El Museo de Bellas Artes de València retrata a la "irreductible" María Magdalena con una ambiciosa muestra

Pedro de Mena, Artemisia Gentileschi, Gregorio Fernández o Luca Giordano conviven en esta selección de piezas procedentes de España e Italia

Imagen de la exposición 'Magdalena. Ni santa ni pecadora', en el Museo de Bellas Artes de València.
Imagen de la exposición 'Magdalena. Ni santa ni pecadora', en el Museo de Bellas Artes de València. - EUROPA PRESS

   VALÈNCIA, 3 Nov. (EUROPA PRESS) -

   El Museo de Bellas Artes de València (MuBAV) exhibe hasta el 14 de febrero de 2027 la exposición 'Magdalena. Ni santa ni pecadora', una "ambiciosa propuesta cultural" que sigue, a través de la historia del arte, las huellas de una mujer "con el carácter suficiente para ser un personaje irreductible".

   Así lo ha manifestado el director de la institución cultural y comisario de la exhibición, Pablo González Tornel, quien ha presentado el proyecto en rueda de prensa junto a la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí; y el presidente del Consell Valencià de Cultura, José María Lozano.

   La muestra reúne cerca de 70 pinturas, esculturas y obras sobre papel procedentes de destacadas instituciones eclesiásticas, museos y colecciones privadas de España e Italia.

   La exposición se articula en torno a una cuidada selección de obras de grandes maestros del Renacimiento y del Barroco como José de Ribera, Artemisia Gentileschi, Pedro de Mena, Domenico Tintoretto o Guercino. Estos nombres dialogan de forma directa con algunas de las piezas más significativas de los fondos propios del Museo de Bellas Artes de València, ofreciendo al visitante una perspectiva "única y enriquecida".

   González Tornel ha subrayado que se aborda "un personaje tan sumamente corpulento y profundo como para que cualquier posicionamiento sea denso", por lo que su función ha consistido en gran parte en presentar "de manera rigurosa en su contexto y lugar y entender que se la trató de reducir a su carácter de cortesana y no pudieron".

   De este modo, se propone "una profunda reflexión historiográfica sobre la cultura visual del Barroco a través de una figura tan compleja e iconográfica como la de María Magdalena".

   González Tornel ha resaltado que 'Magdalena' "es una de las exposiciones más ambiciosas del Museo sobre la cultura del Barroco" y recalca que "continúa el trabajo del Bellas Artes en exposiciones como 'Intacta María' o 'Fieramente humanos'. "Artemisia Gentileschi y Francisco Ribalta dialogan en 'Magdalena' como lo hicieron en el siglo XVII", ha manifestado el director.

   Por su parte, la consellera Carmen Ortí ha enfatizado en que esta muestra es "una de las grandes citas artísticas de esta temporada" y ha asegurado que el comisario invita a preguntarse y a entender "cómo hemos aprendido a mirar".

   El carácter internacional y la envergadura de la exposición han sido posibles gracias a la generosa colaboración de más de una veintena de prestigiosas instituciones de España e Italia. Entre los prestadores internacionales destacan los Musei Capitolini, las Gallerie Nazionali d'Arte Antica de Roma, o la Pinacoteca Nazionale de Bolonia.

   Y en el listado de instituciones españolas que han colaborado en el proyecto, destacan el Museo Nacional del Prado, el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, Patrimonio Nacional y la Biblioteca Nacional de España, además de importantes colecciones corporativas, como la Colección Epiarte o la Colección BBVA, e instituciones eclesiásticas como la Catedral de Sevilla, la diócesis de Valladolid o el Monasterio de la Cartuja de Granada, entre otros.

   La primera parte del itinerario expositivo analiza cómo la santa occidental surgió de un proceso de acumulación de significados desarrollado durante siglos. La presencia de obras como 'Cristo y la mujer adúltera' de Van Dyck, las representaciones de la samaritana realizadas por Carlo Maratta y José Camarón o la espectacular 'Resurrección de Lázaro' de Pietro Novelli permite mostrar los materiales narrativos a partir de los cuales se construyó la leyenda magdaleniana.

   La exposición no presenta a Magdalena como un personaje estable, sino como el resultado de una continua operación de ensamblaje cultural. La difusión medieval de la 'Leyenda Dorada' convirtió a Magdalena en evangelizadora de la Provenza y habitante de la gruta de Sainte-Baume cerca de Marsella.

   Especial relevancia adquiere aquí la confrontación entre las imágenes de Magdalena y las de la Inmaculada Concepción. Si la Virgen representaba la ausencia de pecado, la santa de Magdala demostraba que la voluntad y el libre albedrío daban siempre nuevas oportunidades al ser humano.

LA SANTA DE LA CONTRARREFORMA

   El núcleo central de la exposición lo constituye la sección dedicada a Magdalena como personificación de la Penitencia. Su historia conjugaba emoción, sensualidad, sufrimiento y esperanza y ningún pintor del Seiscientos permaneció indiferente a semejante desafío. Entre las obras reunidas sobresale la extraordinaria 'Magdalena penitente' de Domenico Tintoretto procedente de los Musei Capitolini de Roma.

   Frente a ella, las interpretaciones de José de Ribera o Luca Giordano permiten seguir la evolución de la iconografía a través de distintos contextos culturales.

   El mismo fenómeno puede observarse en la escultura de Pedro de Mena, cuya famosa 'Magdalena penitente' constituye uno de los hitos indiscutibles de la escultura española. Con ella comparte espacio la excepcional escultura de Pedro Duque Cornejo que, procedente de la cartuja de Granada, ha sido restaurada para esta exposición. Entre Mena y Duque Cornejo emerge el genio indiscutible de Artemisia Gentileschi y su 'Magdalena como la Melancolía'.

   La última sección desarrolla hasta sus últimas consecuencias el análisis del libre albedrío y de la reflexión intelectual como vía de acción de la agencia femenina en la Edad Moderna. Las composiciones de Albani, Guercino, Procaccini o Juan Bautista Maíno exploran la relación entre contemplación, inteligencia y libertad. Como una moderna filósofa, a medio camino entre Heráclito y Demócrito, María Magdalena se muestra como filósofa cristiana, mujer de libros e intelectual refinada.

   Esta lectura encuentra un eco particularmente sugerente en la presencia del retrato de 'Madeleine de l'Aubespine' de Jean Decourt incorporado recientemente a las colecciones del Museo de Bellas Artes de València. Esta Magdalena moderna, fuerte, inteligente e independiente, dialoga para cerrar la exposición con los magníficos desnudos de Girolamo Sciolante da Sermoneta y Pietro Negri en el que dos hermosas mujeres reclaman, como Magdalena, la autonomía de su persona.

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