Actualizado 28/09/2014 11:52:37 +00:00 CET

Carlos Vermut: "El mito de que los españoles no queremos ver cine español es falso"

Magical girl
Foto: AVALON

MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El cineasta Carlos Vermut está convencido de que la "pirotecnia" que abunda en el cine hoy en día es lo que mantiene a la industria, pero ve en España un caso "curioso", una excepción que se consigue con películas "dignas". "El mito de que los españoles no queremos ver cine español es falso", asegura.

   El jurado del Festival de San Sebastián ha galardonado al director con el premio Concha de Oro por Magical girlsu segunda película. Este largometraje, que llegará a las salas españolas el próximo 17 de octubre,  tenía como una de sus principales misiones el crear un guion "sólido" para mantener al espectador "enganchado", tal y como ha indicado durante una entrevista concedida a Europa Press.

   El filme, que ha competido en la Sección Oficial de la 62º edición del festival donostiarra con las cintas La isla mínima, de Alberto Rodríguez, y Loreak (Flores), de Jon Garaño y Jose Mari Goneaga, está protagonizada por Bárbara Lennie, José Sacristán, Luis Bermejo y la joven Lucía Pollán.

   El misterio y los contrastes son algunas de las herramientas de Vermut, quien en este filme narra la sucesión de acontecimientos que provoca el deseo de una niña enferma por tener el caro vestido de la serie japonesa que admira. Su padre, empeñado en hacerla feliz, estará dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para conseguirlo.

   Vermut se estrenó en el largometraje en 2001 con el filme Diamond flash, una historia coral en la que mostró su preocupación por profundizar en los personajes. En esta cinta vuelve a reincidir en la búsqueda de perfiles, comportamientos e historias porque, según explica, desde que era pequeño siempre le interesaron los motivos por los que actuaban los individuos. "Me gustaba imaginar lo que había detrás de esas personas a las que solo dedicaban diez segundos en televisión", cuenta.

LA COMUNICACIÓN ES IMPOSIBLE

   Según explica el director, los protagonistas de Magical girl comparten un mismo perfil: son personas incapaces de comunicarse, de mostrar empatía con el prójimo, a pesar de compartir un mismo idioma y de pronunciar las palabras correctas. Para Vermut, ahí reside uno de los puntos de atracción del filme, más importante a veces que la propia "trama".

   Antes de su primera película, el cineasta ya había realizado varios cortometrajes y, mucho antes, había trabajado como historietista en algunos periódicos españoles. Precisamente, su formación como dibujante es, según confiesa, el motivo por el que no comprende una dirección cinematográfica alejada de la labor de guionista.

   "Cuando dibujas cómic, la narrativa es el cemento que une la palabra y la imagen. Hay algo que es pura narrativa, elipsis pura, y aunque no veas lo que sucede, tu cerebro es capaz de completarlo. ¿Qué puedes contar en el cine que no puedas contar en la literatura o en la pintura? Eso me interesa a nivel narrativo", explica el cineasta.

   Antes de viajar a San Sebastián, Vermut cruzó el Atlántico para presentar en el Festival Internacional de Cine de Toronto este filme, una experiencia positiva porque le ha permitido ver "reacciones muy puras de otras personas de otras partes del mundo, con otras culturas".

   Sorprendido, Vermut se ha dado cuenta allí de que los espectadores estaban más sorprendidos por la estructura y la agresividad que en España. "Parece que aquí asimilamos más el contraste entre la belleza y la oscuridad", ha dicho.