MADRID, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Fundación Telefónica acoge en su centro de arte en Madrid la segunda gran exposición antológica que se realiza del Premio Nacional de Fotografía del año 2000, Chema Madoz, organizada junto al Ministerio de Cultura. Casi un centenar de instantáneas, en blanco y negro, que recogen la madurez del artista, como explicó hoy el comisario de la exposición, Borja Casani, al abarcar los últimos seis años de creación del artista.
'Chema Madoz 2000-2005', que podrá visitarse desde hoy y hasta el próximo 21 de mayo, es una amplia exposición de fotos que desarrollan los conceptos y técnicas en los que Madoz viene trabajando desde los primeros años ochenta.
Se trata de una colección de ideas, donde la representación gráfica de los objetos trabaja tal cual si fueran las palabras perfectas de un lenguaje articulado, llenas de sentido y precisión, con las que produce metáforas, paradojas o metonimias visuales que ofrecen al espectador un juego de percepción poética y un paseo por el entendimiento, lo que exige a quienes las contemplan, una colaboración activa, detalló Casani.
La obra del artista madrileño, quien hunde sus raíces creativas en los movimientos artísticos del primer tercio del siglo XX, en las vanguardias y los ismos, como el dadaísmo y el surrealismo, "propone una lectura literaria, pues es poesía minimalista y altamente metafórica que evoca a las famosas greguerías de Gómez de la Serna o de Mallarmé", prosiguió.
El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía expuso la primera muestra antológica de este fotógrafo, en el mismo año en que recibió el Premio Nacional. Por entonces, como detalló Casani, fotografiaba personas y paisajes, mientras que a partir del nuevo siglo desaparecieron esas referencias y se centró en los objetos, protagonistas de la muestra de la Fundación Telefónica.
ETAPA DE MADUREZ
"Es un trabajo de neutralidad apabullante", precisó Casani, quien realizó hoy una visita guiada para la prensa. Casani destacó que esta exposición recoge una "etapa de madurez" e incluye, por primera vez, la técnica que utiliza para realizar sus trabajos. la sala expositora está presidida por una gran rueda de madera, a modo de tela de araña o varias escaleras concéntricas.
El visitante podrá ver fotos de piedras que han tomado forma de globo, de árbol, de interrogación o de un monedero, así como un cubito de hielo derritiéndose. Y otros objetos como escaleras que se apoyan sobre una muleta, tijeras con pestañas en sus 'ojos', una señal de tráfico a modo de tabla de planchar o una funda de gafas con dos piedras dentro a modo de ojos con pestañas. "Madoz es un rastreador de objetos", concluyó Casini.