Líberti derriba fronteras cantando desde la valla de Melilla a la infancia víctima de la inmigración

Líberti canta desde la valla de Melilla a la infancia víctima de la inmigración
LIBERTI
Actualizado 26/04/2019 13:41:14 CET

MADRID, 26 Abr. (EDIZIONES) -

Líberti presenta este viernes en exclusiva en Europa Press el nuevo videoclip de su single Niño, un canto a la infancia víctima de la miseria, que huye de la guerra y que se enfrenta al drama de la inmigración.

Lejos de manidos tópicos, Niño nos coge de la mano y nos lleva por el camino del humanismo con el objeto de no perder de vista nuestro camino y que podamos volver siempre a nuestro corazón. "No hay evolución si no hay compasión, ni hermandad sin igualdad", canta Líberti y la letra, igual que la música, suena tan honesta como necesaria.

El videoclip que pone imágenes a esta reflexión musicada ha sido posible gracias a la ayuda de la galardonada documentalista Elena Molina. Ha sido rodado en Melilla, encaramados a la triste valla, para que el mensaje se oiga en ambos lados de una frontera que no debería de existir.

Con la ayuda de la Asociación Nana, entregada a la ayuda a los niños emigrantes de un centro de menores a los que ofrecen apoyo emocional acercándoles al arte, Líberti ha conseguido realizar la máxima que nos recuerda a todos que el arte sólo es arte si es capaz de sanar.

Y tal vez, por ello, la canción de Lìberti, sus palabras combinadas con una energía musical desbordante, sean la llave que nos conduzca a ese rincón de nuestro corazón en el que reside nuestra autenticidad, invitándonos a romper las cadenas y liberarnos para poder dar siempre lo mejor de nosotros mismos.

LARGA CARRERA

Florencio Cruz nació en Argentina en 1980 y creció escuchando a Brian Eno, Robert Fripp y las evoluciones de Daniel Lanois. Después de estudiar saxofón clásico y entregarse al jazz durante siete años, Cruz abandonó la seguridad de lo académico para zambullirse en el océano del mundo, abrazar nuevas culturas y, en última instancia, buscar, definir y pulsar su propio sonido y lenguaje melódico.

Con 18 años, Florencio viajó por Sudamérica y Europa como músico callejero durante varios meses antes de instalarse en la Ibiza del nuevo milenio con su saxo bajo el brazo. Allí comenzó a actuar en clubes y pronto sería aclamado por su sonido único y su carismática presencia en el escenario, convirtiéndose en una referencia en la escena de club acompañando a astros como Roger Sánchez, Joey Negro o Carl Cox.

Allí descubrió la escena de la danza y cayó en la cuenta de que la música house era mucho más que ruido en un club. Era una forma conceptual de unificar a las personas por medio de un ritmo simple y distintivo. En 2012, Florencio Cruz edita "Árbol", una compilación de obras compuestas y grabadas a lo largo de una de estancias en Ámsterdam, Buenos Aires, La Plata, Goa, Zúrich, Ibiza y Marbella.

De ahí, a abrir para Diana Ross en el MOCA de Los Ángeles, telonear a Seal, a Maroon 5 en Las Vegas, encaramarse al Tower Bridge de Londres o actuar en la SuperBowl de New Orleans. Innovando constantemente y redefiniendo los límites entre los géneros musicales, la música de Cruz fue evolucionando a medida que buscaba el equilibrio perfecto entre pasado y futuro, concreto y abstracto, electrónico y acústico.

Ahora, de la mano del productor Kim Fanlo, nominado a un premio Grammy, Líberti presenta una de sus pequeñas joyas sonoras: el tema Niño, un canto a la infancia víctima de la miseria, que huye de la guerra y que se enfrenta al drama de la inmigración.

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