Almuzara edita una biografía sobre Manolo Caracol, "paradigma" del artista comprometido con el flamenco

Europa Press Cultura
Actualizado: martes, 8 abril 2008 15:04

SEVILLA 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

La editorial Almuzara ha publicado una biografía sobre el cantaor sevillano Manuel Ortega Juárez, Manolo Caracol, firmada por la profesora gaditana Catalina León Benítez, la cual lo describe como "paradigma" del artista comprometido con el flamenco.

En 'Manolo Caracol. Cante y pasión' León labra una obra "divulgativa" que repasa la trayectoria vital y profesional de este "genial" cantaor nacido en La Alameda sevillana, a su parecer, "muy olvidado" y conocido por el gran público de manera "tangencial" y del que el próximo año se celebra el centenario de su nacimiento.

Según explico la autora a Europa Press, "no ha sido fácil" ahondar en la figura del artista, ya que "apenas hay algo escrito" sobre él, sólo reseñas y comentarios aislados. Además, apuntó que sobre Caracol "lamentablemente pesa mucho la leyenda negra", que incide en algunas reacciones "desmesuradas" de su carácter o en su relación con algunas artistas.

Por contra, la profesora definió al sevillano como una persona de "gran inteligencia práctica" que tuvo que desenvolverse desde los 12 años en un mundo de adultos. Se trataba, asimismo, de un hombre "muy familiar", que siempre dijo que "lo más importante para él eran su mujer y sus hijas".

Como artista, León destacó que tenía una visión "muy adelantada y moderna" del espectáculo". "Lo que hoy vemos como natural, un espectáculo en el que se mezclan diferentes géneros musicales y en el que intervienen pianos o orquestas, ya las practicó él", indicó.

Esta actitud provocó que los teóricos "más puristas" de la ideología flamenca lo tildaran de "heterodoxo" en el sentido "negativo" del término, según León. Sin embargo, para la autora, la valía de Caracol residió en que era el "resumen" entre una tradición pasada, que traía por vía familiar, y las novedades que la época iba inaugurando y que él, de una "manera espontánea", asumía. "Era, en definitiva, un paradigma de artista comprometido con su arte", afirmó.

En esta línea, resaltó que el cantaor sevillano "participó y dominó", conservando su "propia manera de actuar", todos los escenarios de la historia del flamenco, como el teatral, el café cantante, las fiestas privadas, las juergas, los tablaos, los festivales o la ópera flamenca, entre otros.

No obstante, opinó que "lo que más le gustaba" a Caracol era actuar para el gran público. "Era un artista muy didáctico --aseguró--, tenía la voluntad de llevar el flamenco a la inmensa mayoría y disfrutaba transmitiendo a cuantos más mejor". Así, apuntó que el sevillano "se asemeja" a las grandes estrellas del rock, con esa "capacidad de llegar al espectador situado en la fila número 200".

LA ESCUELA DE CARACOL.

Caracol, influenciado notablemente en su carrera por su padre Caracol el Viejo, Pastora Imperio --responsable de su gusto por el sainete o las estampas--, la recientemente fallecido Pilar López o su yerno Arturo Pavón; ha dejado un legado "muy importante" en el flamenco, según la profesora.

Así, indicó que, aunque en un principio se pensó que su escuela era "muy difícil" de mantener porque el artista hacía gala de un cante "muy personal" que iba a "morir con él", su herencia se advierte en cantaores como Camarón, Chano Lobato, el Beni de Cádiz, el Pele o Arcángel, el cual le rindió tributo en el espectáculo 'Zambra 5.1'.

Por otro lado, la autora ensalzó el "impresionante" color de la voz de Caracol, la cual es "imposible de escuchar sin llorar". "El eco de su voz es increíble, tiene una de esas voces que parece que puede cantar cualquier cosa", valoró. Asimismo, elogió las letras de sus canciones, compuestas por los "grandes" poetas y letristas del momento, como Rafael de León. "Es un cantaor totalmente dedicado al tema del amor, no es el cantaor al uso que habla de naturaleza o el paisaje. Es el flamenco que más canta a las mujeres y al sentimiento amoroso", añadió.

En opinión de la autora, a la hora de hablar de los cantaores como Caracol, "hay que hacerlo siempre en presente", porque para ellos "no existe el pasado". "El flamenco tiene la virtud de que se salva en cada época de la debacle que los críticos están siempre vaticinando", apostilló.

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