Archivo - La periodista y comunicadora Nerea Pérez de las Heras. - ALFAGUARA / JAIRO VARGAS - Archivo
MADRID 1 Sep. (EUROPA PRESS) -
La periodista y comunicadora Nerea Pérez de las Heras publica el próximo 3 de septiembre 'Fantasma' (Alfaguara), donde relata el accidente que sufrió en 2023 en Mallorca, cuando la hélice de un barco le causó heridas que derivaron en la amputación de parte de su pierna derecha. La autora ha rechazado etiquetas como "campeona" o "guerrera" aplicadas a su experiencia, a las que considera una forma "condescendiente" de individualizar un problema que, a su juicio, es colectivo.
"Yo no soy una campeona, lo que pasa es que estoy pasando sudores de muerte porque no hay partido político que se fije en una ciudad accesible", ha expresado la escritora en una entrevista con Europa Press, al tiempo que ha añadido que, como sociedad, "o empezamos a esforzarnos en cambiar conjuntamente el entorno y dejamos de fijarnos en quién tiene las fuerzas o la voluntad o los medios para superar las dificultades o vamos muy mal".
La autora ha abordado en el libro el concepto de "miembro fantasma" y su costumbre de referirse a su pierna en tercera persona. Ha explicado que su propio duelo se vio condicionado por la gravedad inicial de la situación y que "desde muy temprano tenía una conciencia muy clara de que la pierna parecía insalvable. Lo que urgía era salvar la vida. Cuando las prioridades se recolocan de esa manera, el duelo es otro, se hace mucho más despacio", ha afirmado.
En este sentido, Pérez de las Heras ha subrayado que estos procesos de "duelo por una parte del cuerpo" son "súper dispares" según cada caso, tras hablar con otras personas amputadas por accidentes de tráfico, con extremidades diferentes de nacimiento o por causas oncológicas.
Sobre la idea, presente en el libro, de que la amputación no fue "una reparación" sino "una génesis", la autora ha explicado que se trata de "una imagen metafórica" con la que expresa que no ha sentido rechazo hacia su cuerpo tras la amputación. "No me he sentido incompleta. El cuerpo no solamente es la parte fisiológica, también es un conjunto de sensaciones y experiencias, y todo eso ha cambiado mucho", ha detallado.
"EL ENTORNO ES HOSTIL"
La escritora ha matizado que su mirada sobre la discapacidad no cambió de forma sustancial tras el accidente, dado su compromiso previo con la accesibilidad por su experiencia cuidando a familiares dependientes.
"Lo que cambió fue que me afectaba directamente. En el momento en que te conviertes en discapacitada, te das cuenta de que se te cierran muchas posibilidades, y no se reduce tu vida por ti, sino porque el entorno es hostil", ha afirmado durante la entrevista.
En ese sentido, ha reivindicado que la atención debe dirigirse a por qué existen barreras arquitectónicas "sobre todo en los espacios públicos" en lugar de centrarse en la capacidad de superación de las personas con discapacidad.
"Creo que estamos como muy atentas siempre a los cuerpos discapacitados, a lo que pueden hacer, a lo que puede hacer tu silla, a si puedes subir escaleras o no con tu prótesis y no nos estamos fijando lo suficiente en por qué están ahí esas escaleras a la boca de metro y no hay un ascensor que es el lugar al que deberíamos, como sociedad, dirigir la mirada", ha subrayado Pérez de las Heras.
FEMINISMO Y ANTICAPACITISMO
En 'Fantasma', la escritora dedica un capítulo a la relación entre feminismo y anticapacitismo, apoyándose en la obra 'El cuerpo deseado. La conversación pendiente entre feminismo y anticapacitismo', de Andrea García-Santesmases. "Yo lo filtro todo por el filtro feminista, es un lugar en el que se concentran todas mis preocupaciones", ha afirmado la autora.
Pérez de las Heras ha señalado que ese marco teórico le permitió cuestionar el relato feminista centrado en "el hacer": "¿Qué pasa con la gente que no podemos hacer, con la gente que tenemos que ser sostenida? Esa es una conversación que se debe tener desde el feminismo, y se está teniendo", ha explicado.
Sobre el peso de su pareja, su familia y su grupo de amigas en el relato, la autora ha defendido que la reconstrucción de la identidad solo es posible en comunidad. "No podemos estar de ninguna manera que no sea en grupo. Todo el rato nos demuestra que somos responsables las unas de las otras. Lo hemos visto en la pandemia de una manera incontestable", ha afirmado.
Por otra parte, la autora ha reivindicado el papel de la sanidad pública en su recuperación. Ha explicado que su experiencia habitual, tanto como paciente como acompañante, ha sido siempre en el sistema público, frente a un primer contacto con la privada tras el accidente, motivado por una situación de urgencia.
"La sanidad pública no ha tenido nada sorpresivo para mí, es absolutamente lo mejor que tenemos. La sanidad privada no es una alternativa de pago a la sanidad pública, es un negocio: si tienes una enfermedad crónica o no eres un cliente rentable, te va a dejar tirada. La sanidad pública es un derecho, la sanidad privada es un negocio", ha insistido.
"NUESTRA PRISA HA DEMOSTRADO SER MUY NOCIVA"
Pérez de las Heras ha explicado el concepto de "crip time" o "temporalidad de la discapacidad", que ha cambiado, según ha dicho, su relación con la productividad. "Tengo mucha más paciencia conmigo misma y con mi cuerpo, porque es necesario tenerla. El 'crip time' es una manera de no mirar el tiempo que necesitan las personas con enfermedades crónicas o discapacidad como algo peor, sino como una opción distinta de la experiencia humana", ha explicado.
"Hostia, nuestra prisa ha demostrado ser muy nociva. El 'crip time' es algo que te llega. La lentitud, el tiempo de la recuperación, el tiempo de la cicatrización, el tiempo de recuperación después de una quimioterapia, es algo que te llega, que no puedes calcular. Entonces más vale mirarlo con cierta paciencia y con curiosidad", ha matizado la escritora.
Preguntada por la conclusión que da título al cierre del libro, 'Nada desaparece por completo', la autora ha explicado que la pérdida forma parte inevitable de la experiencia vital. "Incorporamos todo el rato aquello que perdemos, forma parte de nosotras. La idea de que lo que no te mata te hace más fuerte me parece que es una gilipollez, una mentira: muchas cosas que no te matan te hacen más débil o más pobre, pero a veces no hay más remedio. Estar aquí es ir perdiendo cosas, hay que reconciliarse con eso", ha zanjado.