VALÈNCIA, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -
La empresa biotecnológica Darwin Bioprospecting Excellence --spin-off de la Universitat de València y alojada en el Parc Científic de esta institución-- ha sido reconocida con el premio en la categoría Food & Agriculture del Hello Tomorrow Challenge, uno de los principales certámenes internacionales dedicados a la innovación científica y tecnológica (deep tech).
La candidatura fue defendida en Ámsterdam por Cristina Vilanova, CEO y cofundadora de la compañía, que presentó una tecnología basada en una cepa bacteriana capaz de captar microplásticos y nanoplásticos. El desarrollo, fruto de la actividad investigadora y de transferencia de conocimiento impulsada desde la Universitat de València, abre nuevas vías para abordar uno de los problemas emergentes más relevantes en salud y sostenibilidad.
Darwin Bioprospecting Excellence nació como una iniciativa empresarial orientada a trasladar al mercado el conocimiento generado en el ámbito de la microbiología aplicada. La compañía está especializada en la búsqueda y caracterización de microorganismos con potencial biotecnológico para sectores, como la alimentación, la agricultura, la salud o la sostenibilidad ambiental.
El proyecto galardonado se centra en una cepa bacteriana patentada capaz de captar y agregar microplásticos y nanoplásticos, especialmente partículas de poliestireno, uno de los materiales más utilizados en envases y productos de consumo.
La contaminación por microplásticos constituye una preocupación creciente para la comunidad científica internacional. Estas partículas han sido detectadas en alimentos, agua potable e incluso tejidos humanos, lo que ha impulsado la búsqueda de soluciones innovadoras para minimizar su impacto.
DEGRADAR EL PLÁSTICO NO ERA VIABLE; CAPTURARLO, SÍ
La tecnología desarrollada por Darwin Bioprospecting Excellence surgió a partir de una pregunta de investigación concreta: cómo utilizar microorganismos para reducir la presencia de microplásticos en los organismos vivos.
"Al principio no nos parecía factible degradar el plástico durante el tránsito intestinal, porque el tiempo disponible es muy corto. Pero pensamos que, si no podíamos degradarlo, sí podíamos intentar neutralizarlo", explica Manuel Porcar, investigador del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio), centro mixto de la Universitat de València y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
A partir de la colección de microorganismos de la empresa, el equipo inició un proceso de selección para identificar aquellas cepas con una mayor capacidad de interacción con partículas plásticas.
"Seleccionamos las bacterias más eficaces secuestrando plástico y encontramos una cepa especialmente prometedora. Los resultados fueron tan positivos que decidimos protegerla mediante patente", añade Porcar, CTO y cofundador de Darwin Bioprospecting Excellence.
Los ensayos realizados han demostrado una elevada capacidad de captación y agregación de microplásticos y nanoplásticos, un resultado que abre nuevas posibilidades de aplicación tanto en salud como en alimentación.
POTENCIAL PARA DESARROLLAR PROBIÓTICOS Y POSBIÓTICOS
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la cepa pertenece a una especie considerada segura para aplicaciones alimentarias.
Además, el equipo investigador comprobó que la capacidad de captación de microplásticos se mantiene incluso cuando las bacterias son inactivadas, lo que amplía significativamente las posibilidades de desarrollo tecnológico.
Esta característica permite plantear futuras aplicaciones tanto en formato probiótico como posbiótico, facilitando su posible incorporación a productos funcionales destinados a reducir la exposición a microplásticos a través de la alimentación.
Las potenciales aplicaciones se extienden también a ámbitos, como la nutrición animal, la acuicultura o el desarrollo de soluciones biológicas para la gestión de contaminantes plásticos.
La obtención del premio coincide con una etapa de consolidación tecnológica para la empresa, que continúa avanzando en la caracterización de la cepa, el estudio de sus mecanismos de acción y la realización de nuevos ensayos para validar futuras aplicaciones industriales.
La participación en el Hello Tomorrow Challenge ha permitido presentar esta innovación ante inversores, corporaciones, centros de investigación y agentes internacionales especializados en tecnologías disruptivas.
"Este reconocimiento valida el potencial de nuestra tecnología y nos ayuda a abrir conversaciones internacionales para avanzar hacia su desarrollo y futura aplicación", destaca Cristina Vilanova. Y sostiene: "Además, demuestra que la biotecnología puede aportar soluciones innovadoras a problemas globales que afectan tanto a la salud como al medio ambiente".
Por su parte, Manuel Porcar recuerda que el objetivo principal sigue siendo reducir la contaminación desde su origen. "Nuestra solución no es una panacea, porque el reto principal sigue siendo disminuir la presencia de plásticos en el medio ambiente, pero un probiótico o posbiótico capaz de bloquear parte de los microplásticos ingeridos puede contribuir a reducir sus efectos negativos", asegura.
El reconocimiento internacional obtenido por Darwin Bioprospecting Excellence pone de manifiesto el potencial de la investigación desarrollada en la Universitat de València para generar soluciones innovadoras con impacto global y refuerza el papel de las spin-off universitarias como instrumento de transferencia de conocimiento hacia la sociedad.