Actualizado 08/02/2007 19:16 CET

La exposición 'Espacios para habitar' convierte el Palacio de Cristal del Retiro en la "morada del alma"

MADRID, 8 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) recupera cuatro esculturas de los Fondos de la Colección permanente para la exposición 'Espacios para habitar', que permanecerá abierta hasta el 9 de mayo. Como explicó hoy el comisario de la muestra, Javier Blas, convertirá el Palacio de Cristal del Retiro en la "morada del alma".

La exposición, que plantea una reflexión sobre las interrelaciones y analogías que existen entre la escultura y la arquitectura, recoge cuatro esculturas de Per Barclay, Cristina Iglesias, Mario Merz y Susana Solano, cuyo nexo es su relación con la idea de hábitat.

Blas destacó que la muestra "aborda el concepto arquitectónico de hábitat desde una perspectiva escultórica, sin funcionalidad esencial", a lo que Ana Martínez de Aguilar, directora del MNCARS, apuntó que se trata de mostrar al público "unas obras y enfrentarlas al diálogo". ""Es la exposición más poética de los últimos años", precisó Martínez de Aguilar.

Las cuatro esculturas representan "diferentes posiciones del arte conceptual", ya los artistas provienen de diferentes formaciones, señaló Blas, recordando que a todas ellas, no obstante, "les vincula que son espacios para habitar", además de "una invitación al ensimismamiento sensorial". "Son moradas del alma, como el cuerpo, donde habita el alma", precisó.

De Mario Merz (1925-2003) se presenta 'Igloo del Palacio de las Alhajas' (1982), que fue realizada expresamente para la muestra 'Correspondencias. 5 arquitectos, 5 escultores', primera exposición comisariada por Juan Muñoz.

RAMAS SECAS

La obra fue construida con hierro, gavillas de brezo, pizarra y cristal, éste material con un doble objetivo: dotar a la obra de la luminosidad del modelo en hielo y permitir la visión a través de la forma exterior, de modo que la mirada penetrase en el interior del cuerpo hemisférico, hasta el núcleo de la escultura. "Situar ahora la escultura en el Parque del Retiro, rodeada de naturaleza, con su estructura de cristal, da al iglú un carácter natural que se acrecienta al incluir un suelo de arena y un conjunto de ramas secas procedentes del cercano Paseo del Prado", dijo Blas.

'Impluvium' (1987), de Susana Solano, es una obra minimalista, realizada con planchas de hierro industrial, que responde a un atrio o patio de la tradición mediterránea, griega y romana, con una barandilla circundante.

También está la escultura de Cristina Iglesias 'Sin título (Habitación de acero inoxidable)' (1997), basada en el contraste de texturas del acero inoxidable y la impresión vegetal (brezo con alteraciones) del interior.

Por último, está Per Barclay con 'Senza Titolo, 2001', una escultura con forma de casa, construida con un falso espejo que permite ver a través de él porque en el interior contiene luz; de este modo se puede ver lo que hay dentro y al mismo tiempo, el espejo refleja la visión.