Actualizado 22/06/2013 13:57

Manolo Laguillo exhibe sus fotografías sobre la transformación de las ciudades en el Museo ICO de Madrid

Barcelona 1978 exposción de Manolo Laguillo en el Museo ICO de Madrid
MANOLO LAGUILLO

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

El fotógrafo Manolo Laguillo (Madrid, 1953) exhibe desde este viernes y hasta el 15 de septiembre sus 35 años de producción fotográfica en la que refleja las continuas transformaciones de las ciudades, así como las periferias de las mismas, en el Museo ICO de Madrid (c/ Zorrilla, 3).

Con su estilo descriptivo y directo, Laguillo es una figura clave en España de la llamada nueva topografía, movimiento que describe el trabajo de un grupo de artistas internacionales que, en los años 70, rompió con los conceptos tradicionales de la fotografía de paisaje y abogó por representar una imagen del territorio despojada de costumbrismo y centrada en las tensiones sociales, económicas y políticas que trajo la renovación urbana.

Laguillo fue pionero en mostrar las periferias metropolitanas mediante un estilo fotográfico de gran frontalidad y contención expresiva, y en otorgarle un papel inédito a esos lugares habitualmente excluidos, presentando los suburbios, zonas portuarias y polígonos industriales como una nueva ciudad en la que se difumina la distinción entre campo y ciudad.

De entre sus fotografías destacan las que reflejan los procesos de cambio urbano de Barcelona y Madrid, sus reportajes documentales de Belfort, Tenerife, EE.UU. y Berlín, sus aproximaciones al proceso de 'turistificación' de la costa mediterránea o su mirada crítica frente a la ciudad que no desestima cierto sensualismo.

Con un montaje diseñado por el arquitecto Juan Herreros, 'Razón y ciudad' revisa minuciosamente los 35 años de producción fotográfica de Manolo Laguillo a través de cinco secciones temático-cronológicas que abarcan desde sus primeras imágenes, realizadas durante la segunda mitad de los años setenta, hasta una selección de proyectos recientes donde se muestran las líneas de investigación actuales del fotógrafo.

En dicho itinerario, la ciudad de Barcelona, con las transformaciones urbanas previas a los Juegos Olímpicos de 1992 y la reconfiguración territorial desencadenada en la capital catalana, ocupa un lugar de primer orden.

La muestra también recoge series menos conocidas, aunque realizadas en esa misma época, como los reportajes sobre las afueras de Madrid, Berlín tras la caída del Muro, el paisaje de Matosinhos (Portugal) después de su traumática reconversión industrial o los documentos fotográficos que muestran los efectos de las inundaciones que asolaron Bilbao a principios de los ochenta.

Todas sus fotografías manifiestan los efectos de una injerencia humana, los procesos o los resultados de diversas formas de planificación. La ciudad aparece como el producto de decisiones y ensayos que modifican su desarrollo, introduciendo a veces parámetros urbanos que persiguen la proporción y la continuidad pero, más a menudo, expresando una especie de absentismo racional.