Zumos: ?vitaminas concentradas?

Europa Press Cultura
Actualizado: miércoles, 3 julio 2002 21:06

MADRID, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

estro cuerpo necesita vitaminas en dosis adecuadas. Las vitaminas

son sustancias orgánicas existentes en los alimentos, especialmente

en frutas y verduras. Son indispensables en cantidades mínimas para

el equilibrio nutricional, pero como algunas no pueden ser

sintetizadas por nuestro organismo, tienen que ser aportadas a través

de la alimentación.

s zumos de frutas pueden ser una buena manera de obtenerlas. De las

cinco piezas de fruta y verdura que se deberían comer diariamente, se

pueden sustituir dos de ellas por un vaso de zumo de frutas o de

verduras. Exprimir las frutas y tomar su zumo es la mejor

alternativa, pero también la más costosa, por eso normalmente

recurrimos a comprar zumos de frutas envasados.

mayoría de estas bebidas se fabrican a partir de zumo concentrado

y algunos añaden vitaminas sintéticas que hacen posible el etiquetado

de "zumos multivitaminas" además de edulcorantes innecesarios que,

hacen más agradable el sabor. Así facilitan el almacenamiento y la

exportación a todo el mundo.

A la hora de comprar un zumo, debes tener muy presentes estas

cosas y no debes dejarte llevar por el sabor ni por la apariencia,

debes leer detenidamente su composición para saber si el producto

contiene vitaminas añadidas o no, ya que estas vitaminas no hacen los

zumos más saludables, sino que incluso pueden llegar a ser

perjudiciales si se toman en grandes cantidades.

Los zumos multivitaminas contienen de un 20 a un 30 por ciento más

de vitamina C de la que indican. La razón es que esta vitamina, así

como el ácido fólico, se degradan en el transcurso de su

almacenamiento. Para asegurarse de que, incluso poco después de

pasada la fecha de caducidad, el producto contiene tanta vitamina C

como dice la etiqueta, los fabricantes elevan notablemente su dosis.

El resultado es que el zumo, en un principio, contiene el triple de

vitamina de la ingesta diaria recomendada.

Otros ingredientes que podemos encontrar en los zumos son

edulcorantes y antioxidantes. Los primeros hacen que su sabor sea más

agradable, pero son completamente innecesarios. Los antioxidantes

permiten periodos de conservación más largos, pero deberían evitarse

en este tipo de productos que, gracias a la vitamina C, poseen un

poder antioxidante totalmente natural.

La mayoría de los zumos de frutas están diluidos con agua y son

apropiados para apagar la sed. Debes saber que los zumos puros pueden

ocasionar diarreas en personas sensibilizadas, ya que los ácidos de

la fruta actúan sobre la digestión.

Una alimentación rica en verduras, fruta y productos integrales es

efectiva en la prevención del cáncer, sin embargo, nadie puede

asegurar que los zumos vitaminados tengan un efecto preventivo.

Además, se ha demostrado que las vitaminas sintéticas pueden tener

efectos dañinos, todas estas sustancias tienen un límite máximo por

encima del cual actúan negativamente, pero apenas se ha podido

determinar dónde está ese límite.

INCONVENIENTES

Los zumos de frutas se obtienen de zumo directamente, con

concentrados o mediante una mezcla de ambos. Estos dos últimos

métodos son los más usuales, aunque los primeros son los más

naturales. Los provenientes de concentrados están muy procesados.

Desde el punto de vista químico, las vitaminas sintéticas son casi

idénticas a las de origen natural. Fabricar cristales de

betacaroteno, vitamina B, C y E sale más barato a la industria que

obtenerlas de forma natural. Pero debes saber que los alimentos

enriquecidos con vitaminas no tienen los mismos efectos positivos que

su ingesta natural a través de la dieta.

El betacaroteno añadido puede dañar a los fumadores. Hay estudios

que indican un aumento en el riesgo de contraer cáncer. Además,

algunos zumos incorporan la piel de las frutas una vez tratada con

productos que combaten los hongos que propician su descomposición.

Aunque estas sustancias se retiran tras el tratamiento, pueden quedar

restos tóxicos, por lo que es un elemento negativo la incorporación

de la piel en el zumo, aunque esto no suele aparecer en las

etiquetas.

El envase más higiénico y que perjudica menos al ambiente es el de

vidrio, pero presentan un inconveniente : su tapa contiene una

sustancia antiadherente que los hermetiza y que está fabricada con

PVC u otros plásticos clorados. Por otro lado, el aluminio, presente

en los tetra brik, permite periodos más largos de conservación, pero

necesita para su obtención se necesita un consumo exagerado de

energía, que se podría ahorrar, por no hablar de su difícil

recuperación para el reciclaje.

GASTRONOMÍA TRADICIONAL

Nuestro país no tiene una tradición vegetariana, al menos en un

principio. Lo más famoso de nuestras cocinas son los asados de carne,

las calderetas de pescados o los cocidos repletos de cerdo y vacuno.

Pero hace no demasiados años, esos alimentos estaban al alcance de

muy pocos. La mayoría de nuestros antepasados recientes se alimentaba

básicamente de los productos vegetales que les proporcionaba su

entorno más cercano y, ocasionalmente incluían en sus platos carne o

pescado. Gracias a esto, en nuestra gastronomía popular existen un

sinfín de platos elaborados exclusivamente con vegetales.

Estas recetas sencillas, pero muy sabrosas, sabias y originales

consistían normalmente en preparar un solo ingrediente con una salsa

elaborada a partir de un sofrito o con un majado simple. Esta

sencillez se debía a que a menudo sólo se disponía de ese

ingrediente. Hoy en día, lo normal es utilizar varias hortalizas en

cada guiso, tienen menos sabor, pero la disponibilidad es enorme.

El pescado y la carne de las recetas más tradicionales se pueden

sustituir por seitán, tofu, tempe, proteína vegetal de soja o por

albóndigas de cereales, legumbres y hortalizas. Si algo caracteriza a

nuestra cocina es la variedad, conserva las influencias de los

distintos pueblos que ocuparon la Península. Una de las huellas más

claras es la árabe. De ellos nos ha quedado el gusto por especias

como el comino, el azafrán, el pimentón o la canela, pero también el

gusto por los frutos secos, en especial en la costa mediterránea y en

Andalucía.

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