La Policía intercepta en Orihuela 400 jilgueros transportados en coche a Francia para su venta ilegal

Las aves, capturadas en Lorca (Murcia) se encontraban hacinadas en jaulas donde convivían con 39 ejemplares muertos

Aves intervenidas
Aves intervenidas - CNP
Europa Press C. Valenciana
Publicado: miércoles, 22 abril 2026 12:23

   ALICANTE, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Agentes de la Policía Nacional han detenido en Orihuela (Alicante) a dos hombres de 49 y 52 años como presuntos responsables de un delito contra la flora y la fauna, al ser interceptados transportando en un vehículo 12 jaulas de grandes dimensiones que albergaban 400 jilgueros parva, cuyo destino era Francia para su comercio ilícito.

   Un control rutinario de seguridad establecido de madrugada por la Policía Nacional en el acceso a la ciudad, alertó a los agentes intervinientes de la presencia de un vehículo con dos varones a bordo, quienes al advertir la presencia policial realizaron maniobras evasivas con el fin de evitarles, según ha informado la Policía en un comunicado.

   Por tal motivo, los agentes interceptaron el vehículo, identificaron a sus dos ocupantes y observaron en los asientos traseros diversas jaulas de grandes dimensiones repletas de los que parecían ser aves silvestres, concretamente jilgueros. Ante tal evidencia, los agentes inspeccionaron el interior del maletero, descubriendo que dentro había más jaulas en las mismas condiciones.

   Uno de los agentes identificó a las aves dentro del género 'carduelis carduelis', conocido comúnmente en España como jilgueros parva, y calcularon que habría en cautiverio aproximadamente entre 300 y 400 aves, en "pésimas condiciones" y en muchos jaulones con múltiples aves muertas.

   Tras ser preguntados los ocupantes del vehículo el origen y destino de estas aves, dieron al principio explicaciones "ambiguas", sin embargo, posteriormente, reconocieron que habían sido capturados en la localidad murciana de Lorca y que su destino final era Francia, lo que constituía por tanto que las aves estaban destinadas al tráfico y venta ilícita.

   Así pues, dado el estado de las aves y, atendiendo a toda la legislación vigente existente, nacional e internacional, en relación a la protección de este tipo de aves silvestres, los agentes detuvieron a de ambas personas como presuntos autores de un delito contra la flora y la fauna.

   Las aves enjauladas se encontraban en pésimas condiciones, con un número de ellas por jaula "completamente desorbitado", lo que probablemente provocó la muerte de muchos de ellos. Los jilgueros estaban siendo alimentados con pipa de girasol común, semilla que es utilizada por cazadores furtivos para cebar y aglomerar en un lugar concreto un número elevado de aves con el fin de capturarlas con redes de suelo o tipo "japonesas o invisibles".

   Tanto por el color oscuro de las patas (las aves en cautiverio tienen las patas claras), los colores las colas y las pésimas condiciones en las que se encontraban, los agentes consideran que que estas aves habían sido capturadas en el plazo máximo de siete días atrás, "conllevando con ello un daño agravado a la especie" puesto que está en periodo de cría.

CENTRO DE PROTECCIÓN

   En cuanto a las aves intervenidas, con el fin de asegurar en la medida de lo posible su integridad, quedaron temporalmente en el Centro de Protección Animal del Ayuntamiento de Orihuela, hasta su conveniente traslado al Centro de Recuperación de Aves 'Santa Faz' de Alicante, al ser la entidad correspondiente de hacerse cargo de este tipo de aves.

   Una vez allí, se llevó a cabo un conteo de ellos, resultando ser unos 400 jilgueros, además de que había 39 ejemplares fallecidos en los diferentes jaulones. En cuanto a los detenidos, a uno de ellos le fue encontrado entre sus pertenencias 1.765 euros en efectivo, que fueron intervenidos al considerarse que pudieran proceder de la venta ilegal de aves silvestres. Tras la práctica de las diligencias policiales, serán puestos a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Orihuela.

   En esta especie concreta de jilgueros parva, hasta el año 2018 se permitían sus capturas "de manera excepcional" para su entrenamiento

   al canto, respetando unos cupos y temporadas de caza, con la correspondiente tarjeta federativa, permiso de capturas y guías de pertenencias expedidas por las diferentes comunidades autónomas, si bien a partir de los años 2018-2019, quedaron prohibidas en virtud de la legislación.

   Atendiendo a la normativa, en la actualidad, los aficionados a la ornitología que tengan en cautiverio este tipo de aves deben tener en posesión un carnet de criador expedido por las distintas federaciones de caza de las comunidades autónomas. Además, los ejemplares deben proceder en su totalidad de la cría en cautividad y contar todos ellos con anillas que identifique al ave con su legítimo propietario, todo ello con el fin de preservar las especies silvestres.

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