Juan Echanove dirige a Ricardo Gómez en la obra Rojo: "Apoyo con mi vida que Dani Mateo no sea juzgado"

Actualizado 27/11/2018 15:39:21 CET
Valladolid.- Echanove y Gómez hoy en la presentación de 'Rojo' en el Calderón
EUROPA PRESS

MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El actor Juan Echanove se ha referido a la citación judicial impuesta a Dani Mateo por un supuesto delito de ofensas o ultraje a símbolos de España definiéndola como "una injusticia manifiesta" y ha asegurado que "apoya con su vida que no sea juzgado ni enviado a prisión" a pesar de que su humor "no le hace ni puta gracia".

Así lo ha hecho saber en rueda de prensa con motivo de la presentación de la obra que dirige y protagoniza junto a Ricardo Gómez en el Teatro Español, 'Rojo', este martes 27 de noviembre en Madrid.

En este contexto, ha lamentado que "la libertad de creación está siendo amenazada". "No puedes hacer nada con nada, no puedes tocar un trapo y te pueden meter en la cárcel. No creo que esto sea bueno para la composición de obras de arte", ha dicho.

Asimismo, para él, el problema fundamental radica en que se ha abierto la puerta de "la autocensura", algo "más difícil de combatir que la censura". "Si la censura te la aplicas a ti mismo el nivel creativo será siempre menor", ha reflexionado.

A su juicio, todo esto se está produciendo por un lado "por el propio mercado" y, por el otro, debido a "la moral imperante". "Yo vengo de la transición y nunca viví momentos como estos, y nos la jugábamos", ha aseverado para añadir que "ve cosas que los políticos de ambos lados hacen con la bandera" y que sí "deberían estar en prisión".

Con 'Rojo', Echanove vuelve a dar vida al texto de John Logan ('Gladiator', 'El aviador' o 'Skyfall) que ahonda en el artista Rothko, una de las figuras indiscutibles de la pintura del siglo XX, un ser "personalmente despreciable y artísticamente descomunal". La obra original ha sido galardonada por seis premios Tony y es la primera vez que llega -con una traducción "fiel"- a los escenarios españoles.

Así, la pieza hace hincapié en el mayor reto profesional y peor dilema ético que se tuvo que enfrentar Rothko: pintar una serie de murales, extraordinariamente bien pagados y encargados en 1955, que deberían decorar el elitista restaurante Four Seasons de Nueva York. Es el principio de la decadencia, pero el "tormentoso creador" se niega a aceptar que el nuevo movimiento, el pop art, acecha dispuesto a pisotear su legado tal y como su generación lo hizo con los cubistas.

Es aquí cuando entra Gómez representando al a su joven ayudante el único capaz de "plantarle cara". "Es una contraposición de valores de un tipo maltratador, bipolar y en continuo sufrimiento que por fin encuentra a un asistente que no está dispuesto a pisotearse por él", ha explicado Echenove.

En este sentido, destaca que "el gran hallazgo de Logan" es haber puesto en duda existencial de Rothko en un espejo. "Con el personaje de Ricardo le dice: mírate al espejo, te crees superior y no lo eres", ha dicho. En cualquier caso, ha matizado que aunque la historia está basada en un personaje real con una documentación real, el personaje del asistente sí es ficción.

Ante la pregunta de su sería capaz de trabajar con un Rothko, Echenove ha señalado que "procura separarse de ese tipo de gente en su profesión". Para él, los actores son personas "muy sensibles" que si caen en manos "de despiadados" corren el riesgo "de no recuperarse". "Si me encuentro un Rothko, por muy buen artista que sea, no me junto con él. Obras hay maravillosas, pero la vida sí que lo es", ha expresado.

Por su parte, Gómez ha explicado que la pieza contiene "una tensión constante" al ir alternándose "la tensión generacional, con la artística y la ética". De este modo, la función utiliza el contenido artístico para poner en la mesa "una cuestión vital" y "las complicaciones que hay en la vida".

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