Andrés Trapiello resucita a los personajes secundarios del Quijote en su novela 'Al morir don Quijote'

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 13 octubre 2004 18:04

MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

El escritor Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953) se considera un "enamorado del Quijote" y como tal, ha decidido indagar en las vidas de los personajes secundarios o "desvalidos" del clásico de Cervantes en su obra 'Al morir don Quijote' (Destino).

"No he escrito la continuación del Quijote, pero Cervantes dejó muchos flecos sin contar, y uno de ellos, es la vida del resto de los personajes del Quijote", aclaró el autor en rueda de prensa.

Así personajes como el cura, el médico, el bachiller Sansón Carrasco, y por supuesto, el fiel escudero, Sancho Panza, resucitan en esta novela para vivir más aventuras mientras superan la pérdida del caballero de la triste figura. La sobrina se lamenta de no haber querido a su tío como se merecía; el ama Quiteria, enamorada en secreto de su amo, acusa todavía más su pérdida; el bachiller Sansón Carrasco espera con ansia la publicación de la segunda parte del Quijote y Sancho Panza, finalmente, comprende la "locura" de su amo.

Según explicó el autor, todos los personajes recuerdan su relación con el fallecido, mientras "resuelven todos los líos en los que están metidos". "En esta novela, los personajes se dan cuenta de que amaban a Don Quijote", apuntó.

MANTENER VIVOS SUS IDEALES

Recuerdos dulces y amargos, tiernos y nostálgicos de un personaje siempre ausente, Alonso Quijano, cuyo legado esperan que perviva y que nunca muera. "Todos los personajes quieren que los ideales del Don Quijote loco sigan vivos porque, gracias a él, aprenden que para ser justos hay que ser libres y eso sólo se consigue con una pizca de locura", explicó el autor.

Una locura que el autor secunda, resucitando parte de un clásico en los albores del IV centenario de la publicación del Quijote. "He escrito una novela de alto riesgo, pero he sentido a los personajes y he contado una historia como si me la hubiera contado a mí Cervantes", señaló este autor, ganador en el 2003 del Premio Nadal por su novela 'Los amigos del crimen perfecto'.

Así, en su nuevo relato pretende ser "natural" que no haya "rupturas" con la novela cervantina y para ello ha utilizado un lenguaje "sencillo", "inteligible para todo el mundo" pero adornado con arcaísmos "para hacer más verosímil el asunto". "Es como si estuviera traduciendo al lenguaje del siglo XXI lo que les ocurrió a estos personajes", agregó.

MOTIVAR A LA LECTURA

En este sentido, Trapiello aseguró que su novela es también un homenaje al Quijote con la que pretende incentivar a los que nunca lo han leído y que repitan los que ya lo leyeron. "El Quijote es un libro inagotable en el que siempre se pueden encontrar cosas nuevas", argumentó este escritor, que admira a Cervantes por su intención de descubrir siempre lo positivo de la vida.

Pero en 'Al morir don Quijote', no todos son unos santos, muerto ya el hidalgo, algunos utilizan su fama para enriquecerse con modernos métodos comerciales como los que usa el pícaro, dispuesto a construir un hotel en la zona o a elaborar unos mantecados que lleven el nombre de 'Dulcinea'. "Todos saben que son hijos de la fama y tanto es así que Sansón Carrasco y Sancho van a pedirle a Cervantes que no se muera para que siga contando la vida de estos personajes".

Y esto es lo que pretende Trapiello con 'Al morir don Quijote' que no muera Cervantes ni ninguno de sus personajes, y por ello deja el final abierto para continuar narrando sus aventuras en una próxima entrega.

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