Actualizado 10/03/2013 19:22 CET

La Filarmónica de Viena levanta el velo sobre la época nazi

La Filarmónia de Viena
RICHARD SCHUSTER

VIENA, 10 Mar. (REUTERS/EUROPA PRESS) -

La mundialmente conocida orquesta Filarmónica de Viena publicará los detalles de su historia durante la era nazi el domingo, respondiendo a años de acusaciones de encubrimiento.

A Austria le llevó varias décadas tras la II Guerra Mundial reconocer y pedir perdón por su papel central en el III Reich de Hitler y el Holocausto. El país conmemorará de forma solemne el martes el 75 aniversario de su anexión por parte de la Alemania nazi.

Una de las principales orquestas del mundo, la Filarmónica de Viena, es especialmente conocida por su Concierto de Año Nuevo, un espectáculo de valses de Strauss que se retransmite a una audiencia de más de 50 millones de personas en 80 países.

Menos conocido es el hecho de que el concierto se creara como un instrumento de propaganda bajo el régimen nazi en 1939. La orquesta rara vez tocaba música de Strauss, conocido por el "Danubio Azul" y numerosos otros valses, antes de este periodo.

El Concierto de Año Nuevo ayudó a promocionar la imagen deseada de Vena del ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels. El famoso propagandista escribió en sus diario que la capital austriaca debería ser vista como una ciudad de "cultura, música, optimismo y cordialidad".

Fritz Truempi, uno de los tres historiadores designados por la orquesta para escribir los artículos sobre la era nazi que se publicarán en su página web, declaró a Reuters: "El Concierto de Año Nuevo fue inventado bajo el régimen nazi".

Detalles de los 13 músicos que fueron expulsados de la orquesta por su origen o judío o sus relaciones con judíos tras la anexión de Austria por parte de Alemania en 1938 - cinco de los cuales murieron en campos de concentración - también serán publicados en la página web por primera vez.

Bernadette Mayrhofer, otra de las historiadoras independientes de la Universidad de Viena, dijo que el ostracismo de los músicos judíos habría tenido lugar incluso antes de 1938, durante el austro-fascismo, un periodo de gobierno autoritario de orientación italiana en Austria.

"Se sabía si alguien tenía raíces judías o una mujer judía", dijo a Reuters.

La Filarmónica de Viena prometió dar más detalles el domingo sobre un anillo de honor que regaló en 1942 a Baldur von Schirach, un gobernador nazi de Viena que supervisó la deportación de decenas de miles de judíos.

Una copia del anillo, que Schirach perdió, se le podría haber enviado en los 60, después de haber sido liberado de prisión por crímenes contra la humanidad, según Harald Walser, un miembro de los Verdes en el parlamento austriaco, y otros.

ACUSACIONES DE ENCUBRIMIENTO

El presidente de la orquesta Clemens Hellberg, en su historia de la Filarmónica de Viena de 1992, "Reyes de la Democracia", omite el incidente. Desde entonces ha dicho que no tenía acceso a todos los documentos relevantes cuando escribió el libro.

La orquesta, cuya imagen está muy ligada al siglo XVIII de Viena, la era de Haydn y Mozart, ha estado bajo presión en los últimos años por no reconocer a los músicos judíos que formaron parte de la Filarmónica a lo largo de la historia o su colaboración con los nazis.

Walser, uno de los críticos más persistentes y activos de la orquesta, ha pedido a la Filarmónica de Viena que abra sus archivos para una investigación completa.

Este fin de semana dio la bienvenida a la decisión de la orquesta de hacerse más transparente, aunque dijo que no era suficiente.

"Es un pequeño paso en la dirección correcta", dijo a Reuters. "Pero seguimos teniendo que recorrer un largo camino para tener un acceso adecuado a los archivos".

Los tres historiadores tuvieron menos de dos meses para cumplir con su cometido siguiendo una decisión de la directiva de la orquesta después del Concierto de Año Nuevo del pasado mes de enero, un foco de atención anual para las críticas.

La Filarmónica de Viena dice que no está obligada a dar acceso público a sus archivos, dado que es una organización privada, aunque ha concedido un amplio acceso a determinados historiadores y académicos.

Truempi dijo que tardó tres años en empezar a ganar acceso en 2003 para la investigación de su libro de 2011, "Das Politisierte Orchester" ("La orquesta politizada"), un estudio de las orquestas filarmónicas de Viena y Berlín bajo el régimen nacionalsocialista.

Los historiadores reconocen que la orquesta ha llegado finalmente a un punto en el que se ha dado cuenta de que la política que ha mantenido todo este tiempo, diseñada para proteger su marca, estaba en realidad dañando su imagen.

"También lo veo como una cuestión de imagen. Durante mucho tiempo, han intentado mantener un estricto control de sus marca, pero, al final, la presión política ha sido tal que la mejor solución ha sido abrirse", dijo Truempi.