Usos y abusos de la lengua, por Mundstock (Les Luthiers): "¿Pero alguien sabe lo que es un bledo?

Mundstock(Les Luthiers) apunta en el Congreso de la Lengua usos y abusos del esp
EUROPA PRESS
Publicado 29/03/2019 19:29:06CET

   CÓRDOBA (ARGENTINA), 29 Mar. (del enviado especial de Europa Press, Eduardo Blanco) -

   El integrante de Les Luthiers Marcos Mundstock ha celebrado este viernes 29 de marzo en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española celebrada en la ciudad argentina de Córdoba una delirante y humorística ponencia sobre los usos y abusos del idioma español, que ha provocado la carcajada general en los asistentes y ha roto por un momento la habitual seriedad de las intervenciones en estos actos, en especial cuando llegaban momentos en los que preguntaba si "alguien sabe lo que es un bledo".

   Mundstock no ha podido acudir a Córdoba en esta ocasión por problemas de salud --el día anterior, Les Luthiers ofrecieron un recital al aire libre para miles de los personas en el que tampoco estuvo-- y ha participado por videoconferencia, desgranando en una sesión plenaria algunas de las dudas y errores más frecuentes del español, dividiendo su intervención en bloques temáticos. Por ejemplo, con el dedicado a la 'medición del tiempo', ha centrado su objetivo en aquellos "dichos graciosos pero a la vez imperfectos", que cree necesario "ordenarlos y codificarlos".

   "Propongo que un 'en lo que canta un gallo' equivalga a 'dos santiamenes' y 'cuatro periquetes' y un 'me pareció un siglo' sea la 'cuarta parte de una eternidad'", ha señalado, entre las risas del público. "Pero si ya nos referimos a aquellas cosas de poca importancia, cuando alguien diga 'me importa un comino' --¿en qué estará pensando?--, más o menos querrá decir que le importa 'tres pepinos' o 'medio pimiento'", ha añadido en una breve intervención en la que se ha detenido en la palabra 'bledo'. "Pero la expresión 'me importa un bledo' no tiene igual: ¿alguien sabe lo que es un bledo? Algún día un ejército de bledos se lanzará sobre los hispanoparlantes para vengarse de tantos siglos de ninguneo", ha apuntado.

   También ha abogado por "formas más directas" con expresiones como 'donde manda capitán no manda marinero', que ha pedido sustituir por 'el más explícito 'donde manda capitán hay que ir', o que en vez de 'una golondrina no hace verano' apelar a "expresiones más vulgares" como 'una golondrina no hace un carajo', "con perdón de Gustavo Adolfo Bécquer".

   Otro momento 'sui generis' ha sido el de la petición tanto a la Real Academia Española como al Instituto Cervantes para "controlar la proliferación" de libros de autoayuda, que "de literario tienen muy poco". "Les propongo aprobar el desarrollo de los libros de autoayuda de última generación: libros de autolectura que se leen solos, uno los compra, los deja en la biblioteca y se leen solos. Es lo que hacemos todos al fin y al cabo", ha ironizado, para luego afirmar que él también cayó en escribir libros de autoayuda y, tras el fracaso del primero, alcanzó el éxito con 'Ayuda para leer libros de autoayuda'.

   Otros títulos que dice haber publicado el humorista en esta línea de autoyuda son los de '¿Qué ganas con seguir durmiendo?', que "rápidamente" refutó con otro titulado '¡Qué ganas de seguir durmiendo!', además de algunos más literarios como 'Monte su propio Shakespeare'.

   Precisamente, sobre la escritura también ha hecho un alto en el camino el creador del maestro Johan Sebastian Mastropiero, deteniéndose en los talleres literarios. "Conozco el caso de un joven aspirante a escritor que llevó su libro a que se lo arreglaran en el taller", ha bromeado Mundstcok, quien reconoce haber tenido críticas en su incursión en el mundo de la literatura. "Un crítico dijo de mí que llamaba la atención 'su atrevida prosa'. '¿Pero cómo se atreve a escribir?', añadió", ha concluido.

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