SANTANDER, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -
El pianista ruso Grigory Sokolov, uno de los más prestigiosos del panorama musical actual, ofrecerá el próximo viernes, día 15, un concierto con el que se inicia el ciclo de música clásica del Palacio de Festivales para este semestre. En el recital, que tendrá lugar en la sala Argenta a las ocho y media de la tarde, Sokolov interpretará los 24 preludios de Chopin y dos sonatas de Mozart.
Desde su primer recital importante, que ofreció en Leningrado cuando sólo contaba 12 años, Sokolov ha sorprendido constantemente a su público con un repertorio lleno de vida, y con la enorme, casi tangible fortaleza de su música, informó el Palacio.
Haciendo poco uso del pedal y de una articulación asombrosa, el pianista hace manar del escenario una variedad de sonidos casi ilimitada. Sin límite parece también su paleta de colores, que acompaña de una imaginación espontánea y de un control mágico de la línea melódica.
Sus interpretaciones son poéticas a la vez que individuales, y su elasticidad y libertad rítmica le hacen probablemente muy diferente de todos los demás pianistas.
Cuarenta años después de que a los 16 años ganase uno de los concursos internacionales más prestigiosos, el Tchaikovsky de Moscú, en 1966, el mundo ha sido bendecido con lo que un crítico americano denominó recientemente como "una clase de pianismo, musicalidad, y arte que uno pensaba que se había perdido para siempre".
Avalado desde muy joven por Emil Gilels, y reconocido como destacado artista dentro la vida musical rusa desde los primeros años de su adolescencia, Sokolov ha alcanzado para los amantes de la música y del piano de todo el mundo la categoría de lo mítico.
Su manera de tocar no revela influencia de pasados maestros, su estilo y concepción musical son propios a la vez que únicos. Cualquiera que sea el repertorio que interpreta, una Pavana de William Byrd, una tocata de Bach, una mazurca de Chopin, o un preludio de Ravel, suena como algo "totalmente nuevo", e incluso una de las sonatas más populares de Beethoven puede ser "redescubierta" por el público como si de una nueva pieza se tratase.
Sokolov sabe más acerca de los pianos Steinway que muchos técnicos, y antes de sentarse a tocar uno de estos instrumentos lo despieza para conocer así todos sus secretos. Además, prefiere que sus grabaciones se hagan en directo, para capturar así los "momentos sagrados y espontáneos" del concierto en vivo y evitar la atmósfera del estudio.
INVITADO DE PRESTIGIO.
Grigory Sokolov es un invitado habitual de los más prestigiosos auditorios y festivales de Europa. Ha actuado en Londres, París, Viena, Berlín, Madrid, Salzburgo, Munich, Roma y Nueva York, y trabajado con directores tan destacados como Myung-Whun Chung, Neeme Järvi, Herbert Blomstedt, Valery Gergiev, Sakari Oramo, Trevor Pinnock, Andrew Litton, Vassilly Sinajskij, Jukka-Pekka Saraste, Alexander Lazarev, John Storgards, Moshe Atzmon, Walter Weller y Evgeny Svetlanov.
Sus apariciones con orquesta incluyen colaboraciones con la Filarmónica de Nueva York, Sinfónica de Montreal, Filarmónica de Munich, Gewandhaus de Leipzig, la Philharmonia, Concertgebouw de Amsterdam y Sinfónica de Detroit.
Entre las numerosas grabaciones en directo que ha realizado para los sellos Melodya y Opus 111 destacan varias obras de Bach, Beethoven, Brahms, Chopin, Rachmaninoff, Prokofiev, Schubert, Schumann, Scriabin y Tchaikovsky. En el año 2002 grabó en DVD un recital en París bajo la dirección de Bruno Monsaingeon.