Cerca de 10.000 personas se reúnen en la 21 edición del Festival Internacional de Blues de Getxo (Vizcaya)

Europa Press Cultura
Actualizado: lunes, 15 junio 2009 16:03

BILBAO 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 10.000 personas se reunieron este pasado fin de semana en el la vigésimo primera edición del Festival Internacional de Blues de Getxo (Vizcaya). La plaza de Santa Eugenia de Romo acogió los conciertos de Lonnie Brooks, Henry Butler, Kenny Neal, E. C. Scott, The Koko Taylor's Band, Johnny Mars, Belceblues y Mike Hammer & The Taxi Drivers.

En la primera jornada, celebrada el viernes, la agrupación guipuzcoana Belceblues se encargó de "calentar" el ambiente con un blues "marcado por influencias de músicos como Steve Ray Vaughan o Jeffe Healey" con los temas de su primer trabajo: "Infer". Tras ellos, le llegó el turno al guitarrista Lonnie Brooks, un "veterano" de la escena bluesera con más de cuarenta años de andadura sobre los escenarios y exponente del estilo Voodoo Blues, en el que confluyen elementos del blues de Chicago, Mississippi y rythm&blues. En la primera jornada, alrededor de 3.000 personas se dieron cita en la plaza Santa Eugenia.

Al día siguiente, tocó el cuartero vizcaíno nacido en 2004, Mike Hammer & The Taxi Drivers. La agrupación, "capaz de abordar diferentes estilos", desde el soul al rock, pasando por el funky, ha teloneado al "mismísimo" Gary Moore.

Tras ellos, comenzó el concierto "estelar" del festival, un homenaje a Koko Taylor, la "gran" vocalista de blues que falleció hace dos semanas y cuya actuación en el Getxo & Blues estaba prevista para dicha jornada. En el homenaje participaron un trío de artistas, integrado por la vocalista E.C.Scott, el pianista y vocalista Henry Butler, un "veterano y versátil" músico de blues, rhythm&blues y jazz, y el guitarrista Kenny Neal, que estuvieron acompañados por The Blues Machine, la banda que ha acompañado a Koko Taylor durante muchos años. En el escenario se dieron cita 12 músicos, que congregaron a cerca de 5.000 personas.

El cierre del festival corrió a cargo del armonicista Johnny Marrs, un músico que continúa consolidando la armónica en el siglo 21, "experimentando siempre y buscando nuevos registros". A su concierto acudieron 2.000 personas.

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