Archivo - Una persona camina por Sot de Chera, a 7 de noviembre de 2024, en Valencia. IMAGEN DE ARCHIVO. - Jorge Gil - Europa Press - Archivo
VALÈNCIA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El sector audiovisual valenciano sufrió, tras la dana de Valencia de 2024, un choque inicial de pérdidas del 13,9 millones de euros en activos dañados y más de 700.000 euros de facturación perdida. Esta tragedia tuvo, además, un impacto psicosocial "importante" que dejó a un sector vulnerable "golpeado por una nueva crisis", que supuso que solo 1,84 personas de cada 4 se encontrara satisfecha cuando iba al trabajo.
Así lo exponen los resultados del estudio 'El impacto de la dana sobre el sector audiovisual valenciano: diagnóstico integral, necesidades prioritarias y estrategias de recuperación y prevención, que se ha presentado este viernes en el Aula Magna de La Nau de la Universitat de València (UV).
El objetivo del trabajo --realizado por Econcult para la Acadèmia Valenciana de l'Audiovisal (AVAV)-- es dotar al sector de datos que sirvan de base para la interlocución con las administraciones y como herramienta para la prevención y la mejora de la respuesta ante futuras emergencias.
El informe concluye que la dana del 29 de octubre de 2024 afectó de manera "traumática" a un sector "cuya vulnerabilidad estructural ya preexistía", y que todavía queda una tarea pendiente "de escala, coordinación y decisión". Los resultados han sido presentados por el director del estudio y de Econcult, Pau Rausell, la catedrática de Metodología de las Ciencias del Comportamiento, Amparo Oliver, y el técnico superior de investigación de Econcult, Francesc Felipe, los tres especialistas de la UV.
La presidenta de la AVAV, Gloria March, ha destacado que esta entidad es "un lugar de pensamiento, de análisis, por lo que el estudio no solo se centra en el ámbito económico, sino también en uno psicológico y social".
Según el informe, la tragedia "cayó sobre una estructura que llevaba más de una década en crisis". Tras superar la de 2008, el cierre de RTVV en 2013 y la pandemia en 2020, el sector contaba con 801 empresas, cerca del 8 por ciento del total nacional, pero con un peso en facturación de apenas el 1%. "La fatiga de crisis sucesivas daña la confianza y esto tiene perjuicios económicos a largo plazo", ha subrayado Rausell.
El estudio tiene en cuenta esta premisa para evidenciar que, para el momento de la riada, se reflejaba un tejido numeroso pero atomizado, de baja capitalización y muy dependiente de la Corporació Valenciana de Mitjans de Comunicació (CVMC) como "agente tractor".
Rausell, que ha intervenido en la presentación a través de un vídeo, ha expuesto los daños y el proceso de recuperación en el ámbito económico. En los municipios afectados, las actividades de producción audiovisual y de radio y televisión sumaban 141 empresas y 545 personas trabajadoras expuestas. El estudio estima en 13,9 millones de euros los activos dañados y en más de 700.000 euros la facturación perdida solo en el trimestre de octubre a diciembre de 2024.
En comparación con el resto de sectores culturales y creativos afectados, el audiovisual concentra el 21,7% de las empresas y el 25,8% de las personas trabajadoras, pero el 37,8% de la facturación perdida. Según el informe, su organización por proyectos hace que cada semana de parón cueste proporcionalmente más que en otros ámbitos culturales.
"ACCIÓN COLECTIVA DE LA COMUNIDAD"
Sin embargo, también se ha señalado las dinámicas positivas a través de la "acción colectiva de la comunidad", la elaboración simbólica del trauma, nuevos campos narrativos y modernización tecnológica. "El desafío radica en transformar la reacción de emergencia en una estrategia de renovación estructural sostenida en el tiempo", ha resaltado.
Entre septiembre de 2024 y junio de 2026, los datos de afiliación muestran que el empleo total del sector en la Comunitat Valenciana ha crecido un 35,2%. Este crecimiento se ha apoyado, sobre todo, en el autoempleo, con un aumento de los trabajadores autónomos del 42,7% y de manera que deja el número de empresas en un crecimiento del 4,5%, menos de la mitad del ritmo nacional.
La recuperación es, además, territorialmente asimétrica. La provincia de Valencia se estanca (-0,4% de empresas), mientras Alicante crece "con fuerza" y eleva su peso en el empleo asalariado autonómico del 22,8% al 34,1%; Valencia pasa del 71% al 59%.
"Tras veinte meses --hasta el final del estudio-- la Comunitat recupera su nivel de empresas, pero menos que a nivel nacional; el empleo crece por encima de España, pero lo reorganiza hacia el autoempleo; y la recuperación se vuelve asimétrica, dirigiéndose hacia Alicante", ha concluido Rausell.
EL IMPACTO PSICOSOCIAL
Por su parte, Oliver ha revelado que, a pesar del impacto, "se conservan recursos psicológicos protectores, pero la satisfacción y el apoyo interpersonal son bajos". Así, 3 de cada 8 personas declaran que pensar sobre la barrancada les causaba miedo o ansiedad frecuente; 5,41 de 6 personas mostraron resiliencia, al tiempo que 5,31 personas no dudaron en tener auoteficiencia a la hora de desarrollar su trabajo.
Sin embargo, los datos también exponen que solo el 1,84 personas de 4, tenían satisfacción laboral. "Es por algo estructural", insiste la catedrática.
El informe documenta un deterioro psicosocial "importante" entre los profesionales afectados, que demuestra incertidumbre prolongada, desgaste emocional y baja satisfacción laboral. Estos efectos condicionan la capacidad de lideraje, la toma de decisiones y el sustento de proyectos, y se retroalimentan con el daño económico. El estrés, la ansiedad, la desmotivación y la presión financiera se convierten así en un coste económico indirecto para el sector.
El estudio también recupera citas de los testimonios. "Perdí todo mi trabajo de un plumazo; en cuestión de horas, se esfumó toda la actividad que tenía planificada para los dos años siguientes", proyecta Oliver, al tiempo que explica que "tener que ir a trabajar o a tomar decisiones cuando todavía te estás recuperando de algo traumático, pasa factura".
Estas voces se han recuperado para "evidenciar focos" como los apoyos recibidos, incertidumbre, respuesta institucional o el liderazgo. Sobre la respuesta institucional ha evidenciado dos oportunidades no aprovechadadas tras la dana para reactivar el sector, como el régimen fiscal específico y el impulso de encargos estratégicos de producción vía À Punt.
"La dana ha demostrado que el audiovisual valenciano existe, importa y que es capaz de resistir, pero la princial tarea colectiva de reconstrucción es no necesitar otra catástrofe para reactivar estas etsrategias", ha concluido Oliver.
'QUE NADIE SE QUEDE ATRÁS'
Finalmente se ha proyectado 'Que nadie se quede atrás', un documental de Miguel Ángel Font, quien ha destacado que la academia ha creído en el sector y que se ha de trabajar desde la inclusión.
La presentación ha contado con la asistencia del subdirector general de Fomento de la Industria Cinematográfica y Audiovisual del ICAA, Fernando Bigeriego. El acto se ha organizado en colaboración con la UV y forma parte del programa cultural que la institución ha preparado con motivo del segundo aniversario de la riada.