Los objetos y obras entregados a la Caja de las Letras, entre las que se incluye la camiseta con la frase 'España soy yo'. - INSTITUTO CERVANTES
MADRID, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
La Caja de las Letras del Instituto Cervantes ha incorporado este miércoles el legado del escritor exiliado en Francia Agustín Gómez Arcos, en un homenaje que ha incluido objetos personales, manuscritos y documentos clave de su trayectoria literaria y vital, entre ellos una camiseta con la célebre frase "España soy yo", pronunciada tras abandonar el país por la censura franquista.
El acto ha contado con la participación de la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero, el dramaturgo y director de escena Alberto Conejero, y el sobrino y custodio del legado, Antonio Gómez Delfa. Como testigos han asistido también el sobrino del escritor José Gómez Ferrer, la traductora Adoración Elvira Rodríguez, el editor de Cabaret Voltaire Miguel Lázaro, el dramaturgo y amigo del autor Antonio Duque, el productor Paul Mateos Verdejo, la cineasta Laura Hojman y la autora María Ángeles Martín Gallegos.
Durante el acto, Antonio Gómez Delfa ha sido el encargado de detallar el contenido depositado en la caja número 1390 del Instituto Cervantes. Entre los objetos destaca la camiseta diseñada por Javier Boullosa con la frase "España soy yo", que incluye referencias a figuras de la cultura española como Federico García Lorca, Emilia Pardo Bazán o Maruja Mallo.
La familia ha entregado además una copia de la carta que el escritor envió en 1966 a Manuel Fraga, entonces ministro de Información y Turismo durante la dictadura franquista, en la que explicaba los motivos de su exilio tras ser despojado en dos ocasiones del Premio Nacional Lope de Vega.
El legado se completa con una copia de su billete de avión rumbo a Londres, que marcó el inicio de su salida definitiva de España. El dramaturgo Alberto Conejero ha definido a Gómez Arcos como "un espíritu indócil y brillante que escribió no solo para su presente, sino para un tiempo que todavía no existía", subrayando el valor reparador de este tipo de reconocimientos.
"Es una ocasión de reparación, justicia y memoria, no solo para él, sino para España", ha señalado Conejero, al tiempo que ha destacado el auge actual de la obra del autor como una "victoria de su vocación, talento y persistencia".
El legado depositado incluye también la edición original en francés de 'Ana No' y su traducción al español, junto al guion de la primera adaptación cinematográfica de la obra, dirigida por Paz Vega. Asimismo, se ha incorporado el manuscrito del libro inédito 'Feu grand père', junto a material audiovisual del documental 'Un hombre libre', dirigido por Laura Hojman y con guion de la propia cineasta y María Valderrama.
Entre otros documentos figuran una carta de concesión de la Orden de las Artes y las Letras de Francia (1985), correspondencia del autor con su mentora Celia Viñas recopilada en 'Querida clueca 2 corazones y un latido', y la primera edición de 'Ocasión de paganismo' (1956).
La secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero, ha asegura que la trayectoria de Gómez Arcos constituye "un ejemplo de compromiso con la libertad y la voz propia", destacando la vigencia de una obra que en España "ha estado durante años alejada del lugar que merecía ocupar".
Agustín Gómez Arcos fue el menor de siete hermanos de una familia republicana en la que su padre fue alcalde republicano de Enix. Su labor de dramaturgo es merecedora, en dos ocasiones, del Premio Nacional Lope de Vega, pero la censura prohíbe la representación de sus obras.
Debido a los constantes problemas con las autoridades españolas en torno a su obra y vida personal, decidió exiliarse y comenzar así una segunda etapa. Gómez Arcos murió tras haber publicado catorce novelas en francés, haber sido galardonado con numerosos premios literarios y condecorado con la Orden de las Artes y las Letras francesas con grado de caballero (1985) y de oficial (1995). Su obra forma parte del programa educativo de los liceos franceses.