Tot eixirà malament (i serà perfecte)', producción del Escalante - RAQUEL ABULAILA
VALÈNCIA, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
El musical 'Tot eixirà malament (i serà perfecte)', producción propia del Escalante creada por Infinito Teatro, ha sido reconocido en los Premios Teatro Musical (PTM) con el galardón a Mejor Musical Off, una categoría que reconoce las producciones de pequeño y mediano formato.
Además, Alba Vela, integrante del elenco, ha recibido el premio a Mejor Interpretación Femenina Destacada, en reconocimiento a su trabajo en esta propuesta dirigida al público joven.
Los Premios Teatro Musical, que celebran su 18ª edición, se entregan desde 2007 con el objetivo de reconocer el trabajo de los profesionales del sector e impulsar la consolidación, la producción y la proyección de la industria del teatro musical en España.
'Tot eixirà malament (i serà perfecte)' se estrenó la pasada temporada y ha regresado este mes de octubre al Centre Cultural Nau 3 Ribes, consolidando así su recorrido artístico y el reconocimiento obtenido por una producción que celebra la amistad, la autenticidad y la valentía de ser uno mismo.
Víctor Lucas y Mamen Mengó, responsables de la autoría y la dirección del espectáculo, a la Diputació de València y al Escalante "la oportunidad de llevar a escena un musical de estas características". Asimismo, han puesto en valor, en un comunicado de la corporación provincial, "el teatro musical valenciano, de calidad, familiar y juvenil", .
Por su parte, la diputada delegada de Teatros de la Diputació de València, Rocío Gil, ha destacado que estos reconocimientos "refuerzan el compromiso del Escalante con la creación escénica propia, el talento valenciano y el impulso de propuestas de calidad que conectan con las nuevas generaciones".
Asimismo, ha recordado que, para esta nueva temporada, el Escalante presenta tres nuevas producciones con sello propio.
CONFLICTOS ADOLESCENTES
Dirigido a público a partir de 12 años, 'Tot eixirà malament (i serà perfecte)' presenta a cinco adolescentes que, atrapados entre la presión académica, las expectativas familiares y sus propios conflictos, llegan sin motivación a una clase de teatro. Allí se encuentran con un profesor excéntrico y con una situación que parece destinada al fracaso.
Sin embargo, lo que comienza como un desastre anunciado acaba transformándose en una oportunidad para descubrirse, desprenderse de las máscaras y expresar aquello que nunca se habían atrevido a decir.
A través de esta historia, el aula de teatro se convierte en un espacio de libertad, encuentro y crecimiento personal, y la escena, en una herramienta para dar voz a las emociones y fortalecer los vínculos. El musical plantea así una celebración de la amistad y del poder transformador y sanador de las artes escénicas.