SEVILLA, 24 Jun. (EUROPA PRESS) -
La escritora Mercedes Salisachs (Barcelona, 1916) presentó hoy en Sevilla la novela con la que obtuvo el pasado mayo en la capital hispalense el Premio Fernando Lara, 'El último laberinto', novela que supone su regreso a la editorial Planeta tras más de 25 años.
En rueda de prensa, Salisachs aseguró que su deseo era volver a publicar con esta editorial, por la amistad que mantuvo con José Manuel Lara; por ser madrina de Fernando Lara, fallecido en accidente de tráfico en 1995 y por la obtención del Premio Planeta en 1975 con su obra 'La gangrena'.
En este sentido, la veterana escritora comentó que no estaba muy segura de presentarse al Premio Fernando Lara por si arreciaban críticas que apuntaran a un compromiso para designar su obra como ganadora, extremo que desmintió rotundamente ya que "aparte de que la novela iba bajo seudónimo, nadie conocía que me iba a presentar, ni el señor Fernando Lara ni mis hijos, sólo una nieta que estudia en Estados Unidos".
Así, para Salisachs, esta novela y la obtención del premio la devuelven a la actualidad literaria y se muestra "encantada y con buena salud" para afrontar presentaciones y viajes. "Cuando comencé a escribir no es que tuviera malas críticas sino que me silenciaban, ahora parece que existo un poco pero la pena es que pronto dejaré de existir", bromeó la escritora.
Con el mismo humor, reconoció que dos errores incluidos en la obra son sólo culpa suya. "La novela transcurre en dos tiempos, el ayer y el hoy, pero un personaje, una madre soltera que tenía problemas, la trasladé de los tiempos actuales a los últimos años de Franco porque esas cosas ya no pasan. Pero se me olvidó corregir la moneda, el euro, y cuando hablo de 'Operación Triunfo', que antes no existían", indicó.
De esta manera, Salisachs, quien señaló que aún escribe con una máquina eléctrica de escribir, consideró que los errores se debieron a la velocidad con la que corrigió el texto para que se publicara el 15 de junio.
'EL ULTIMO LABERINTO'
La novela 'El último laberinto' narra los avatares de un profesor universitario a quien se le acusa de un crimen que no ha cometido y se le condena a 20 años de cárcel, con lo que comienza una dramática historia que implica a todos los personajes. El profesor planea su venganza en un viaje en metro que le llevará a la otra punta de la ciudad y, mientras, recordará los momentos pasados.
No obstante, Salisachs indicó que el mensaje principal de la novela es el perdón. "El rencor es lo peor que uno puede tener en su vida y necesitamos ser perdonados y perdonar", afirmó.
Asimismo, la autora explicó que en su novela prima "cómo está contada" al argumento con la intención de no aburrir al lector pero, utilizando técnicas narrativas, también hacerlo reflexionar. Además, añadió que 'El último laberinto' aporta elementos de actualidad y sus preocupaciones sobre el mundo.
BIOGRAFIA
Mercedes Salisachs nació en Barcelona en 1916. Ha colaborado en revistas, radio y televisión. Se inició como escritora con 'Primera mañana, última mañana' en 1955.
A esta novela le seguirían 'Carretera intermedia', 'Más allá de los raíles', 'Adam helicóptero', 'Una mujer llega al pueblo '(Premio Ciudad de Barcelona en 1957), 'Pasos conocidos', 'Vendimia interrumpida', 'La estación de las hojas amarillas', 'El declive y la cuesta', 'La gangrena' (Premio Planeta en 1975), 'Viaje a Sodoma', 'El proyecto', 'La presencia', 'Feliz Navidad Sr. Ballesteros' (Premio Hucha de Oro en 1983) y 'Sea breve, por favor' (tercer premio Sara Navarro en 1983), entre otras.
Más adelante escribió 'La ausencia y el desamor', 'La danza de los salmones', 'Las bienaventuranzas hoy', 'Bacteria mutante', 'El secreto de las flores', 'La voz del árbol', 'Los clamores del silencio' y 'La conversación'.
Salisachs es un referente en el mundo de la narrativa española contemporánea. Su obra ha sido también acogida con entusiasmo en el extranjero, donde se han publicado muchos de sus libros.
La autora ha recibido numerosos galardones y distinciones, entre los que destaca la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X, en 1999.
También ha recorrido gran parte del mundo dando conferencias y ha participado en diversos congresos.