Óscar Clavell sobre el nicho vacío de la Vall d'Uixó: "La prioridad como alcalde siempre ha sido trabajar por los vivos"

El nicho fantasma en el cementerio de la Vall d'Uixó
AJUNTAMENT DE LA VALL D'UIXÓ
Publicado 19/12/2018 11:41:11CET

CASTELLÓN, 19 Dic. (EUROPA PRESS) -

El exalcalde de la Vall d'Uixó (Castellón) y diputado nacional del PP, Óscar Clavell, ha asegurado este miércoles tras comprobarse la existencia en el cementerio municipal de esa localidad castellonense de un nicho vacío con el nombre de una persona al parecer inexistente, que en su época como primer edil la "prioridad" que siempre tuvo era "trabajar por los vivos".

Desde el Ayuntamiento socialista de la Vall d'Uixó atribuyen el hecho del nicho vacío, el 46 del camposanto y tras una lápida con un nombre fantasma, a intereses electorales de Óscar Clavell, al que acusan de incumplir la ordenanza del cementerio que regula el orden de enterramiento y ordenar uno falso para que terceras personas se beneficiaran de una mejor ubicación de sus muertos.

A preguntas de los medios en el Congreso, Clavell ha explicado que "en estos momentos hay una empresa con 154 trabajadores que se van a la calle y me gustaría que todo el tiempo invertido por el actual equipo de gobierno fuese dirigido a esas personas y no a cosas que por dos veces, primero por Fiscalía y después por el juzgado, fueron archivadas", en alusión al cierre de la investigación judicial por esta causa.

El diputado 'popular', que ha asegurado que a él "nunca" se le ha culpado de nada, ha negado ser quien cometió el error de registrar al muerto en el nicho.

El Ayuntamiento de la Vall d'Uixó (Castellón) comprobó el pasado lunes la existencia en el cementerio municipal de un nicho vacío con el nombre de una persona al parecer inexistente, un hecho que achaca al anterior equipo de gobierno del PP, al que acusa de, por intereses electorales, saltarse el orden de enterramiento establecido y que terceras personas se beneficiaran de una mejor ubicación para sus muertos.

Se trata del nicho 46 del cementerio, en el que supuestamente, según la lápida, estaba enterrado Aitor Irueta Oteiza, una persona que no figura en el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que al final, este lunes se ha comprobado que no descansa en esta tumba, que está vacía.

El equipo de gobierno denunció ante Fiscalía, que archivó por falta de documentación, y al juzgado, que consideró que las autorizaciones de enterramiento eran "sin lugar a dudas" nulas de pleno derecho por dictarse prescindiendo del procedimiento de adjudicación por orden correlativo.

No obstante, el juzgado entendió que no alcanzaban la gravedad exigida "al margen de la situación grotesca de la invención de un nombre falso de enterramiento en el nicho 46, para ocultar la irregularidad, entendiendo que el salto de un lugar de enterramiento a otro uno o dos puestos más abajo para comodidad de los familiares de un difunto puede considerarse una corruptela o irregularidad sancionable administrativa y políticamente, pero sin que alcance la calificación de arbitrariedad flagrante" con la lesión de un derecho que merezca intervención penal, según señalaron fuentes municipales.

Con la apertura de la lápida del falso muerto querían "demostrar de manera física que lo que estábamos diciendo era de verdad", explicó el pasado lunes el concejal Jorge García, quien añadió que hay constancia de que hay algún nicho más en estas mismas circunstancias y por los mismos motivos, el 106, aunque en este caso no hay lápida ni nombre inventado.

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