SEVILLA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
El escritor Antonio Soler, ganador del Premio Nadal 2004 con 'El camino de los ingleses', publica, después de muchos años, 'La noche' (Destino) primera novela que escribió y con la que quiere dejar impresa "una metáfora de la sociedad actual, llevando la trama a una miserable compañía de circo en la que hay una lucha desmedida por el poder, por imponer la voluntad de unos por encima de otros sea como sea, utilizando la violencia si es necesario" y todo eso, según dijo, "es un reflejo de lo que vivimos a este lado de la noche".
En una entrevista concedida a Europa Press, el escritor, que en 'La noche' desvirtúa la imagen "entrañable" que del circo tienen los niños, explicó que "lo que quería era trabajar en un ambiente cerrado, con unos personajes que tuvieran su propio mundo y estuvieran desconectados del orden normal de las cosas".
Así, matizó que el universo circense le "proporcionaba ese mundo un tanto extraño, para esa noche tan particular que va a tener sus propias leyes, sus propios códigos internos" y aseguró que "no son más que un reflejo de la realidad actual".
A través del narrador, un hombre-bala, el escritor refleja "una visión muy pesimista del mundo", que se corresponde, según apuntó, con el joven que era entonces. De este modo, rememorando su juventud, se definió a sí mismo como "un joven radical y rebelde, con una visión muy oscura de la realidad".
En la misma línea, manifestó que "es un pecado de juventud intentar creer que la verdad siempre está en el lado oscuro, en lo más tremendo". Así, matizó que "el paso del tiempo te va haciendo rectificar el error y darte cuenta de que la verdad no está en la luz ni en la oscuridad, sino que está repartida por todas partes y nadie la conoce".
La visión del narrador de 'La noche' responde pues, a "una visión beligerante y pesimista" que tenía el autor en aquella época. De este modo, confesó que en aquellos años "me sentía un tanto cercado en mi obsesión de ser escritor y parte del miedo a no conseguirlo está plasmado en la obra".
Con respecto a los personajes, el escritor señaló que le interesaba trabajar "con personajes que fuesen nómadas, que andaran por el mundo buscando su propio lugar". A este respecto, destacó que "me pareció que el mundo del circo lo podría reflejar". No obstante, Soler puso de manifiesto que "esos personajes, bastante estrambóticos, son una especie de calco de muchos de nosotros, de nuestro lado más oscuro".
LA HUELLA DIGITAL DEL AUTOR SIEMPRE ESTA MARCADA EN SUS OBRAS
"No estoy de acuerdo -agregó- con esa teoría de que los textos hay que estudiarlos con independencia del autor". De esta manera, añadió que "siempre hay un trasvase de la biografía del autor que va contaminando el texto; aunque se escriba de ciencia ficción, la huella digital del autor, como la del ladrón, siempre está ahí marcada".
La noticia de sucesos con la que arranca la trama de la novela, "redactada de un modo un tanto extraño", intenta, según el escritor, "reproducir la forma de escribir de un periódico de provincia donde el periodista no redacta demasiado bien", con el objeto de "demostrar que en alguna gacetilla de pueblos se escribía de ese modo, un tanto rocambolesco".
En este sentido, puntualizó que dicho recurso narrativo le pareció "una buena forma de situar la acción, de plantearle al lector un punto de partida ya construido para que pudiera adentrarse ya de lleno, con unos datos importantes, en la historia". De este modo, el narrador, después de seis años sin trabajar en el circo, se encontrará con un enano de la compañía circense, encuentro que le hará rememorar el lado oscuro de sus años en la compañía.
En cuanto a la dicotomía entre el lenguaje periodístico y literario, Soler puso de relieve que los escritores "necesitan del tiempo para que ese proceso de la realidad inmediata termine siendo transformado en una realidad artística o estética". Así, agregó que "en el escritor el paso del tiempo y la fermentación de los recuerdos son absolutamente necesarios, para que la distorsión de la realidad de lugar a la ficción".
También, el autor indicó que la metáfora le parece "un recurso lingüístico muy importante" y que "muchas, contingentes en la novela, tienden a dar una visión muy pesimista de las cosas". No obstante, destacó que en la obra "hasta de lo más oscuro se intenta arrancar alguna expresión de belleza, porque no deja de haber un juego de palabras que buscan un sentido estético, incluso a las situaciones más dramáticas".
Por último, el autor de otras novelas como 'Los héroes de la frontera' y 'Las bailarinas muertas', entre otras, informó de que ya está preparando lo que será su próxima obra, cuya trama, "de reencuentros y venganzas, se desarrollará en dos planos temporales y geográficos distintos: entre la Barcelona de finales de los años 50 y en Toronto a mediados de los años 90".