El eterno enfermo

Europa Press Cultura
Actualizado: martes, 22 julio 2003 15:10

(EUROPA PRESS, por David Martínez)

"Me temo lo peor. Diario y confesiones de un hipocondriaco", de

Manuel Hidalgo

No hay nada en esta vida como tomarse las cosas con humor y que

además esta máxima la lleve a efecto un hipocondriaco guarda mayor

sorpresa. Manuel Hidalgo (Pamplona, 1953) se reconoce como tal desde

sus anteriores publicaciones 'El hombre malo estaba allí (2001) y

'Fobias' (2002), y ahora con 'Me temo lo peor. Diario y confesiones

de un hipocondriaco' estamos ante la culminación de una trilogía que

muestra a una persona que padece miedo a la enfermedad y lo que esto

conlleva en su forma de vida, siempre pendiente de no sufrir ningún

contagio y siempre pensando que se encuentra expuesto a él.

La sensación de este miedo se transmite desde el primer momento

con frases cortas y lenguaje directo que nos muestran qué siente el

paciente imaginario, sus molestias y dolores. La rapidez del lenguaje

que utiliza Hidalgo permite entender mejor al hipocondriaco, su

angustia, a la vez que dota al relato de humor, basado éste en la

ironía y el doble sentido.

El libro nace de una serie publicada en la revista 'Cosmopolitan'

y que Sarah Glattstein solicitó en su momento a Hidalgo y ahora de

esos relatos nace esta obra. El libro se divide en dos partes que el

escritor navarro describe en una nota previa, que apostilla con un

'por si acaso', poniendo desde el primer momento la traza de humor y

mostrando claro su propósito desenfadado.

La primera parte ofrece "un relato circular en el que se suceden las

estaciones y sus rituales" y construyen una comedia sobre la relación

de pareja y el amor pero a la vez también sobre la vida cotidiana y

el forcejeo de vivir a diario con el otro. Tanto la pareja del

paciente imaginario como la madre dan la réplica al hipocondriaco, le

acaban por poner más enfermo de lo que se siente o imagina sentirse.

Siempre todo con la ironía como arma arrojadiza.

Mientras, la segunda parte recoge las confesiones y experiencias del

propio escritor que va hilvanando para mostrar un análisis de la

hipocondría, dejar sus consejos como afectado y, por último, realizar

una reflexión y buscar el punto positivo a la hipocondría y a la

alerta continúa en forma de mecanismos de autoprotección y como

impulsora de reacciones rápidas ante incidencias que otros no valoran

en su justa medida.

Este periodista, columnista, escritor y guionista cinematográfico

sentencia que el "hipocondriaco se siente o busca sentirse enfermo

para reclamar la atención de los otros, sustitutiva de la que le

prestaban sus padres".

En definitiva, un libro para que aquellos que sufren hipocondría se

identifiquen con él, los que no la padecen pasen un rato entretenido

entre líneas repletas de humor e ironía y que algunos descubran la

naturaleza de su comportamiento y salgan del armario de la

hipocondría.

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