VALÈNCIA, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -
Educación cree que esta iniciativa es "un paso adelante" y prepara una norma paralela para acreditar el conocimiento de lenguas
VALÈNCIA, 29 (EUROPA PRESS)
PSPV, Compromís y Podemos han presentado una proposición de ley que regula el plurilingüismo en la Comunitat para desbloquear la situación generada tras la suspensión del decreto de plurilingüismo del Consell en la que plantean un único Programa de Educación Plurilingüe e Intercultural en el que se desligan las horas de enseñanza en inglés de las horas en valenciano, estableciendo porcentajes mínimos para cada una de las tres lenguas, y en el que se elimina la acreditación directa de la competencia lingüística.
Los portavoces del grupo socialista, Manolo Mata; Compromís, Fran Ferri, y el síndico adjunto de Podemos, César Jiménez, han presentado la iniciativa --que derogaría el actual decreto suspendido por los tribunales-- en un acto en el Centre del Carme de València en el que también ha estado presente el conseller de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, y el secretario autonómico de Educación, Miguel Soler.
El programa que proponen, que será debatido en Corts para la posible incorporación de enmiendas, reafirma el compromiso de conseguir que los alumnos tengan un dominio "elevado y equivalente" de las dos lenguas oficiales, así como el dominio funcional de una extranjera.
Establece como mínimo que el 25% de la enseñanza se dé en castellano, otro 25% en valenciano y entre un 15 y un 25% en inglés, en todos los centros. El resto, entre un 25 y un 35%, quedaría a libre elección de los centros. Para calcular esos porcentajes se tendrán en cuenta las horas destinadas a las áreas lingüísticas, las horas destinadas a la competencia oral y las materias en que se utilice cada lengua como vehicular.
Esas horas que quedan a libre elección deben concretarse en el Proyecto Lingüístico de Centro en una decisión que deberá ser tomada en el Consejo Escolar. El calendario prevé tres años para su aplicación: curso 2018-19 en Educación Infantil y primer ciclo de Primaria; 2019-20 en toda la Primaria y centros de Educación Especial, y 2020-21 en ESO, Bachillerato, FP y FPA. Hasta entonces se aplicará la norma vigente anterior a esta ley.
Contempla, además, que al menos cada cuatro cursos los centros hagan una evaluación de los resultados y del proceso de aplicación del Proyecto Lingüístico de Centro.
PROFESORADO Y RECURSOS EXTRA
La iniciativa contempla también profesorado adicional para asegurar la implantación del programa, así como promover actividades complementarias y extraescolares para fomentar la competencia comunicativa oral en valenciano e inglés, planes específicos de formación del profesorado y elaborar materiales curriculares.
Serán medidas para todos los centros, aunque con prioridad para aquellos que escolaricen mayoritariamente a alumnos no valencianoparlantes, en riesgo de exclusión, recién llegados o que promuevan la normalización del valenciano y la mejora de competencia en lenguas extranjeras.
En cuanto a la acreditación exigible a los docentes para impartir áreas no lingüísticas en castellano, valenciano o inglés señala que deberán acreditar un nivel C1, aunque en el caso del inglés establece una moratoria y hasta el curso 2026-27 bastará con un B2.
MARZÀ: "UN BUEN PUNTO DE ENCUENTRO"
El conseller ha destacado el diálogo con distintos colectivos que han protagonizado los partidos firmantes de la propuesta, que considera "un paso adelante" y ha incidido en que no renuncian al objetivo de que los menores aprendan tres lenguas y se normalice el uso del valenciano, aunque varíe el instrumento para ello.
Ha agradecido a los tres grupos que hayan puesto "en el centro a los niños" más allá de las diferencias entre partidos y ha reiterado que el objetivo del Consell es "irrenunciable" pero los instrumentos no y este "supera" los disponibles hasta ahora.
Esta propuesta, según el conseller es "un buen punto de encuentro" también para conseguir el apoyo del resto de fuerzas, que ahora podrán unirse al debate porque hasta ahora los partidos que se han opuesto "con más virulencia" al decreto no han participado en un debate pedagógico. Por tanto, si esta es una cuestión política, ha reflexionado Marzà, "qué mejor que las Corts para debatir".
Además, ha puesto en valor que este texto haya tenido en cuenta el informe de expertos que también sustentaba el decreto, mantenga la autonomía de los centros y a su particular idiosincrasia y, además, evita la segregación, con un único programa con "mínimos compartidos" que tiene en cuenta las resoluciones judiciales sobre otros territorios en lo que tiene que ver con las proporciones razonables de la presencia de las lenguas oficiales.
Ha destacado también el enfoque comunicativo de la enseñanza o el hecho de que la ley contemple recursos adicionales, dando continuidad por ley, por ejemplo, a la presencia de auxiliares de conversación en las aulas o destacando el papel de las extraescolares.
NORMA PARALELA SOBRE CERTIFICACIONES
Esta proposición de ley, ha explicado, quita los "escalones" establecidos en los seis niveles que contemplaba el decreto y desliga el aumento de una lengua en virtud de otra. Sobre la eliminación, entonces, del incentivo del inglés, ha indicado que se está preparando una norma paralela sobre certificaciones de inglés y valenciano en base a las horas que se hayan recibido en estas lenguas durante la escolarización.
Preguntado sobre el hecho de que esta norma recurra a los porcentajes, como en su día hizo la que promovió el exconseller de Educación del PP Alejandro Font de Mora, ha dicho que esa propuesta del 33% para cada lengua era fija, "no tenía ningún tipo de fundamento pedagógico" y no tenía en cuenta la realidad sociolingüística de cada centro. Esta, por el contrario, está basada en criterios pedagógicos y no en "una ocurrencia".
El Ministerio, ha señalado, conoce esta iniciativa porque se la han trasladado, han estado hablando y tienen "una relación institucional cordial", sin entrar a dar más detalles. "Continuamos hablando", ha zanjado.
"MÁS VALENCIANO E INGLÉS QUE NUNCA"
Por su parte, el portavoz adjunto de Podemos ha justificado la iniciativa ante el "ataque judicial" por quienes "no tienen proyecto para este país" a un decreto que ha entrado en "vía muerta". Así, dada la preocupación por la posibilidad de perder otro año en su aplicación, se pusieron en contacto con Educación en julio y, tras un proceso de diálogo con diversas entidades y ayuntamientos de distintas zonas lingüísticas, se ha elaborado un texto "enriquecido, verdaderamente integrador" y alejado de "cuestiones partidistas".
Por su parte, Fran Ferri ha destacado que esta ley tiene "la marca del Botànic" y con ella "habrá más valenciano que nunca", porque el objetivo es que su presencia llegue al 50% de las horas lectivas, y al mismo tiempo "hay también más inglés que nunca" porque fija un mínimo del 15% frente al 13% actual. Se trata, ha dicho, de favorecer una sociedad "más inclusiva, más rica y más preparada para el futuro".
DISPUESTOS A PONER EL "CONTADOR A CERO"
Manolo Mata ha celebrado el "valor" del Consell al delegar esta iniciativa en las Corts y ha admitido que es "un reto apasionante" impulsar esta propuesta que, ha recalcado, respeta a la comunidad educativa y también las decisiones judiciales. "Es la más moderna pedagógicamente", ha subrayado, para invitar al resto de grupos --PP y Ciudadanos-- a "escuchar" y debatirla sin "prejuicios" porque "es el futuro de un país el que está en juego".
"Estamos dispuestos a poner el contador a cero con otras fuerzas que han sido extremadamente beligerantes" con el decreto de plurilingüismo", ha afirmado el socialista, que ha zanjado: "Si con este texto no somos capaces de ponernos de acuerdo, tenemos un problema con la sociedad" porque "lo que contaminaba algunos debates no está".