MADRID, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -
Mercedes Lezcano dirige 'Leonor de Aquitania', una obra de amor, dolor, odio y traiciones, que retrata la vida de una mujer "tremendamente actual". Un montaje que supone el debut como autor teatral del actor Alfredo Cernuda (bajo el seudónimo de A. Méndez), y que incluye una crítica a la política actual. Además, supone el primer papel dramático de la actriz de comedia Marta Puig.
"Esa mala política de entonces, cuando Occidente quería conquistar Tierra Santa con las Cruzadas, también se respira ahora", afirmó hoy Lezcano, que dirige sobre el escenario a Puig (Leonor), Daniel Muriel (Soldado), al propio Cernuda (Juan), Mar Bodallo (Alais) e Iñaki Crespo (narrador).
'Leonor de Aquitania' reivindica la historia de la que fuera reina de Francia, una mujer "con una leyenda negra", "un ser libre" que en pleno siglo XII se enfrentó a los convencionalismos. Para dar vida a esta mujer, que vivió encerrada en un castillo más de 14 años, Marta Puig abandona su "encasillamiento" en el género de comedia para dar vida a su primer papel dramático.
"Es un personaje muy humano y adelantado a su tiempo. Precursora de la igualdad entre mujeres y hombres, estuvo en las cruzadas, tuvo diez hijos y murió con 62 años", pormenorizó la actriz.
UNA VISIÓN DIFERENTE
Su directora destacó que ha intentado que 'Leonor de Aquitania' sea "una obra de sentimientos" donde los personajes se desnudan para contar sus pensamientos más íntimos. La elección de Lezcano para la dirección de este montaje, según su creador, se debió a que quería que una mujer diera "una visión diferente" al texto.
"Se trata de una lección de amor y una lección de Historia, porque es una mirada al pasado para no cometer los mismos errores que se cometieron entonces", señaló Alfredo Cernuda, que se "enamoró" de este personaje histórico por sus muchas caras: la de madre, enamorada, esposa y mujer.
Además, como explicó la directora, sobre el escenario estará el soldado, un personaje "enigmático que, como un espejo va reflejando nuestra imagen escondida"; Juan, "un hijo desgraciado que ambiciona las migajas de cariño"; la princesa Alais, "el amor en estado puro"; y el narrador.
"Los paralelismos con la actualidad se ven en las justificaciones que da Leonor para ir a la guerra y las explicaciones que los políticos dan actualmente para justificar las guerras", prosiguió Lezcano. "Es una obra clásica, pero sus palabras las puede firmar cualquier político que actualmente justifica la guerra", concluyó.