Jean Becker, director de 'Unos días para recordar': "Hay que conseguir que la gente vuelva al cine"

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 22 julio 2015 14:01

MADRID, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

El cineasta francés Jean Becker suma 81 años de edad y a pesar de ello no se cansa se trabajar en el celuloide, un mundo que a su juicio debería ocupar un mayor espacio en los intereses de las personas y quitar espacio a la telerrealidad. "Hay que conseguir que la gente vuelva al cine", ha dicho.

El director ha visitado Madrid para presentar 'Unos días para recordar', una comedia protagonizada por Gérard Lanvin y basada en la novela de Marie-Sabine Roger que se estrena este viernes 24 de julio en los cines españoles y que promete risas porque, según ha destacado durante una entrevista concedida a Europa Press, el humor es una de las mejores maneras de "observar la vida".

La cinta narra como Pierre, después de caerse al río Sena, debe pasar cuatro semanas de convalecencia forzosa en el hospital. Allí no para de recibir a todas horas las visitas de amigos, familiares, otros pacientes y personal médico. Atrapado en su cama con tiempo para reflexionar, se da cuenta que su convalecencia le brindará la oportunidad de empezar una nueva vida.

Becker, hijo del director Jacques Becker, tenía ganas de contar la historia de este "solitario que se ve obligado a estar inmovilizado en una cama de hospital y sufrir a todo el mundo que le rodea". "Me divertía, pensaba que podía hacer una comedia divertida y hace muchos años que tenía ganas de trabajar con Lanvin", ha dicho.

El director cree que "la vida sin humor es muy triste", una opinión que le lleva a recordar diferentes frases pronunciadas por conocidos en este sentido. "Alguien decía que el fin del mundo tendrá lugar en una inmensa carcajada, y un amigo escribió que la risa es el ultimo desafío a la desgracia. Incluso en situaciones más grave, la sonrisa y el humor son necesario", sostiene.

En esta cinta, el cineasta francés también reflexiona sobre la amistad, un valor que prefiere a otras situaciones tristes y que además llevará al espectador a recapacitar por qué es mejor entender la vida acompañado. "Es la relación con los demás la que te hace amarla o odiarla, no puedes hacer otra cosa", ha dicho.

LANVIN, UN "GRUÑÓN" Y "CASCARRABIAS"

Lanvin interpreta en esta cinta a "un gruñón y un cascarrabias" con una forma de ser "un poco agria" que a medida que se desarrolla el filme se va humanizando y acercándose a la gente, un papel que a su juicio encaja a la perfección con la personalidad del actor.

Becker nunca ha dejado de filmar y, según ha confesado, siente "las mismas ganas" de siempre. De hecho, se encuentra actualmente trabajando en una película "dura" que transcurre durante la Primera Guerra Mundial. En este sentido, bromea y señala que no sabe si los productores van a confiar en un hombre de 81 años. "Tengo ganas de continuar, si no me aburro", ha dicho.

Preguntado acerca de la capacidad que ha tenido el cine francés de sobrevivir a la crisis, Becker ha precisado que, al contrario de lo que se piensa, el séptimo arte realizado en el país galo también ha sufrido las consecuencias puesto que se han hecho "muchas menos películas".

No obstante, reconoce que el cine de su país "sigue funcionando mejor que todos los demás" porque tienen una normativa por la que han "luchado" y que incluye tanto cuotas en cines y televisiones como ayudas, que ha tenido como resultado una "personalidad más fuerte". A ello se une el hecho de que Francia recibe cineastas extranjeros.

En este sentido, cree que lo que se tendría que hacer ahora es no limitar estas políticas a Francia, sino conseguir "un fondo común para hacer películas" en toda Europa.

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