pero para aquellas personas que están enfermas o que tienen algún impedimento para poder llegar la acercamos a los pueblos y a cualquier población que nos pidan", ha señalado.
La imagen procesional de la Virgen se ha colocado en el templo a la altura de los devotos. Este año luce un manto de color crudo, con hilo de plata y oro, donado por los 'cuarentunos' de la Tuna Universitaria de Derecho. La camarera de la Virgen de los Desamparados, Mª Dolores Alfonso, ha asegurado que la Mare de Déu está "reluciente" en un día "muy bonito": "La Virgen lo mueve todo y València es una ciudad muy generosa, somos muy generosos y esperamos que el día dé su fruto".
TESTIMONIOS
Entre los devotos que han desfilado durante la mañana ante la patrona de València estaba Izíar, una joven valenciana que se ha acercado a los pies de la Mare de Déu para presentarle a su hija, Eda, nacida el pasado marzo. "Mi marido y yo nos casamos en la Basílica y nos hacía muchísima ilusión traer a nuestra hija, que ya forma parte de la asociación Eixidors del Trasllat, como su abuela", ha indicado.
Junto a ellas, también estaba María, junto a una amiga, también María, que han acudido desde el Cottolengo del Padre Alegre a los pies de la patrona para demostrar su devoción y pedirle su amparo y la intercesión en sus oraciones.
Entre los fieles también habían personas y grupos procedentes de diferentes pueblos de la Comunitat Valenciana, como es el caso de Consuelo, que ha acudido junto a sus padres y su prima, desde Valle de Almonacid (Castellón). Desde allí se ha desplazado un autobús hasta València con un grupo de 20 personas para venerar y pedirle su protección y amparo a la Mare de Déu.
También han participado usuarios, trabajadores y voluntarios de la Fundación Mare de Déu dels Desemparats (MAIDES), dedicada a la atención de personas con enfermedades mentales grave y en riesgo de exclusión social.
ACTO "MULTITUDINARIO"
Por su parte, el arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, que ha asistido al Besamanos, ha destacado que se trata de un acto "multitudinario marcado por la devoción a la Virgen, como todo el mes de mayo, donde hay una cercanía física, pero lo más importante una cercanía espiritual de los cristianos con la Mare de Déu".
Adsí, ha resaltado que esta convocatoria "consigue precisamente esto, que la cercanía física acompañe y despierte una cercanía espiritual". "Es un acto que tiene esa parte de intimidad personal, de encuentro personal, porque la Missa D'Infants es la Missa d'Infants, el traslado es el traslado, la procesión es la procesión. Son actos multitudinarios, pero este pienso que tiene como un toque de cercanía personal, un toque de intimidad personal, que es fundamental también en la vida cristiana", ha descrito.
MOMENTO "DE CERCANÍA" CON LA VIRGEN
De su lado, el rector de la Basílica, Melchor Seguí, ha valorado que este miércoles es "un día de emoción más íntima y de encuentro directo" con la Mare de Déu: "Aunque haya una gran multitud, el Besamanos es un momento de cercanía con la imagen y lo que representa para todos los valencianos, que nos acercamos a la Virgen con ese rostro, con esa inclinación, con esa cara de misericordia que nos mira, que se mezcla en nuestra historia y que camina con nosotros".
Y ha agradecido el trabajo de todas las personas que hacen posible este día, como la Hermandad de Seguidores, la Corte de Honor, miembros de los diferentes grupos vinculados al templo, junto a sacerdotes y trabajadores. "Para todos ellos es un privilegio, pero también una gran responsabilidad, la de servir la devoción a la Mare de Déu a todo el pueblo valenciano", ha señalado.