Nelo Vinuesa en el proceso pictórico - E CA DE RIBA-ROJA
VALNCIA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Espai d'Art Contemporani 'El Castell' (E CA) de Riba-roja de Túria (Valencia) acoge las obras "impulsivas" del artista Nelo Vinuesa, reunidas en la exposición 'Un riu salvatge'.
Se trata de piezas de formas coloristas que "tienden a expandirse más allá de los límites del cuadro, parecen evocar a esa naturaleza desmedida tan protagonista estas últimas semanas de la actualidad mediática", explican responsables del espacio cultural en un comunicado.
Nelo Vinuesa, lejos de reproducir figurativamente ese río salvaje al que alude en su exposición, lo que hace es dejarse llevar por sus turbulentas aguas, traduciendo esa sensación en diferentes gamas de colores y gestos pictóricos, tal y como los poetas utilizan el lenguaje para extraer de sus palabras significados que nada tienen que ver con la transparencia comunicativa.
"El río salvaje tiene que ver con los ciclos vitales del ser humano, que, al igual que los ríos, nacemos, atravesamos por diferentes corrientes y desembocamos finalmente", señala el propio creador.
La exposición, que consta de una treintena de obras de gran y pequeño formato, se inaugurará este jueves y permanecerá en el E CA hasta el 9 de enero de 2022, toda ella integrada por pinturas sobre lienzo, sin nada de papel ni instalaciones, porque la intención de Vinuesa es otorgar todo el protagonismo al ejercicio pictórico.
Además, un vídeo acompaña la muestra, a modo de entrevista para conocer los motivos y el quehacer de un artista premiado en certámenes como el Premio Senyera (2015), la Bienal M Isabel Comenge (2017) y, con anterioridad, el Premio del Colegio de Gestores de Valencia (2008).
El comisario de la muestra, Álvaro de los Ángeles, comenta que esta ocasión Vinuesa "antepone la libertad y el azar, por un lado, y el juego y sus instrucciones delimitadoras, por otro, para alcanzar resultados inesperados y ajenos a una planificación previa".
La "formalización de este juego sin piezas, o de piezas sin formas previas", continúa diciendo el comisario, "sirve a otro fin, el fundamental en este caso para Vinuesa: reproducir las caras de un poliedro que llama río, a partir de una disparidad de acercamientos que acaban delimitando un reflejo en el espejo".
En ese espejo de aguas que van a dar a la mar, Vinuesa va depositando una pintura que refleja los distintos estadios por los que pasa el río, en confluencia con los propios del sujeto durante su existencia.
"Me refiero al río salvaje siguiendo esa idea del tránsito, de lo fluido, metáfora de la transformación y de lo que no es inmutable", apunta el artista, aludiendo al génesis de la creación, "a lo que está formándose", subraya.
FUERZAS VIVAS DE LA NATURALEZA
Su obra, con la que el E CA despide el año que ha servido para retomar el pulso expositivo tras el obligado confinamiento sufrido en 2020, tiene ecos imprevistos de la naturaleza desbocada en forma de lava por la erupción del volcán de La Palma. "Parece muy oportunista, pero lo cierto es que en mi trabajo han existido siempre referencias a las fuerzas vivas de la naturaleza, que nos hacen comprender lo pequeños que somos", apunta.
Los accidentes geográficos, emparentados con esa idea de creación y destrucción, de vida y de muerte, están muy presentes en 'Un riu salvatge', a través de un juego formal y de colores que, como señala De los Ángeles, "reproduce los borrosos límites de la orilla en las crecidas", o "el reflejo iridiscente de la luz en el agua", cuando no "la persistencia histórica, insistente, y aquí renovada, de la representación de la naturaleza en la historia de la pintura".
El río salvaje de Vinuesa no tiene tanto que ver con lo animal, "sino con lo que fluye", resalta el propio artista; "con lo que es mutable y no está domesticado".