Foto de familia durante el acto institucional con motivo del 40º Aniversario del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, a 16 de junio de 2026, en Madrid (España). - A. Pérez Meca - Europa Press
MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Museo Reina Sofía ha celebrado este martes su 40 aniversario reivindicando su papel histórico y artístico en un acto en el que se ha destacado al Guernica de Picasso como el "corazón" de su colección permanente.
En un evento que ha reunido a personalidades del sector artístico, del Gobierno y de la cultura, la presidenta del Real Patronato del Museo Nacional, Ángeles González-Sinde, ha ensalzado la labor de los distintos directores de la institución desde que abrió sus puertas como centro de arte en 1986 hasta la actualidad.
"Lo que comenzó como un centro de exposiciones temporales, dos años después se proyectó como un museo nacional. En 1992 presentó su colección permanente con una obra que sigue siendo el corazón de la institución, el Guernica", ha rememorado González-Sinde, quien ha cifrado en más de 31.000 las piezas que alberga la pinacoteca.
Por su parte, el actual director del museo, Manuel Segade, ha asegurado que el Reina Sofía "existe como un espacio de contacto con la historia" y que "nos permite comprender mejor" el momento presente. "Desde hace ya 40 años, el Reina Sofía es parte del espacio de construcción colectiva de todo aquello que es común en nuestra sociedad", ha asegurado.
Así, Segade ha insistido en que el arte es una vía para ser "interpelado", ya que las obras "nos dirigen la palabra o incluso alzan la voz, como el Guernica, para desdecir nuestras formas de ver el mundo".
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que ha clausurado el acto, también ha agradecido a los directores y a los diferentes departamentos del museo su labor al frente de una institución que ha concedido a España "un lugar propio y de prestigio en el mundo del arte contemporáneo". "También a la ciudad de Madrid, que acoge entre estos muros algo tan grande como el Guernica", ha destacado.
Al igual que Segade, Urtasun ha puesto el foco en los cambios políticos y sociales que han ido acompañando las etapas del Reina Sofía, ofreciendo con su existencia una imagen de "lo que fuimos entonces y de lo que somos ahora".
Para el ministro, no es solo hablar de la institución en sí, sino también "de los cuerpos, el deseo, las identidades y los discursos que subvierten una realidad que es injusta, desigual u opresiva".
Urtasun también ha destacado el papel de los 1,7 millones de visitantes del último año, a quienes ha asegurado que han formado parte "de un centro abierto y participativo".
"El arte sucede también tras las puertas del museo", ha recordado el ministro de Cultura, que ha comparado la mella que deja el público en las obras con "una hoja de papel que va de mano en mano hablándonos de historias aún por escribir, pintar o imaginar". "Hoy, 40 años después, el Reina Sofía nos sigue apelando, nos sigue moviendo y nos acompaña", ha reivindicado.
HOMENAJE A SUS DIRECTORES
A lo largo del acto, la institución ha homenajeado a los anteriores directores que han estado al frente del museo: Tomás Llorens y José Guirao, a quienes han dedicado un 'in memoriam'; y María de Corral, Juan Manuel Bonet, Ana Martínez de Aguilar y Manuel Borja-Villel.
A través de una proyección, estos últimos cuatro exdirectores han revivido los momentos más importantes de sus trayectorias, como la llegada del Guernica para inaugurar la colección permanente, erigida como símbolo de la "cultura del exilio"; la estructuración interna de la institución o la creación de la Fundación para impulsar la misión del museo, especialmente tras la crisis de 2008.
Borja-Villel ha subrayado cómo en el seno del Reina Sofía se "ha podido debatir, confrontar ideas en muchas ocasiones totalmente antagónicas. Y eso para mí ha sido lo que ha aportado de algún modo el Reina Sofía con su función a lo largo de estos años".
En este contexto, Segade, que ha recordado las "contradicciones del sistema", ha celebrado que el museo "lo han hecho personas que precisamente avanzaron de una u otra manera en esas contradicciones" con "una esperanza de transformación" y con su propia forma de "entender la humanidad".
"El Reina es huella y mirada de todas las personas que habéis contribuido a esta reflexión colectiva, de sensibilidades y modelos de gestión muy diferentes, en momentos históricos más o menos favorables, pero dejando a vuestro paso un rastro de gratitud", ha añadido Urtasun.