MADRID 21 Dic. (EUROPA PRESS) -
Lourdes Hernández cierra el año con conciertos en Madrid y Barcelona tras más de un año de intensa gira paseando su 'Fuerteventura' por escenarios de Europa, América y Asia. Un tiempo de "transición" musical y personal que la encaminan a un tercer disco de estudio.
Aunque se anuncian como un fin de gira, los conciertos de Madrid (27, Kapital) y Barcelona (28, Razzmatazz) son solo una pequeña pausa en la agenda de Russian Red. "Haremos Colombia, Argentina y Chile en enero", dice en una entrevista en la que hace balance de su periplo por medio mundo.
"Creo que la gira ha durado el tiempo justo y exacto", afirma, mientras hace "muy buen balance" de su pasada agenda de conciertos. Tras un descanso en 2010 para la grabación de Fuerteventura (Sony, 2011) Lourdes Hernández comenzó a finales de ese año una gira que la ha llevado desde Estados Unidos a Japón pasando por distintos puntos de Europa.
Ha sido un tiempo "de transición que ha tenido mucho sentido musicalmente". Por un lado, Russian Red ha descubierto todo "un espectro de sonidos" muy "inspiradores" a raíz de su adhesión a la guitarra eléctrica.
Afirma haber encontrado su camino en el sonido del que dotó a Fuerteventura en el que dejó de un lado su parte más acústica. "He encontrado un lugar común, un sonido que me gusta", dice, recordando que antes simplemente "dejaba salir la música".
Lourdes ha encontrado su camino tras unos comienzos tímidos sobre los escenarios y con una concepción de la música como algo transitorio. "Por eso me paré tanto tiempo, necesitaba saber si realmente quería hacer eso", explica.
"En mitad del segundo disco" se encontró. "La búsqueda del espacio en el escenario y en la música es algo largo y trascendental", señala la artista, que cree que esa búsqueda "nunca está completa". "Esa búsqueda alimenta el motor para que se generen nuevas cosas y hace que estés cada vez mejor".
Un proceso que no ha sido siempre un camino de rosas. "Ha tenido sus ratitos duros, pero son necesarios, porque se aprende de ellos", señala Lourdes, que admite que el haber pasado un año viajando por todo el mundo le ha dado "mucha perspectiva": "Conoces más a tu país viajando que quedándote en él".
Pese a baches y polémicas, "todos encontramos la manera de volver a asomar la cabeza", afirma Russian Red, que dice estar mucho más tranquila y contempla el mundo con perspectiva: "Creo que todo al final me lleva a algún sitio. Si estoy aquí es por todo lo que ha sucedido".
Y todo eso que ha sucedido la llevará próximamente a un tercer disco de estudio que está "prácticamente compuesto" y que comenzará a grabar "en marzo". "Es un disco mucho más crudo, mucho más en-tu-cara", dice entre risas esta cantante que confiesa "flipar" con el hip-hop.
"Ha habido una evolución hacia el encrudecimiento en las letras en contraposición más que nunca con el sonido de mi voz. Ha sido una evolución interesante porque ese contraste me representa mucho más que la música que hacía al principio", sostiene.
A su juicio, su primer trabajo I love Your Glasses (Eureka, 2008) "resaltaba lo naïve" de su música y "parecía que todo en mí era así". "Hay una parte de mí que es así, pero no todo", aclara la artista, que dice haber explorado terrenos más oscuros en este tercer álbum que está por salir.
"No es que sea un disco oscuro, pero ahora tiene un punto de equilibrio entre lo oscuro y lo luminoso que hace que no se caiga todo de un lado", explica Lourdes, que dice haber escrito "letras más maduras". "Hay un juego poético más complejo", reflexiona, aunque se niega a dar más detalles. Su próximo trabajo será un disco conceptual "que ya tiene título", pero del que prefiere no dar muchos detalles. "Es una cosa super sencilla y muy evidente, pero que no se ha hecho nunca", revela.
Adelanta, además, que grabará el álbum con los músicos con los que ha estado tocando en directo y que lo hará en Los Angeles, algo muy apropiado, ya que, considera, tiene "un sonido mucho más americano". Será, además un disco salido de sus viajes, de donde ha vuelto con la mochila llena de experiencias y melodías.
"La melodía surge de una inspiración muy bruta y muy auténtica", afirma, al tiempo que considera que "las palabras no pueden llegar a trascender tanto como la música". "La música es a la vez belleza y tristeza, es una manera de romper el vacío de la comunicación, porque comprende qué estás queriendo decir sin necesidad de palabras", concluye.